La Guardia Revolucionaria de Irán desfila en Teherán ante el líder supremo, el hoy fallecido Alí Jamenei. Reuters
Política GUERRA EN IRÁN Abogados israelíes denuncian a Sánchez ante la Corte Penal por "ayudar a los crímenes de Irán" exportando material bélicoDocumentos del Gobierno español admiten ventas a Irán de explosivos, detonadores, maquinaria pesada y software por más de 1,3 millones en 2024 y 2025, mientras la UE debatía declarar terrorista a la Guardia Revolucionaria.
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Alberto D. Prieto Publicada 16 abril 2026 02:45h Las clavesLas claves Generado con IA
La firma de abogados de derechos humanos israelí Shurat HaDin presentó el pasado 6 de abril una denuncia contra Pedro Sánchez ante la Corte Penal Internacional.
En su escrito a la Fiscalía de La Haya, esta firma acusa a Sánchez de "colaborar y ayudar en crímenes de guerra" cometidos por Irán y sus grupos yihadistas aliados, Hamás y Hezbolá, principalmente.
La denuncia señala las exportaciones españolas al régimen de los ayatolás de "componentes de doble uso" como explosivos y detonadores, autorizadas entre 2024 y 2025 bajo su mandato. Es ese nexo, entre licencias firmadas en Madrid y misiles lanzados en Oriente Medio, el que busca que examinen los jueces internacionales.
El influyente despacho trabaja como una ONG especializada en perseguir judicialmente la financiación del terrorismo contra el Estado de Israel y sus ciudadanos.
Nacido a comienzos de los 2000 en las afueras de Tel Aviv, el bufete se ha labrado fama en Israel y en el mundo anglosajón por utilizar tribunales extranjeros contra enemigos declarados del Estado judío. Ahora, pone en la diana al presidente del Gobierno español.
La sospecha que recorre la denuncia es que parte de ese material no se quedaría en la economía civil iraní, sino que habría acabado en manos de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Bruselas designó a este cuerpo como organización terrorista en enero de 2026, tras meses de reticencias de varios socios, entre ellos España, que retrasaron la decisión pese a la presión del Parlamento Europeo.
España elimina sus reticencias y apoyará este jueves que la UE declare 'entidad terrorista' a la Guardia Revolucionaria iraníEse contexto político agrava el reproche: no sólo se exportó material sensible, sino que se hizo a un país cuyo brazo armado ya estaba en el punto de mira político europeo.
La base de la acusación está en los propios documentos del Gobierno de España.
Los informes de Estadísticas españolas de exportación de material de defensa, de otro material y de productos y tecnologías de doble uso, a los que ha podido acceder este diario, recogen ventas a Irán por más de 1,3 millones de euros sólo en ese año, cifra que aumenta si se suma el primer semestre de 2025.
En esos listados figuran "explosivos tipo A (dinamitas de alta potencia y sensibilidad), B (amonio y nitrato) y E (explosivos plásticos, de emulsión o gel), detonadores, reactivos de laboratorio y software de control".
También, maquinaria industrial de categoría 2, como máquinas‑herramienta de alta precisión, tornos de control numérico y centros de mecanizado.
Esa tecnología sirve para usos industriales legítimos, es decir, no incluidos en los embargos internacionales a Irán. Pero también puede integrarse en cadenas de producción de misiles, munición avanzada o sistemas de guiado. Es justo ese carácter ambiguo el que explota Shurat HaDin en su relato.
La relación de España con Irán en este terreno no es nueva. Un análisis de los informes oficiales del Ministerio de Economía sitúa en torno a los 354 millones de euros las exportaciones a Teherán desde 1991 en material de defensa y doble uso. Y calcula que el 97,3% corresponde precisamente a tecnología dual.
Sólo desde 2007, pese al embargo de armas vigente, España habría vendido unos 324 millones en productos de doble uso, aprovechando las excepciones legales para bienes que no se consideran directamente ligados a armas de destrucción masiva.
Quién está detrás
Para entender quién mueve ahora ficha en La Haya hay que mirar de nuevo a Shurat HaDin. Fundada por la abogada Nitsana Darshan‑Leitner, la organización se presenta como un "centro jurídico israelí" que defiende a víctimas del terrorismo y persigue la financiación de grupos como Hamás o Hezbolá.
Durante dos décadas ha litigado en tribunales de Estados Unidos, Europa y América Latina contra bancos, empresas y líderes políticos, y ha convertido el uso creativo del derecho internacional en su marca de fábrica.
Pero Shurat HaDin no opera en el vacío. Un cable de la embajada de Estados Unidos en Israel, fechado en 2007 y filtrado por WikiLeaks, recoge que Darshan‑Leitner explicó a diplomáticos norteamericanos que, en sus primeros años, la organización "siguió los pasos del Gobierno de Israel sobre qué casos perseguir".
En ese mismo documento se consigna que recibía pruebas, información financiera y testigos de los servicios de inteligencia y del Consejo de Seguridad Nacional. Es decir, el Estado marcaba prioridades y la ONG ponía la toga.
