La paciencia del sector joyero se ha agotado. Después de la oleada de atracos sufrida en las últimas semanas en la Comunidad de Madrid con 10 asaltos, el Gremio de Joyeros ha decidido dar un paso adelante y personarse como acusación particular en los procedimientos penales contra las bandas detenidas por atacar sus establecimientos y negocios. Su objetivo es conocer de primera mano qué ocurre con los arrestados una vez que pasan a disposición judicial y reclamar un endurecimiento de las medidas contra los delincuentes reincidentes.
La decisión llega apenas unas horas después del último golpe. Tres encapuchados armados asaltaron este lunes por la tarde una joyería situada en el centro comercial Plaza Éboli, en Pinto (Madrid), con decenas de clientes en el interior. Uno de ellos llevaba un chaleco reflectante amarillo con el que se había hecho pasar como trabajador del recinto y todos iban con la cabeza y el rostro cubiertos para impedir su identificación mediante las cámaras de seguridad.
Los malhechores amenazaron con un arma corta a las empleadas, realizaron varios disparos intimidatorios, según relataron los testigos, y huyeron con varias bolsas cargadas de joyas en un Mercedes gris que les esperaba en el exterior. Dos trabajadoras tuvieron que ser atendidas por crisis de ansiedad.
Los ladrones de este negocio intentaron robar, previamente, una tienda de artículos de segunda mano en la localidad de Alcorcón, pero no lograron su objetivo porque el propietario activó un sistema de seguridad que liberó un denso vapor en el establecimiento, lo que les obligó a huir rápidamente.
Los asaltantes escaparon hacia Madrid por la A-5. Ya en la capital, en un tramo afectado por las obras de la autovía de Extremadura, un vehículo colisionó con el coche de los delincuentes y dejó inutilizada una de sus ruedas. Los ladrones se apearon entonces del vehículo y, pistola en mano, robaron el coche que acababa de embestirles, abandonando el suyo en plena carretera ante la perplejidad de numerosos conductores.
Así era la banda detenida por asaltar cinco joyerías en Madrid: vivían de okupas, cambiaban de disfraz...EL MUNDO«Vamos a ejercer la acusación particular en todos los procedimientos que afecten a nuestros asociados», explica a EL MUNDO el secretario general del Gremio de Joyeros, Armando Rodríguez. «No se trata únicamente de pedir responsabilidades penales o reclamar los daños que venimos sufriendo. Lo hacemos porque necesitamos conocer cuál es el destino procesal de los detenidos, una información que ahora mismo no tenemos».
Rodríguez sostiene que el sector echa en falta una mayor información por parte de las administraciones sobre la situación judicial de los autores de los robos. «Preguntamos por la circunstancia procesal de los detenidos y no nos la facilitan. No tenemos datos cuantitativos ni sabemos realmente qué ocurre con ellos después de las detenciones», lamenta. Hace apenas unas semanas, representantes de este gremio se reunieron con el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, para trasladarle su preocupación por el incremento de los asaltos.
«No salimos con ninguna información relevante», resume Rodríguez. «Tampoco nos dieron datos del número de robos que ha sufrido el sector, pero sabemos que han aumentado mucho por la subida del precio del oro», agrega Armando Rodríguez. En concreto, a mediados del mes de junio un gramo de oro de 24 kilates oscilaba en más de 140 euros, frente a los 90 del año pasado por la misma fecha, según los especialistas del sector. Un incremento notable.
Durante la reunión con el delegado del Gobierno de Madrid, los investigadores trasladaron al sector que la banda de origen peruano detenida el pasado 10 de junio tras el atraco cometido disfrazados de sacerdote y monja en una joyería de Ciudad Lineal estaría presuntamente relacionada con cinco de los últimos robos registrados en Madrid. Sin embargo, el gremio asegura desconocer cuál es la situación actual de esos arrestados y cuántos permanecen en prisión preventiva.
Precisamente esa falta de detalles ha llevado a la organización a cambiar de estrategia. La intención es personarse en cada procedimiento judicial abierto por atracos a joyerías para tener acceso a las actuaciones, conocer la evolución de las causas y comprobar si existe reincidencia entre los autores que ya han sido arrestados.
Además, el gremio reclama una reforma que permita castigar con mayor severidad a los delincuentes que asaltan de forma regular las joyerías. «Seguimos prácticamente igual que hace 30 años. En la inmensa mayoría de los atracos no hay heridos graves y eso hace que muchos delincuentes vuelvan a quedar en libertad. Cuando una misma persona acumula varios robos debería existir una respuesta más contundente. La reincidencia tiene que tener consecuencias», señala Armando Rodríguez.
En apenas dos meses, las joyerías madrileñas han sufrido una sucesión de violentos asaltos en Torrejón de Ardoz, el centro comercial Madrid Sur, la calle Toledo, Tetuán, Usera, el centro comercial La Vaguada, Torrelodones, Ciudad Lineal y, ahora, Pinto. Algunos de ellos fueron cometidos a plena luz del día, con armas de fuego, mazas y disfraces para dificultar la identificación de los autores.
Mientras la Guardia Civil investiga el último atraco de Pinto y trata de determinar si guarda relación con los anteriores golpes, el sector considera que ha llegado el momento de implicarse también en los tribunales. «Queremos saber qué ocurre con quienes asaltan nuestras joyerías y evitar que las mismas bandas vuelvan a actuar una y otra vez», insiste el secretario del gremio.
Atraco a mano armada en una joyería frente a la Asamblea de Madrid: "¡Ayuda!"