La falta de suministro eléctrico mantiene en vilo a 72 familias en la urbanización ALMA, en Estepona (Málaga), y les impide entrar a vivir en sus viviendas de nueva construcción, a pesar de que las obras están terminadas desde hace siete meses. Esta situación ha provocado que algunas de estas familias "se encuentren en una situación límite", aseguran los afectados. "Es terrible lo que están haciendo con nosotros", comenta a EL MUNDO Jorge Valenzuela, uno de los afectados.
Fuentes de Endesa han explicado a EL MUNDO que el Ayuntamiento inició los trámites para la reserva de energía en 2021 pero nunca llegó a entregar la documentación inicial que se le reclamó y, por tanto, el expediente no se llegó si quiera a tramitar. Posteriormente, no ha sido hasta diciembre de 2025 cuando ha vuelto a dirigirse a la compañía eléctrica para solicitar la potencia que garantice el suministro para todo el sector. Pero, en este momento, la capacidad de la red está agotada y no es posible conceder nuevos servicios mientras no se libere potencia de alguna forma. Además, Endesa no puede dar prioridad a esta urbanización porque la compañía se debe a unas normas que imponen un orden de prelación en función de la fecha de la solicitud.
La cuestión es que alguien no ha hecho los deberes y hoy la red no tiene capacidad para atender la demanda de electricidad creciente en la Costa del Sol, una región que ha experimentado un importante crecimiento demográfico en los últimos años. Por este motivo, recuerdan los afectados, en agosto de 2024, Endesa decidió suspender las solicitudes de suministro superiores a 1000 kw y a los vecinos del residencial ALMA también les afecta esta resolución.
Las 72 viviendas de esta urbanización, desarrollada por el Grupo ACP Level, cuentan con licencia de obras desde 2022. Sin embargo, la promotora no ha conseguido obtener la Licencia de Primera Ocupación (LPO), un documento imprescindible para que puedan habitarlas y que depende directamente del Ayuntamiento de Estepona.
La responsabilidad de su situación, creen, es "compartida" entre el Ayuntamiento, la promotora y la compañía eléctrica. Pero, al final, quienes sufren el problema son ellos porque sin electricidad no hay licencia.
Aun sin culpar directamente al Ayuntamiento, los vecinos lamentan que se iniciara el proyecto de urbanización del sector de la Calera, donde se ubica la promoción, y se otorgara la licencia de obras a la promotora sin tener la confirmación de Endesa de que les podía dar servicio.
A día de hoy, las 72 familias que compraron en ALMA viven una agotadora peregrinación por las administraciones para buscar una solución y han decidido asociarse y pasar a la acción. Estamos "desesperados", dicen Paco López y Rosario Lavela, afectados. Este matrimonio de jubilados ha vendido su casa en La Mancha para comprar un piso en Estepona cerca de su hija y ahora se encuentra con que no pueden entrar en él por falta de luz, dice a este diario Rosario.
La situación es muy delicada para muchos de ellos y recuerdan, por ejemplo, el caso de Natalia, que vendió su vivienda y "ahora está de casa en casa de familiares y amigos". También tienen presente la situación de Sara y Carmen, quienes han visto crecer sus familias en estos años y "necesitan las viviendas que compraron con esfuerzo", o las familias de Charo y José María, que están pagando "un alquiler innecesario" cuando su casa está ya terminada. Sin olvidar, por supuesto, a aquellos que se han visto obligados a pedir prórrogas de créditos mientras sus pisos están cerrados y a merced de un futuro incierto.
Los afectados piden a Endesa, con quien han tratado de reunirse sin éxito en reiteradas ocasiones, que "cumpla con sus obligaciones de suministro sin más dilaciones técnicas artificiales", y al Ayuntamiento de Estepona, "que medie de forma urgente con la compañía eléctrica y agilice la licencia de primera ocupación de forma inmediata".
También lamentan los afectados la presión que están recibiendo algunos de ellos por parte de la promotora, que insta a los compradores a elegir entre "renunciar a su vivienda o escriturarla sin licencia de ocupación y no poder habitarla".
El Ayuntamiento, por su parte, ha pedido al Gobierno que adopte las medidas necesarias para evitar la falta de servicio eléctrico para los nuevos desarrollos urbanísticos. El alcalde de Estepona, José María García Urbano, ha remitido una carta a la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, solicitando medidas que garanticen electricidad para las futuras viviendas.
El Ayuntamiento asegura que "la red eléctrica estatal empieza a dar señales de su incapacidad para suministrar el servicio a los nuevos conjuntos residenciales", lo que afecta a los compradores.
Las familias afectadas han convocado una manifestación el próximo 16 de enero de 2026 y no descartan otras medidas de protesta tanto en Estepona como en Málaga e incluso Madrid mientras no se alcance una solución "urgente y definitiva".