El actor malagueño cita a la Virgen de la Esperanza, defiende el arte como un arma contra la violencia y alerta del «robo» de la inteligencia artificial
Regala esta noticia Añádenos en Google Antonio Banderas saluda a León XIV tras su discurso en el que ha defendido el valor del arte y la devoción. (Kiko Huesca. Efe)Málaga
07/06/2026 Actualizado a las 20:29h.La visita del Papa León XIV a España ha tenido este domingo un escenario inusual. El Movistar Arena de Madrid, espacio de grandes conciertos, ha ... acogido el encuentro 'Tejer redes con el mundo de la cultura, la educación, la empresa y el deporte', un multitudinario acto en el que el Pontífice ha sido recibido como las estrellas de rock que habitualmente tocan en este auditorio. Ante 12.000 personas puestas en pie, el primero en subir al atril ha sido el actor, director y productor malagueño Antonio Banderas, que invocó ante el Santo Padre la Semana Santa de Málaga y confesó que en esta expresión popular y religiosa reside el origen de su devoción y lo que denominó el «hechizo de Dios».
representación ante León XIV de un número del musical 'Godspell' que fue muy aplaudido, comenzó su intervención agradeciendo la presencia del Pontífice en España ya que «no es solo una visita, es un gesto, un gesto de escucha, de cercanía, de diálogo con la sociedad civil». El encuentro tenía como argumento principal el vaso comunicante de la cultura y la religión, por lo que Banderas echó la vista atrás veinte siglos para hacer memoria y reconocer sin riesgo a «equivocarse» que «la Iglesia ha sido el mayor productor de arte de la historia de la humanidad».Antonio Banderas se mostró seguidor de Jesucristo, como icono «de paz, de amor, de sacrificio, rodeado de un misterio inagotable»
Una producción que, señaló, tiene una inspiración inagotable: Jesucristo, «la figura más representada en la historia del arte» y «el gran protagonista de la película de la vida en todas las artes» como icono «de paz, de amor, de sacrificio, rodeado de un misterio inagotable». Ante León XIV, el actor mostró su devoción por la figura del hijo de Dios y se llevó el discurso a lo personal para ofrecer «una pequeña reflexión en voz alta sobre mi propia experiencia». Un relato en el que no tardó en mencionar su origen malagueño y su profunda querencia cofrade.