Entre la impotencia, las evacuaciones y la solidaridad vecinal, los regidores de Madrid y Ávila narran el avance devastador de las llamas por sus municipios
Regala esta noticia Añádenos en Google El alcalde de Cenicientos, Jerónimo Lópezm conversando con varias vecinas. (EP) 27/07/2026 a las 00:00h.El fuego no entiende de fronteras administrativas y deja una huella imborrable en el mapa humano de los municipios que devora. ... sacude la Sierra Oeste de Madrid y el Valle del Tiétar en Ávila ha colocado a los alcaldes de Un frente desatado avanzó arrasando monte bajo hasta irrumpir con fuerza en el polígono industrial de la localidad. Aunque milagrosamente las llamas no llegaron a calcinar de forma directa ninguna vivienda, los daños materiales en el tejido económico local son graves. Ante el colapso de las capacidades propias, Rodríguez –alcaldesa desde 2007– reconoció que la declaración de emergencia nacional supuso un verdadero «respiro» para el operativo de extinción. «Nunca he vivido algo así», se ha dolido estas jornadas al límite. La primera edil se ha deshecho en elogios hacia el comportamiento «ejemplar» de sus vecinos y la incansable labor de la red de voluntarios. El incendio atravesó el término municipal tras avanzar descontrolado desde Burgohondo. Lo que se vivió el viernes en El Tiemblo fue, en palabras de su alcalde, Arturo Varas, una auténtica «noche infernal». El fuego avanzó a una velocidad «increíble», impulsado por violentas rachas de viento y temperaturas extremas, generando un frente implacable con llamas de entre 12 y 14 metros de altura. Las lenguas incendiarias engulleron tres kilómetros en apenas 40 minutos, arrasando la emblemática Reserva Natural del Valle de Iruelas antes de penetrar en el casco urbano. Parques carbonizados, zonas verdes reducidas a cenizas y árboles totalmente quemados componen un paisaje desolador. Para proteger la vida de los más vulnerables, se priorizó la evacuación de 110 ancianos de las residencias San Antonio y Las Palmeras, quienes fueron acogidos gracias a la rápida solidaridad de municipios vecinos como Cebreros, El Barraco y El Hoyo de Pinares. «Es pavoroso ver que el infierno existe», aseguró el regidor –que pertenece a la formación municipalista Por Ávila– en una descripción que ha estremecido como pocas a todos los que la han escuchado. Las llamas han anegado en cenizas la Reserva Natural del Valle de Iruelas antes de llegar al pueblo. Su alcalde ha agradecido a municipios cercanos como Cebreros, El Barraco y El Hoyo de Pinares que acogieran a los mayores evacuados. Si la cara amarga del mapa la ponen la destrucción y el miedo, Villamanta representa la red de auxilio y refugio en esta crisis. El municipio madrileño se convirtió el viernes en centro de acogida, recibiendo a vecinos evacuados a toda prisa de localidades limítrofes como Aldea del Fresno y Villa del Prado. Su alcalde, Mariano Núñez Muñoz (PP), explicó cómo se activó la alerta en cuestión de minutos. La amarga memoria de la devastadora dana sufrida por la comunidad madrilea en 2023 permitió al Ayuntamiento y a las redes ciudadanas de voluntariado actuar con una organización impecable: pabellones equipados, intendencia de urgencia y asistencia afectiva para quienes huían con lo puesto frente al avance de las llamas. «Fue un momento crítico por la gran cantidad de gente a la que atender, pero rápido se puso en marcha todo el municipio», se congratuló el primer edil, antes de constatar cómo «la solidaridad que aprendimos en la dana reaccionó al instante». La tragedia obligó a tomar decisiones extremas en Cenicientos. La urgencia del desalojo provocó que el propio Puesto de Mando Avanzado tuviera que ser evacuado a toda prisa y trasladado hasta Navalcarnero. El alcalde del municipio, Jerónimo López, ha sido uno de los regidores con mayor protagonismo en esta crisis. López reconoce que se vivieron momentos iniciales de desinformación y tensión durante la evacuación, pero que una vez reconducido el riesgo de colapso, el operativo funcionó con precisión. «Vamos a intentar hacer unos corredores para que puedan entrar los ganaderos a alimentar y dar de beber a su ganado», ha querido comprometer, poniendo el foco en uno de los severos problemas que ha dejado el incendio: el acceso a las explotaciones ganaderas aisladas por el fuego. «El fuego es muy cambiante. La verdad es que ya se está alejando, se ha logrado controlar. Está haciendo mucho daño al Valle del Tiétar. Pondremos una velita, creo que nos salvaremos», aseguraba esta misma mañana López, que concurrió en las elecciones municipales de 2023 como independiente. Punto cero de la catástrofe que posteriormente se expandió hacia Ávila y Madrid, Burgohondo vivió momentos de máxima tensión. Su alcalde, Francisco Fernández García (PP), ha afrontado junto a sus convecinos el que es ya el incendio más arrasador de la historia del país . Pese a la voracidad de la emergencia, el operativo logró salvar de forma íntegra la urbanización de Puente Nueva, zona de máximo riesgo. Con el fuego ya dado por finalizado y las brigadas refrescando rescoldos, la atención del alcalde se ha centrado en calmar la incertidumbre de los vecinos evacuados. «Ahora mismo, están nerviosos. No saben por qué no han vuelto todavía a su municipio y yo también pienso igual», confesaba Fernández este domingo. Arturo Varas, alcalde de El Tiemblo (Ávila): «Es pavoroso ver que el infierno existe»
Mariano Núñez Muñoz, alcalde de Villamanta (Madrid): «La solidaridad que aprendimos en la DANA reaccionó al instante»
Jerónimo López, alcalde de Cenicientos (Madrid): «Del caos pasamos al orden; pondremos una velita para salvarnos»
Francisco Fernández García, alcalde de Burgohondo (Ávila): «Ha sido uno de los incendios más grandes que jamás se han producido»