El grupo parlamentario de Vox en la Asamblea de Murcia acordó ayer relevar a José Ángel Antelo del cargo de portavoz en este parlamento autonómico, dando así un nuevo paso en el proceso de destitución del dirigente. Aquella decisión, según informó el partido en un comunicado, se tomó por mayoría absoluta de los diputados regionales que tiene Vox, y acto seguido se trasladó a la Mesa de la Asamblea "para su toma en consideración a todos los efectos". Sin embargo, este miércoles, Antelo ha denunciado que se "falsificó" su firma para hacer efectivo su relevo.
"Han falsificado mi firma, ver para creer", ha escrito Antelo en su perfil de redes sociales. Tras tener conocimiento de que Vox había presentado un escrito en la Asamblea para relevarle como portavoz, el propio dirigente presentó otro documento informando de que él no había redactado escrito alguno comunicando su cese como portavoz ni ha autorizado a nadie a utilizar su certificado electrónico como representante del grupo, informa Europa Press.
Así, la Mesa de la Asamblea ha decidido no dar trámite al relevo en la portavocía, considerando no solo el escrito de réplica de Antelo, sino también apuntando al propio texto que presentó Vox. Aprecia la Mesa que el documento electrónico que registró el grupo parlamentario no puede considerarse válido al no aparecer la firma electrónica -sino manuscrita- de los que se dice que lo suscriben, según recoge Europa Press.
El ya ex líder de Vox en Murcia, Antelo, mantiene pues su cargo como portavoz, y como tal ha acudido hoy al Pleno en la cámara autonómica, donde estaba también quien fue el elegido para relevarle: Rubén Martínez. Pese a los movimientos puestos en marcha por su partido para desplazar a Antelo de sus cargos -orgánicos e institucionales-, el dirigente ha insistido durante estos días en que no dará un paso al lado.
Desde que hace una semana la dirección nacional de Vox pidiera a Antelo que dejara el liderazgo del partido en Murcia -ofreciéndole, a cambio, seguir como portavoz y futuro candidato-, la formación se halla inmersa en una crisis interna en este territorio. Antelo rechazó apartarse, con lo que Vox forzó su relevo en el liderazgo orgánico y, ayer, intentó hacerlo también en la portavocía parlamentaria.
Las críticas que ha pronunciado el dirigente hacia el partido en los últimos días alejaban la posibilidad de que su salida sea amistosa, como pretendía la cúpula de Santiago Abascal. Antelo es aún miembro de este órgano de dirección nacional de Vox, aunque el partido podría echarlo en cualquier momento. También conserva el escaño en la Asamblea en nombre de Vox: ha asegurado que no dejará el acta, pero la formación podría acordar su expulsión del grupo, con lo que pasaría a ser un diputado no adscrito.
En paralelo, el primer teniente de alcalde de Cartagena, Diego José Salinas, ha anunciado este miércoles su baja de Vox, partido al que representaba en esta localidad murciana. "La deriva del partido y el trato dado a Antelo son incompatibles con los principios y valores que siempre he defendido", ha escrito en sus redes sociales.