La rusa, entrenda por Conchita Martínez, se proclama campeona de Roland Garros al derrotar a la cenicienta Chwalinska
Regala esta noticia Añádenos en Google Mirra Andreeva con el título de Roland Garros. (Efe)Enric Gardiner
06/06/2026 a las 17:45h.Cuando un 8 de abril de 2024 Conchita Martínez y Mirra Andreeva se sentaron a pensar sobre el futuro y sobre la oportunidad de trabajar ... juntas, el objetivo era acabar de rodillas en la tierra batida de Roland Garros levantando el título de campeona. Era una meta a largo plazo, ya que la rusa apenas tenía 17 años, pero apenas dos meses después de eso, Andreeva derrotó a Aryna Sabalenka en París y alcanzó las semifinales del torneo. Quizás el sueño no estaba tan lejos. Aquel resultado dio la confianza necesaria a ambas partes de que era el camino adecuado y que ninguna se había equivocado. Era la unión perfecta.
Andreeva terminó con el cuento de hadas de Chwalinska, la jugadora que más partidos ha ganado en este Roland Garros, nueve, al proceder de la fase previa, pero se marchó sin premio de una final no demasiado brillante y en la que los nervios y el viento causó estragos. Le costó a Andreeva cogerle el pulso a la contienda, con más errores de los necesarios y adaptando su juego a las condiciones meterológicas, con un viento que provocaba que muchas bolas que en otro escenario hubieran entrado aquí se marcharan por varios metros.
Una vez se desembarazó de esa tensión inicial, Andreeva pasó por encima de la polaca, cuya experiencia en esta clase de partidos era nula. De hecho, solo tenía un triunfo en Grand Slam antes de este Roland Garros.
Chwalinska, primera finalista de un Grande en alcanzar la final desde Emma Raducanu, pudo sostenerse en el encuentro hasta el 2-3 del primer set. Ahí mejoró mucho Andreeva, variando ataque y defensa, y le colocó un 'rosco', es decir, seis juegos consecutivos, y la polaca solo pudo volver a rascar algún juego en los compases finales, cuando Andreeva, a las puertas de la victoria, se precipitó fruto de la adrenalina.
Cuando la rusa conectó el último punto ganador, se postró de rodillas en la pista, tapándose la cara y, tras saludar a su rival, se marchó a la grada para abrazarse a su madre, a Conchita y a su perro, espectador de honor en la final.
El título a Andreeva se lo entregó en la ceremonia Mary Pierce, cerrando un curioso círculo, ya que la francesa fue quien derrotó a Conchita en la final de Roland Garros que ambas jugaron en el 2000.
«No sé si tengo que darte las gracias, Mary, porque ganaste a Conchita », bromeó en la ceremonia Andreeva, que hace poco más de un mes estaba llorando tras perder la final de Madrid y ahora ha cambiado esas lágrimas por el título más importante de su carrera. Y con solo 19 años.
«He visto este torneo desde que era una niña y este es un sueño hecho realidad», sentenció la rusa.
La victoria aúpa a Andreeva al puesto seis del ranking y le sitúa como la mejor tenista de esta gira de tierra batida. Ganó en Linz, hizo semifinales en Stuttgart, final en Madrid y cuartos en Roma. Ahora le toca cambiar a la hierba, con Wimbledon en el horizonte, la superficie más difícil para ella, pero donde cuenta con el consejo de una Conchita que sí fue capaz de ganar en la Catedral del tenis. Para Chwalinska, esta final supone subir casi 100 puestos en el ranking. Este lunes será la número 21 de la clasificación WTA. «Nunca voy a olvidar este torneo», aseguró la polaca.
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