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Política

Albert Dalmau, consejero de Presidencia catalán: "Illa no quiere romper España, quiere reformarla con voz propia"

Albert Dalmau, consejero de Presidencia catalán: "Illa no quiere romper España, quiere reformarla con voz propia"
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Pese a su juventud, es la persona que está en la sala de máquinas del Gobierno catalán y la mano ejecutiva del presidente de la Generalitat, Salvador Illa Leer

Todo pasa por sus manos como consejero de la Presidencia. A pesar de su juventud, Albert Dalmau (Barcelona, 1990) -el primer milenial en un Gobierno catalán- es la persona de máxima confianza del presidente Salvador Illa y es quien coordina todos los departamentos y soluciona todos los problemas desde la sala de operaciones en la plaza Sant Jaume. Pragmático y de discreto perfil mediático, su discurso intenta unir la tradición de Maragall y la de Montilla, se aleja del izquierdismo woke y defiende la vigencia de las viejas recetas socialdemócratas.

En su despacho de Palau tiene destacada una fotografía del ex presidente catalán y ex alcalde de Barcelona Pasqual Maragall...Representa lo que fue el espíritu de la Barcelona olímpica -yo soy de la generación del 90- Y durante su etapa como alcalde y luego porque fue un presidente de la Generalitat que tuvo mentalidad de alcalde, de gestión. Justo lo que es el gobierno del presidente Illa. Llegamos hace dos años a la Generalitat con la vocación de resolver los problemas reales, concretos, cotidianos de la gente y poner a Cataluña en marcha después del procés. Todo a través de un catalanismo tranquilo e inclusivo.¿Qué balance hace del ecuador de la legislatura? Aprobar los presupuestos con ERC y los Comunes garantiza agotar el mandato, pero los sondeos indican una bajada del PSC.Al aprobar los presupuestos tenemos nuevo oxígeno después de haber abordado carpetas que eran complejas, como Cercanías, Educación y Sanidad. Ya podemos decir que Cataluña se ha puesto en marcha. Nuestro proyecto en la Generalitat es de diez años y busca también la reconexión de Cataluña con España después de todo lo que pasó con el procés.¿Pero a qué atribuye la pérdida de entre 6 y 9 escaños que indican los sondeos al PSC? ¿La crisis de Rodalíes? ¿La inseguridad ciudadana? Somos un Govern cuya gestión la ciudadanía la sigue valorando en máximos históricos. Esto demuestra que va a haber Illa para la próxima década. Dicho esto, la lucha política que se está produciendo en Madrid genera cierta desafección entre los ciudadanos en Cataluña y eso nos afecta.¿La cercanía de Illa con Pedro Sánchez no puede acabar perjudicando a su proyecto en Cataluña?Vamos a seguir apoyando a Sánchez porque creemos que es lo mejor para España y los españoles, no solo para Cataluña. Un gobierno del PP con Vox en La Moncloa supondría una involución democrática.¿Cuál es su frontera moral y política a la corrupción que afecta al PSOE y al Gobierno de Sánchez?La lucha contra la corrupción se demuestra en cómo reaccionas cuando afecta a tu propia casa, y hasta el momento la reacción del PSOE ha sido contundente. Quienes tengan comportamientos ilegales, corruptos, no éticos, no tienen cabida en el proyecto político socialista.Los presupuestos han reforzado su alianza con ERC y los Comunes, ¿contemplan la posibilidad de recuperar el gobierno tripartito a falta de una mayoría socialista?El proyecto del Govern es el proyecto del presidente Illa, que representa una coalición amplia y plural de la sociedad catalana, como pasó con los gobiernos de Pujol y Margall, desde la izquierda a sectores moderados, que querían abrir una nueva etapa en Cataluña. ERC y los Comunes han sido los dos socios de investidura que se han querido sumar a la gobernabilidad del país apoyando estos presupuestos. Por lo tanto, nosotros vamos a cumplir los acuerdos que tenemos con estos dos partidos y tendemos la mano al resto. En este sentido, veo con tristeza que Junts ha renunciado a hacer política en Cataluña y que el PP también renunció a colaborar en cuestiones centrales.Usted llama a la colaboración entre administraciones, pero su Gobierno ha decidido actuar como némesis del Madrid de Ayuso.Tenemos mucho respeto y cariño por la ciudadanía de Madrid y por sus empresarios. Pero el modelo de Ayuso es de acumulación insolidaria y el nuestro es de prosperidad compartida. Si algo tiene claro Illa es que vamos a recuperar el liderazgo económico de Cataluña en España para pasar de nuevo por delante de Madrid. La España en la que nosotros creemos hay poder y desarrollo económico en el conjunto del territorio, en Andalucía, Galicia, Castilla, etc, no solo en Madrid. Para la idea de España es negativo que haya un Madrid que se emancipa del resto de las comunidades, actuando como una aspiradora que les quita su actividad económica y el capital humano. En mensaje que nosotros enviamos a las empresas de España es que Cataluña vuelve a garantizar seguridad jurídica y estabilidad política.Ese mensaje tan optimista sobre Cataluña contrasta con el hecho de que lidere ránquines muy negativos como ser la región europea con mayor población en riesgo de pobreza infantil...En los últimos tiempos el crecimiento económico que no se ha trasladado del todo al bolsillo a las personas. Revertir esto, por la falta de inversión de anteriores gobiernos catalanes, es nuestra obsesión. No podemos dejar que una parte de la población se quede excluida de la prosperidad.Insiste mucho en la idea de pasar página del procés, sin embargo, la reacción de Junts y ERC al aval del TJUE a la amnistía recupera la retórica desafiante de 2017.La garantía para no volver atrás en Cataluña es el Gobierno del PSC. Estamos demostrando que por la vía de la colaboración se llega más lejos y se consiguen más cosas que por la vía de la confrontación. Para nosotros era muy importante que Europa avalara la Amnistía. Si queremos abrir una nueva etapa en el país era necesario que los actores políticos del procés, incluido Puigdemont, puedan estar en Cataluña haciendo política y abrir un tiempo nuevo.