El conseguidor Víctor de Aldama negoció con Delcy Rodríguez que José Luis Ábalos mantuviera una reunión secreta con ella en Cuba mientras ambos cerraban las operaciones millonarias de compra de petróleo que ha asegurando ante la Audiencia Nacional que sirvieron para financiar de forma ilegal al PSOE.
Los mensajes a los que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO revelan que el empresario gestionó personalmente con la actual presidenta encargada de Venezuela una cita con el ex ministro de Transportes y ex secretario de Organización del PSOE para que abordaran cuestiones que, según recalcó en las comunicaciones intervenidas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, sólo podían tratar en persona.
La destitución de Ábalos en julio de 2021y las limitaciones por la pandemia frustraron, sin embargo, el cara a cara entre ambos. El encuentro fallido llegó a barajarse que se celebrara en la isla de Curaçao y acabó siendo sustituido por conversaciones telefónicas a través del terminal del empresario y un encuentro entre el propio Aldama y la entonces mano derecha de líder chavista Nicolás Maduro.
Esta cita extraoficial iba a ser el reencuentro entre ambos desde que coincidieran en el aeropuerto de Barajas en enero de 2020 con motivo de la visita frustrada de la mandataria venezolana en el marco del conocido como Delcygate. Entonces Ábalos conoció por primera vez en persona a Delcy en el aeropuerto de Madrid-Barajas cuando subió a su avión en compañía de Aldama para pedirle que no pisara territorio español al tener prohibida su entrada en el espacio Schengen por las sanciones que le impuso la Unión Europea por violación de los derechos humanos en su país.
La iniciativa de la cita partió de Aldama, quien el 24 de mayo de 2021 escribió a Delcy para anunciarle que «el jefe», en referencia a Ábalos, «está programando viaje a Cuba del 2 al 6 de agosto». «Me ha dicho que te lo diga para coordinar fecha y encontramos allí. ¿Te parece?». «Chévere, Vic», le contestó la jerarca chavista, que puso todo tipo de facilidades.
Un mes después, Aldama retomó la organización del encuentro, planteando que debía cambiarse el emplazamiento escogido inicialmente por cuestiones operativas. «Me dice el jefe que el embajador de Cuba le dice que no se puede volar porque han vuelto a cerrar el espacio aéreo», le indicó. «Que si el encuentro podría ser en RD (República Dominicana)». Delcy replicó que no tenía ningún inconveniente, abriéndose a concretar la reunión. «Sí, claro», le dijo.
Tras la decisión de Pedro Sánchez de relevar a Ábalos el 10 de julio de 2021, Aldama precipitó que ambos mantuvieran una conversación telefónica para abordar los motivos de lo ocurrido. «Esta semana te llamaré con él y voy a intentar ir la semana próxima a verte. Ya le comenté nuestra conversación de este fin de semana hoy y está más que agradecido por tu apoyo», le añadió apenas 48 horas después del inesperado cambio de Gobierno. «Perfecto, Vic», escribió Delcy Rodríguez a través de la red de mensajería de alta seguridad Threema.
Sólo dos días después, Aldama precipitó una visita a Caracas para verse con ella en persona. «Veo vuelos para volar el martes y estar hasta el jueves o viernes [...] Así te cuento todo bien, que me ha dicho que te cuente, y te pongo al día». «A ver si puedes tener un hueco para cenar o comer tú y yo», añadió el empresario. «Claro, chévere», respondió una Delcy que quería tener información de primera mano sobre lo ocurrido.
Meses después, el empresario acabó rompiendo con Ábalos y su asesor Koldo García tras negarse a seguir pagándoles comisiones cada vez más desorbitadas, tal y como relató en el reciente juicio en el Tribunal Supremo, donde fue condenado a 4 años y 6 meses de prisión por delitos de organización criminal y cohecho. Esta fractura provocó la reacción airada de Koldo, que pidió cita a Delcy Rodríguez y viajó a Caracas para reunirse con ella en octubre de 2021.
La ex vicepresidenta venezolana recibió al principal colaborador de Ábalos y Aldama pidió a Delcy que le negara que habían estado cerrando compraventas de barcos de crudo. «Me encantaría que le digas que yo no he hecho negocio todavía en Venezuela» y «cómo he hablado siempre del jefe allí». Aldama sostiene que Koldo García fue a quejarse de que en la operaciones de crudo el empresario se estaba quedando más dinero del que le correspondía y que no estaba repartiendo con ellos conforme lo acordado.
«Es increíble esto después de que el único que se ha expuesto siempre he sido yo [...] Sólo espero que no vayan a meterte mierda de mí [...] Parece que ahora todo me lo quieren meter a mí en la mochila». «Qué lío realmente, no te preocupes, sólo diré la verdad», le dijo Delcy.
«Gracias, eso lo tengo claro y más viniendo de ti, que siempre has sido justa, clara y recta. Te agradezco de corazón de verdad porque siempre me has demostrado tu amistad hasta en los momentos malos», zanjó Aldama, que preguntó posteriormente a Rodríguez cómo había ido la cita con Koldo. «Nada que no sepas [...] No es bueno para ustedes esta situación. Obviamente no estaré en el medio. Es un asunto de ustedes», le resumió.
Estos mensajes han sido aportados por el empresario a la causa incoada por la presunta financiación irregular del partido del Gobierno. Tal y como viene informando este periódico, la Audiencia Nacional investiga en secreto dos posibles vías de financiación opaca del PSOE: una, a través de Venezuela y, otra, con las donaciones recibidas de constructores que accedían a adjudicaciones de obras públicas desde el Ministerio de transportes. En este segundo caso, las constructoras entregaban el dinero a Aldama, que lo hacía llegar a Koldo y a Ábalos. Estos camuflaban presuntamente bajo el concepto de donaciones los ingresos de esos fondos a las cuentas del PSOE.