Ese cable describe reuniones periódicas entre la abogada y responsables de la unidad financiera del Mossad, así como con altos cargos del Consejo de Seguridad Nacional, encargados de rastrear y cortar las redes de financiación de Irán y sus proxies.
La lógica era la siguiente: usar demandas civiles e iniciativas penales en terceros países para hacer lo que Israel no puede hacer abiertamente por vías diplomáticas o militares.
Fuentes israelíes han explicado que se trataba de "externalizar" una parte de la guerra financiera contra Teherán y las organizaciones que operan como sus brazos armados.
Darshan‑Leitner ha admitido en intervenciones públicas que agencias de inteligencia les proporcionaban "sugerencias"y "pistas" sobre objetivos, aunque insiste en que Shurat HaDin no trabaja "en nombre" del Estado y reivindica su independencia profesional.
El resultado práctico, sin embargo, es el de una estrecha coordinación informal con el aparato de seguridad israelí.
Quién financia indirectamente
Fuentes conocedoras de las actividades de Shurat HaDin explican a EL ESPAÑOL que "son una firma de abogados independientes, aunque sí que hay alguna conexión con el Mossad y el Consejo de Seguridad Nacional de Israel".
Recuerdan que han demandado no sólo a la Autoridad Nacional Palestina, a bancos o entidades que financian a Irán, al régimen sirio de Bashar al Asad o a Hamás y Hezbolá. También han llegado a presentar demandas "incluso contra el propio Estado de Israel cuando entienden que no está defendiendo los intereses del Estado o de ciudadanos israelíes o judíos en el mundo".
Otras fuentes añaden que "es un lobby privado que hace 'lawfare' a favor de Israel". Según este experto, "se hicieron muy famosos por demandar al movimiento BDS, de boicot a Israel y sus productos a nivel global, y han debido de iniciar este procedimiento por el hostigamiento de Sánchez al Gobierno de Israel".
Aunque lo cierto es que su estructura es la de una ONG de derechos civiles desde el punto de vista legal, "más allá de que haya bastantes informes sobre su trabajo coordinado con el Gobierno".
Una analista especializada en política israelí destaca, en conversación con este diario, que "la abogada que lo fundó, Darshan‑Leitner, es impresionante en su trabajo", tanto por su capacidad para armar casos complejos como por su habilidad mediática para convertir cada demanda en una batalla política.
Los resultados de esa estrategia se han dejado notar. Shurat HaDin logró, por ejemplo, que se bloquearan y retuvieran parte de los ingresos fiscales que Israel recauda en nombre de la Autoridad Nacional Palestina.
La Inteligencia israelí detecta que fondos de la UE y de España financian los 'sueldos por matar' que la ANP paga a terroristasLo hizo argumentando que la ANP destinaba fondos a pagar sueldos y pensiones a familias de autores de atentados, lo que, a su juicio, equivale a incentivar el terrorismo.
Esa presión forma parte del contexto en el que España y otros socios europeos han incrementado su financiación directa a la ANP en los últimos años, como adelantó este periódico, para evitar su colapso financiero mientras se endurecía la política israelí.
La organización ha llevado también a los tribunales a varios bancos europeos y árabes a los que acusa de canalizar fondos hacia Hamás y Hezbolá. Su objetivo declarado es "estrangular financieramente" a esos proxies de Irán, combinando demandas civiles multimillonarias, campañas de reputación y coordinación con sanciones internacionales.
En paralelo, ha impulsado causas contra líderes palestinos, contra plataformas digitales como Facebook por permitir discursos de incitación, y contra estructuras de recaudación vinculadas al movimiento BDS.
Presión a Sánchez y otros
La denuncia contra Pedro Sánchez encaja en esa trayectoria de "guerra judicial" al servicio de la agenda de seguridad israelí.
La firma no sólo pone el foco en las cifras de exportación de material dual a Irán, sino que las vincula expresamente a los ataques con drones y misiles que han tensionado Oriente Próximo en los últimos meses.
Busca así que la CPI abra una puerta peligrosa para cualquier dirigente europeo: la de examinar, no sólo el uso de las armas, sino la cadena política y comercial que las hace posibles.
La Corte, sin embargo, tiene un amplio margen de discrecionalidad. El escrito de Shurat HaDin entra en La Haya como una "comunicación" al amparo del artículo 15 del Estatuto de Roma, que el fiscal debe registrar y analizar, pero que no obliga a abrir un caso.
Los juristas consultados dan por hecho que la Fiscalía valorará la jurisdicción, la gravedad de los hechos y el vínculo causal entre las exportaciones españolas y crímenes concretos. Pero las demandas sólo se suelen aceptar en el caso de que un país demuestre no ser capaz de investigar por sí mismo.
Por ahora, el escenario más probable es que la comunicación se sume a otros dosieres sobre transferencias de armas en Oriente Próximo, sin derivar de forma inmediata en un examen siquiera preliminar personalizado contra Sánchez.
Pero el movimiento ya ha surtido efecto en otro frente: el político y mediático, donde la imagen de un presidente español acusado en La Haya de "ayudar a los crímenes de Irán" pesa por sí sola, contribuyendo a la crisis diplomática y a un enfrentamiento político ya global.