Tomás Serrano
Columnas NEWSLETTER Andalucía juzga a Sánchez por persona interpuestaApúntate y recibe cada miércoles esta newsletter para leerla antes que nadie y no perderte la información más relevante.
Ferrer Molina Publicada 27 marzo 2026 10:48hPedro Sánchez va a juicio en Andalucía dentro de 50 días aunque él hace como que no.
El juicio que el presidente del Gobierno hurta al conjunto de los españoles aplazando las urnas pese a su minoría parlamentaria y social lo celebrará un jurado popular formado por más de seis millones de andaluces.
Sánchez no quiere elecciones generales porque sabe que las perdería, pero, sin proponérselo, el día que decidió convertir a María Jesús Montero en candidata cayó en su propia trampa. Y ahora está atrapado. Porque ella es su alter ego.
La ministra de Hacienda llega a la cita con la mochila de encadenar tres ejercicios sin Presupuestos, mientras intenta convencer a los ciudadanos de que la culpa de no llevarlos al Congreso es del bombardeo de Irán, que empezó hace cuatro días.
El presidente, mientras tanto, agita la pancarta del "no a la guerra" invocando a Aznar ¡23 años después!
Sánchez quiere convertir las autonómicas andaluzas en un referéndum moral sobre la derecha cuando el problema, como le recordó Feijóo este miércoles en el Parlamento, es él.
¿Cómo va a dar lecciones sobre cómo reabrir el Estrecho de Ormuz y hasta de solucionar el cambio climático quien es incapaz de cumplir con su obligación de presentar Presupuestos o de reabrir la línea de AVE Málaga-Madrid ?
Sánchez se refugia en causas universales mientras chapotea en la chapuza doméstica. Y eso no se tapa ni con banderas, ni con consignas, ni con impostados arranques de patriotismo.
Frente a María Jesús Montero, la más sanchista del sanchismo, se mide el 17 de mayo el más feijoista del feijoísmo, así que podría decirse que el duelo es entre Sánchez y Feijóo por personas interpuestas.
Ese día no sólo se decide quién gobierna la Junta, si Juanma Moreno o la mujer "con más poder del conjunto de la democracia", según sus propias palabras. Se decide si el "Gobierno Sánchez" es más pasado que futuro.