Por su parte, Roscosmos comunicó que la fuga no representa una amenaza inmediata para la tripulación. Su equipo selló una de ellas y ahora están preparando todo para sellar la segunda fuga, compartió la agencia de noticias Interfax.
El módulo Zvezdá es un cuarto habitable dentro de la EEI. Su nombre significa “estrella”. Lleva 26 años en servicio. Tiene espacio para dos astronautas, cocina, baño y sistemas de soporte vital que proporcionan oxígeno y control ambiental. También tiene puertos por donde se acoplan las naves rusas, como la Soyuz y la ahora dada de baja Progress.
Es el primer módulo habitable que tuvo la estación. Meses después de su acoplamiento, llegó el módulo Destiny de Estados Unidos. Desde el 2019, el Zvezdá muestra claros signos de envejecimiento, con constantes fugas de aire y caídas de presión. Casi todos los fallos giran alrededor del túnel PrK, una especie de pasillo o “manga” donde los cosmonautas cruzan hacia los módulos de acoplamiento. Desde su detección, Roscosmos la repara, aunque solo temporalmente.