Un año después de sufrir un ictus, Betty Bromage regresa a las alturas para romper su propio récord Guinness y recaudar fondos para un hospital. «Si no subo ahí arriba, me aburro», dice esta exenfermera inglesa.
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24/08/2026 a las 16:54h.«Cuando envejeces hay muchas cosas que no puedes hacer: no puedes conducir, no puedes ver... Yo no puedo ver muy bien y me frustro ... un poco. Así que quiero dedicarme a las cosas que sí puedo». Esta es la respuesta larga que Betty Bromage, una enfermera jubilada inglesa de 97 años, ofrece cuando se le pregunta por su afición 'de vértigo' al wing walking. ¿La corta? «Si no lo hiciese, me aburriría. Además, la montaña rusa es mucho peor».
Lo curioso es que Betty Bromage ya poseía el récord Guinness (lo consiguió con 93 años) y ahora ha reeditado esta hazaña aérea, no ya para superar su propia marca, sino impulsada por un profundo sentido de gratitud tras sobrevivir a un ictus sufrido en agosto de 2025. «Me afectó al habla; quiero decir una palabra y no siempre me sale, pero el resto de mí está tan sano como un roble... Bueno, para una persona de 97 años», bromea.
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