Una de cada cuatro participantes había experimentado alguna forma de abuso asistido por IA. Entre las manifestaciones documentadas aparecen la creación de deepfakes, la difusión no consentida de imágenes y las aplicaciones capaces de “desnudar” digitalmente a una persona. ONU Mujeres advierte, además, que algunas de estas herramientas se integran cada vez con mayor facilidad a las plataformas utilizadas para distribuir después el contenido.
periodistas y defensoras de derechos humanos, alrededor de una cuarta parte señaló ansiedad o depresión asociada con estas experiencias.Los porcentajes corresponden al conjunto de experiencias de violencia en línea analizadas por el estudio, no únicamente a ataques producidos con IA. Aun así, muestran que el daño puede continuar mucho después del mensaje, la amenaza o la imagen que lo detonó. Para las participantes, las consecuencias alcanzan su salud mental y su sensación de seguridad.
El propio estudio señala que la violencia digital puede combinar distintas agresiones y, en algunos casos, trasladarse fuera de internet. Investigaciones han documentado que campañas de hostigamiento en línea pueden derivar en acoso, abusos o ataques en la vida cotidiana.
Una de las consecuencias más visibles de ese desgaste es la autocensura. El 41% de las encuestadas dijo que la violencia en línea las había llevado a limitar lo que expresan en redes sociales, mientras que 19% afirmó hacerlo también en su trabajo. Entre escritoras y otras comunicadoras públicas, la mitad reportó autocensurarse en redes.
Entre las periodistas, el cambio es todavía más claro cuando se compara con una encuesta anterior. En 2020, el 30% dijo autocensurarse como respuesta a la violencia digital, pero para 2025 la proporción había aumentado al 45%.
negativa para investigar sus casos y 24% consideró haber recibido un trato que las culpabilizaba. Otro 24% dijo que se les hizo sentir responsables de evitar nuevas agresiones, ya fuera abandonando las redes sociales, dejando de hablar sobre temas controvertidos, asumiendo funciones menos visibles o alejándose temporalmente de sus carreras.Agréganos a tus Fuentes Preferidas en Google para seguir nuestro contenidoArrowLa respuesta plantea esta contradicción: frente a una violencia que puede terminar silenciando a las mujeres, algunas de las medidas que reciben para protegerse pasan por reducir su presencia pública.
ONU Mujeres señala que la respuesta debe incluir apoyo psicológico para las víctimas, autoridades capaces de investigar este tipo de agresiones digitales y reglas que obliguen a las empresas tecnológicas a actuar frente a ellas.
Mientras producir y distribuir contenido manipulado requiere cada vez menos tiempo, el informe deja entrever que investigarlo, retirarlo y obtener una respuesta eficiente de las autoridades sigue siendo un proceso mucho más lento e incierto.