Martes, 03 de marzo de 2026 Mar 03/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Abandono 'total' del Gobierno a los 150 españoles en Omán : "Hay un par de plazas para volar con los italianos por 607 euros"

Abandono 'total' del Gobierno a los 150 españoles en Omán : "Hay un par de plazas para volar con los italianos por 607 euros"
Artículo Completo 961 palabras
Desde la embajada en el sultanato no ofrecen respuestas. Otros países como Grecia (sin embajada en el país) e Italia ya han coordinado la repatriación de sus ciudadanos Leer

El pasado sábado, cuando la lluvia de misiles comenzó a dibujar en el cielo de Teherán esa caligrafía feroz, no sólo se alteró el equilibrio geopolítico en Oriente Próximo, sino que también se resintió la vida de miles de ciudadanos atrapados a cientos de kilómetros de su casa. Desde entonces, españoles dispersos por la franja oriental del Mediterráneo comenzaron a denunciar la falta de respuesta por parte de las embajadas. Marina, Elena, Albert y Ana fueron algunos de los nombres propios del desamparo institucional. Con el paso de las horas, también comenzó a hacerse visible la comparación incómoda de la gestión de otros gobiernos europeos frente a la aparente inacción española. "Justo nos ha llegado un mensaje en el que dicen que habría un par de plazas para volar en el avión fletado por el Gobierno italiano", contaba Berta hace escasos minutos a EL MUNDO, "el billete serían unos 271 riales (607,44 euros) a pagar con tarjeta". Ella es una de las 150 españolas varados en Omán, un grupo al que cada vez se van uniendo más españoles, algunos llegados desde Dubai por vía terrestre tras saltarse innumerables controles en las carreteras.

Berta y su novio habían salido de Colombo (Sri Lanka) el sábado sin ninguna noticia sobre los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Su destino final era Madrid, con previa escala en Doha (Catar), pero a escasos 20 minutos de aterrizar en la capital catarí su avión cambió de rumbo. "El comandante del avión nos cuenta que tenemos que dar vuelta, que el espacio aéreo está cerrado", narra Berta, "y que vamos a aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Mascate, en Omán". Una vez en suelo omaní estuvieron unas cinco horas, "sin aire acondicionado", esperando que desde la torre de control les dieran permiso para desembarcar. Según calculan estos dos españoles, unos 25 aviones -desviados de sus destinos- estaban en la misma situación.

En estos tres días, han podido ir conociendo la realidad de otros europeos y, por consiguiente, las diferencias entre los diferentes Gobiernos ante una tragedia. Así desde el Ejecutivo griego -que carece de embajada en este sultanato arábigo, pero que está gestionando todo desde su sede en Riad- han logrado programar una salida para sus ciudadanos. "Supuestamente, iban a salir esta pasada noche", cuenta, "pero les han dicho que los vuelos no estaban permitidos durante la noche, así que esperan poder volar en el día de hoy". Berta y su novio comprenden que la prioridad del Gobierno español en una crisis así sea la repatriación de quienes están en el corazón mismo del conflicto, en Irán, pero lo que les resigna es el silencio o, más exactamente, la ausencia casi total de información.

Españoles atrapados en Dubái y Doha: "Hemos visto explosiones, humo por todos lados, misiles..."EL MUNDO / ATLAS

La insistencia de varios pasajeros logró que ayer pudieran reunirse con el embajador de España en Omán, Francisco Javier de Istúriz Simonet. "Él lo está haciendo todo de buena fe, estamos seguros", dice Berta, "pero no nos sabe dar respuesta, nos dijo que buscasemos vuelos por nuestra cuenta". En esa intemperie, los ciudadanos también se enfrentan a un mercado voraz que ha entendido que toda crisis es también una oportunidad. La ley de la oferta y la demanda ha disparado los precios hasta cifras que rozan lo obsceno. "En algunos casos te piden 1.800€ por un billete para ir a Estambul", cuenta, "unos españoles, que se han marchado hoy, el vuelo les ha costado 2.500€ y otros chicos, con mucha suerte, han encontrado un vuelo para el día 5 que les ha costado 1.780€ a cada uno".

Comprar un billete, en estas circunstancias, no equivale exactamente a marcharse. Es más bien un acto de fe, porque las cancelaciones de vuelos no cesan. Compañías como Qatar Airways están asumiendo el alojamiento y la pensión completa de sus pasajeros, un gesto que adquiere una dimensión casi providencial. Pero aceptar tiene una condición implícita: permanecer. Comprar un nuevo billete y hacer el check out del hotel es tentar a la suerte porque, si el vuelo se cancela, nadie garantiza la vuelta al hotel recién abandonado, ni tener techo en medio de la incertidumbre.

A esa precariedad se suma otra más íntima: la de la ropa y los objetos personales. Desde el sábado, muchos españoles han estado sin sus maletas. Algunos han acudido a centros comerciales para comprar una muda apresurada, una camiseta que no estaba prevista en el presupuesto del viaje. Tal es el punto que, algunos acudieron a la reunión, por pura necesidad, con Istúriz en albornoz y zapatillas del hotel. "Incluso, el embajador ante la situación [de no tener maletas] dijo que se podría ofrecer una pequeña cantidad de efectivo a quién lo necesitase para que se compraran algo de ropa", señala Berta. Hoy, al menos, han podido recuperar sus enseres gracias a la gestión del Gobierno omaní y con ello una cierta tranquilidad, sobre todo, aquellos que tenían sus medicinas en las maletas.

Al cierre de esta pieza, las pocas plazas sobrantes para volar con los italianos repatriados ya han sido asignadas. Se ha dado prioridad a aquellos con dolencias o enfermedades, pero aún queda más de un centenar de españoles en el sultanato con muchos interrogantes: cuánto durará su situación, cómo saldrán del país, obtendrán una ayuda eficaz de la embajada...

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir