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Anastasia Soare, la reina de las cejas

Anastasia Soare, la reina de las cejas
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Después de huir del régimen comunista en Rumanía, fundó un imperio estético en Beverly Hills esculpiendo las cejas de las estrellas más famosas de Hollywood. Por el camino, se ha hecho multimillonaria
Anastasia Soare, la reina de las cejas

Después de huir del régimen comunista en Rumanía, fundó un imperio estético en Beverly Hills esculpiendo las cejas de las estrellas más famosas de Hollywood. Por el camino, se ha hecho multimillonaria

Regala esta noticia Añádenos en Google Se estima que su fortuna personal supera los 740 millones de dólares. (E. C.)

Ixone Díaz Landaluce

28/06/2026 a las 00:15h.

Estaba muerta de miedo, un miedo abrumador y visceral. ¿Y si nos rechazaban y nos enviaban de vuelta a Rumanía, después de todo lo que ... habíamos pasado para llegar hasta aquí?», escribe Anastasia Soare en 'Raising brows', unas memorias publicadas en octubre, recordando su huida del país en el que nació en 1989. Había crecido en una época en la que el racionamiento de alimentos, combustible o electricidad era la norma. El régimen comunista de Ceaușescu había confiscado, además, algunos de los bienes y propiedades de su familia.

Aprendió inglés viendo el 'show' de Oprah (la misma Oprah que años más tarde patrocinaría su salto a la fama) y empezó trabajando como esteticista en un salón de belleza de Los Ángeles. En poco tiempo, se dio cuenta de que las americanas no prestaban demasiada atención a sus cejas. Y detectó un filón que, después, cristalizaría en idea de negocio y, más tarde, en su propio imperio estético. Ella, que estudió arte y arquitectura en la universidad, en realidad había aprendido los fundamentos de la simetría trabajando en el taller de su madre costurera. «Nuestra clienta tiene los hombros más estrechos y las caderas más anchas, así que tenemos que equilibrar estas proporciones. Añadamos unas hombreras o hagamos algunos ajustes para que el diseño se adapte a su figura», ha recordado sobre las indicaciones que su madre le hacía cuando trabajaban en los diseños.

Cindy Crawford y Naomi Campbell, en la cima de sus respectivas carreras como 'top models', fueron dos de sus primeras clientas VIP

La proporción áurea

Así es como desarrolló una técnica, bautizada por ella misma como el 'Golden Ratio Eyebrow Shaping Method', que utilizaba la proporción áurea, fundamental en la obra de Leonardo da Vinci y otros maestros renacentistas, para adaptar la forma de las cejas a la estructura ósea y la geometría de cada cara buscando el equilibrio estético. En una época en la que la moda era llevar las cejas súper finas y despobladas, Soare cambió el paso personalizando su diseño. Y dio en la tecla.

Cuando lo que se llevaban eran las cejas hiperfinas, ella introdujo un método de depilado basado en la proporción aurea

Cindy Crawford y Naomi Campbell, en la cima de sus respectivas carreras como 'top models' de los 90, fueron dos de sus primeras clientas VIP. Y se corrió la voz. En 1997, Soare abrió su propio salón en Los Ángeles, Anastasia Beverly Hills, pese a que a su marido, del que se acabaría divorciando, le parecía una idea descabellada. Cuando no estaba atendiendo a sus clientas, estaba buscando otras nuevas. A veces, salía a buscarlas directamente a la calle; a otras las abordaba en los eventos de la ciudad, a los que iba bien pertrechada de tarjetas de visita, que iba repartiendo entre invitados y 'celebrities' de Hollywood y aledaños. Y el negocio fue creciendo.

Primero, desarrolló una línea de productos específicos para cejas, a la que luego se sumaron otro tipo de cosméticos. Con las redes sociales, su popularidad estalló. En 2018, después de asociarse con un fondo de inversión, su marca llegó a estar valorada en más de 3.000 millones de dólares y su fortuna personal alcanzó los 1.000 millones.

Aunque esa cifra ha mermado en los últimos años (hasta los 740 millones de dólares que Forbes estima que acumula ahora) como CEO de Anastasia Beverly Hills, su imperio cosmético, es una de las mujeres hechas a sí mismas más ricas de Estados Unidos. Y, por supuesto, la esteticista de cabecera de la plana mayor del 'showbusiness'. Jennifer Lopez, Victoria Beckham, Kim Kardashian y hasta la mismísima Michelle Obama ponen sus cejas en sus manos mientras sus productos (entre los que hay cera para las cejas, peines o pinzas, pero también maquillaje, pintalabios y casi cualquier producto cosmético que se pueda imaginar) alcanzan a la consumidora 'mainstream' gracias a potentísimos acuerdos con las grandes superficies comerciales.

Soare, que gestiona su negocio desde su casa de Beverly Hills entre llamadas de Zoom y rituales de belleza, dirige su imperio con la ayuda de su hija Norvina, directora creativa de la marca, y la niña de un año que llegó junto a ella a Los Ángeles sin maletas ni dinero. Ellas son el sueño americano que en 2026, probablemente, ya no podría ocurrir.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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