El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha confirmado este lunes el regreso de Alfonso Villares a la primera línea política gallega. El ex consejero de Mar, que dimitió en junio de 2025 tras ser investigado por una denuncia por presunta agresión sexual presentada por la modelo y presentadora Paloma Lago, será el nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo.
Villares sustituirá a Javier Arias, que deja el cargo a petición propia después de casi seis años como máximo representante del Gobierno autonómico en la provincia lucense. El nombramiento forma parte de la remodelación impulsada por Rueda para afrontar la segunda mitad de la legislatura y encarar el ciclo político que desembocará en las elecciones municipales de 2027.
El anuncio se ha producido durante la comparecencia posterior a la reunión semanal del Gobierno gallego y supone la recuperación política de uno de los colaboradores más cercanos al presidente autonómico antes de que estallase el caso.
Veterinario de profesión y ex alcalde de Cervo (Lugo), Villares abandonó el Gobierno gallego el 4 de junio de 2025, apenas unas horas después de que el Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSJG) le comunicara su condición de investigado por una denuncia presentada meses antes por Lago. Entonces defendió su "absoluta inocencia", aunque justificó su dimisión para evitar que una cuestión de carácter personal perjudicase a las instituciones autonómicas.
La investigación terminó archivada después de que la Audiencia Provincial de A Coruña confirmara el pasado abril que no existían pruebas suficientes para sentarlo en el banquillo por un presunto delito de agresión sexual. Tras esa resolución, Villares anunció su intención de regresar al Partido Popular y manifestó su deseo de "recuperar la normalidad" en su vida personal y profesional.
Rueda ya había abierto la puerta al regreso de Villares semanas atrás al definirlo como "un buen servidor público" y asegurar que no tendría inconveniente en que volviese a asumir responsabilidades públicas una vez resuelta su situación judicial. Este lunes ha justificado su nombramiento como delegado territorial en Lugo recordando que el propio ex consejero abandonó el Ejecutivo cuando fue investigado y subrayando que el escenario actual es completamente distinto.
"Cuando Villares abandonó el Gobierno ya explicó que acababa de ser imputado y adelantamos que, mientras persistiese esa situación, él entendía que no procedía su presencia en el Gobierno. Pero se produjo el archivo de la causa y la situación mudó completamente", ha afirmado.
Preguntado por la posibilidad de que la investigación pueda reabrirse en el futuro, dado que el archivo es provisional, el presidente gallego ha evitado hacer "futuribles", aunque ha insistido en que la Justicia tendrá siempre la última palabra.
El regreso de Villares coincide además con la reaparición pública de Paloma Lago. La presentadora rompió su silencio la pasada semana en una entrevista concedida a la revista ¡Hola!, donde rechazó la idea de que el caso hubiese quedado definitivamente cerrado. "Esto no ha terminado", afirmó, al recordar que el sobreseimiento acordado por la Justicia fue provisional y no libre, por lo que la causa podría reabrirse si aparecieran nuevas pruebas.