¿Cree que siente lo mismo esa parte importante del voto de Illa en las elecciones de 2024 que era claramente constitucionalista e incluso procedía de Ciudadanos?Somos muy conscientes de que hubo muchos catalanes constitucionalistas que confiaron en nosotros para salir del debate identitario y centrarnos en las cuestiones que realmente preocupan a la gente. Es, justamente, en aquello en lo que fracasó Cs. Fue incapaz de poder gobernar y afrontar mayorías. En cambio, Illa ha sido capaz de superar la dinámica de bloques y emprender un camino de futuro, de colaboración con el Gobierno de España. Hemos roto la dinámica de bloque en Cataluña por parte de los nacionalistas y en España por parte del PP. La propuesta de un nuevo sistema de financiación, después de trece años con un modelo caducado, es un claro ejemplo del cambio que estamos llevando a cabo.Una propuesta de financiación que plantea romper la caja común de todos los españoles con la llamada Hacienda Catalana... Es más que un cambio del sistema fiscal, una reforma de la arquitectura constitucional.Hay que separar el modelo de financiación y el modelo de gestión tributaria. Lo que creo que es importante que se entienda en el resto de España es que nosotros no hemos venido a romper España, sino que hemos venido a construirla con voz propia. Fruto del conflicto de los últimos años, detectamos que hay mucho recelo sobre cada propuesta que plantee Cataluña. Solo exigimos nuestro espacio en la mesa, ya que representamos el 20% de la población y el 20% del PIB español, y por eso tenemos razones suficientes para querer liderar una propuesta de mejor de financiación. Nuestro modelo va al fondo de cuestiones importantes no solamente para Cataluña, sino para el resto de las comunidades, porque sobre todo va a reducir la diferencia entre los españoles. La diferencia entre la comunidad que recibe más, Cantabria, y la que recibe menos, Murcia, está ahora en unos 1.400 euros por persona y se reducirá a unos 500 euros. Y en el caso de Cataluña, aporta 4.700 millones que son esenciales para atender las necesidades en servicios públicos de una comunidad que ha pasado en pocos años de seis millones de habitantes a ocho y medio.Solo en Barcelona, en lo que llevamos de año ha habido siete asesinatos por armas de fuego. ¿Cómo van a abordar la inseguridad?En esto no tenemos complejos y defendemos que la seguridad también es una política de izquierdas porque protege la convivencia y el espacio público, muy importante en una sociedad mediterránea como la nuestra. No ha ayudado que hubiera gente que minimizara el problema de la inseguridad. En Cataluña, antes de llegar a la Generalitat, los delitos crecían; desde hace dos años están bajando de forma acelerada gracias a una política de tolerancia cero contra el crimen y la violencia. Hemos, por ejemplo, ampliado la plantilla de los Mossos para llegar a 25 mil agentes en 2030 y hemos ampliado las unidades judiciales¿Cree que Aliança Catalana va a reemplazar a Junts como señalan los sondeos?El mejor antídoto contra la extrema derecha es hacer que el país funcione y que la administración pública esté cerca de los ciudadanos y les sea útil. En cambio, la extrema derecha responde a los problemas generando más problemas. Dicho esto, no es una buena noticia para Cataluña que a Junts le vaya mal; ahora bien, Junts debe decidir si quiere hacer política y llegar a acuerdos, permitiendo que se tramite el sistema de financiación, o si prefiere ver el país desde la barrera. Recuperando la figura de Maragall, él fue quien junto a Zapatero impulsó el concepto de la «España plural» y el nuevo Estatut, un intento de reforma de la arquitectura constitucional desde Cataluña. ¿Sánchez e Illa, con la España plurinacional, actualizan y continúan ese proyecto?Nuestro proyecto es un proyecto federal, no confederal, para una España que debe tener futuro. Yo me siento catalán y español, y por lo tanto considero que es posible, como se ha demostrado hasta ahora, seguir conviviendo en un país que tiene identidades múltiples. Siento a veces con un poco de pena que haya personas que piensan que el catalán no es una lengua y una riqueza cultural para el conjunto de España. Por lo que deberían estar preocupados para que el catalán subsista y sea lengua de uso.En las instituciones catalanas, los medios y la opinión pública hay quien sigue sin considerar como lengua propia el castellano -la lengua materna de más del 60% de los catalanes-, por ejemplo, algunos de sus socios de investidura o el consejero de Política Lingüística de la Generalitat, que procede de ERC e intenta no cumplir las sentencias judicialesEn Cataluña no hay nadie que no sepa hablar castellano. Y los consellers son todos del Govern; por suerte, estamos una etapa de normalidad lingüística.
Fuente original: Leer en El Mundo - España
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