Antonio Resines en el photocall de los nominados a los premios Anillos de Oro, en Tenerife. Jose Ignacio Viseras / GTRES
Cine Antonio Resines protagoniza 'Haciendo amigos': "Todos somos personas con discapacidades disimuladas"David Marqués dirige esta película sobre dos atracadores que se infiltran en un campamento para personas con síndrome de Down.
Al frente del cartel, junto al veterano actor, está Quim Gutiérrez.
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Juan Sardá Publicada 10 julio 2026 01:55hLa figura de la bala perdida que acaba redimiéndose cuando entra en contacto con un mundo menos cínico y brutal es un clásico del cine. En Sister Act (1992), Whoopi Goldberg interpreta a una cantante de cabaret relacionada con la mafia que encuentra una nueva vida en un convento de monjas.
En Un mundo perfecto (1993), Kevin Costner encarna a un convicto fugado que entabla una insólita relación con un niño que acaba transformándolo. Y, en el colmo del absurdo, Pequeño pero matón (2006), de los hermanos Wayans, convierte a un delincuente enano en un falso bebé en una de las cumbres de la comedia patafísica.
Remake de Un p'tit truc en plus, la comedia francesa que en 2024 vendió cerca de 11 millones de entradas, Haciendo amigos sigue a dos delincuentes en plena huida: Antonio (Antonio Resines), un veterano del oficio, y Félix (Quim Gutiérrez), un ladrón mucho más inexperto y visiblemente incómodo con esa vida. Para escapar de la policía, ambos se infiltran en un grupo de personas con síndrome de Down que se dirige a un campamento de verano dedicado a preparar una representación de La vida es sueño, de Calderón de la Barca.
Allí, Félix deberá fingir una discapacidad intelectual —estirando las vocales con un resultado francamente cómico— mientras Antonio se hace pasar por el acompañante encargado de cuidar de él. Como cabe imaginar, lo que comienza como una huida desesperada acaba convirtiéndose en una inesperada oportunidad para que ambos se enfrenten a sus propias contradicciones y descubran que los prejuicios los tenían ellos.
Antonio Resines interpreta a un ladrón veterano, cínico y de vuelta de todo, aunque insiste en que debajo de esa fachada "es un tipo equivocado, pero buena gente". Para el actor, el interés del personaje reside precisamente en ese viaje de transformación: "Se da cuenta de que tiene que hacer algo para cambiar". Resines también resta cualquier excepcionalidad al rodaje con los actores con discapacidad intelectual: "Ha sido exactamente igual. No ha habido ninguna complicación, ninguna en absoluto".
'Elle': una rubia muy legal, pero sin la chispa de Reese WitherspoonEn su opinión, la película termina hablando de algo mucho más universal que la discapacidad: "Al final somos todos como padres e hijos, como familia". Preguntado por si el rodaje le descubre un mundo nuevo, el actor, fiel a su proverbial economía verbal, zanja la cuestión con un escueto: "No, ya lo sabía".
Si Antonio Resines lleva décadas siendo uno de los grandes iconos de la comedia española, Quim Gutiérrez se ha consolidado como el actor más solicitado de su generación dentro del género. En Haciendo amigos interpreta a Félix, un delincuente novato, incómodo con la vida criminal, que termina enamorándose de la monitora del grupo, interpretada por Megan Montaner.
Las primeras críticas ensalzan 'La Odisea' de Nolan: "logro asombroso", "aterradora", "grandiosa"...El actor explica que lo que terminó de convencerle para sumarse al proyecto es la conversación con David Marqués. Aunque había visto la película francesa, considera que la adaptación española podía ir mucho más lejos. "Me parecía que tenía mucho potencial", explica. "David consiguió convencerme rápidamente de por dónde quería llevar la película". Sobre Félix, lo define como "alguien que está en un momento de cambio", un hombre que "lucha contra la herencia de sus circunstancias y lo que le gustaría ser en el futuro".
Pero el aprendizaje también trasciende la ficción. A diferencia de Resines, Gutiérrez reconoce que el rodaje sí ha modificado su mirada sobre la discapacidad intelectual. "La teoría la tenía, pero no la práctica", admite.
El actor explica que le bastan "tres minutos" junto a sus compañeros para comprender que "esto es un viaje de iguales" y que "la etiqueta de persona con discapacidad es lo que te separa", cuando, en realidad, "todos somos personas con discapacidades disimuladas".
La "segunda oportunidad" de David Marqués
El enorme éxito de Campeones (2018) —y posteriormente de su secuela— quedó inevitablemente asociado a su director, Javier Fesser, que encontró en esta historia sobre deporte y discapacidad intelectual un universo muy cercano a su sensibilidad. Sin embargo, antes de Fesser estuvo David Marqués (Dioses y perros), que pasó cinco años intentando sacar adelante un proyecto que nadie quería producir.
"Los productores me insistían en que no podía ser una comedia cuando yo lo veía clarísimo", recuerda. Convencido de que el humor era la mejor manera de acercarse a la discapacidad intelectual, el guionista se mantuvo firme, aunque finalmente tuvo que renunciar a dirigir la película para que el proyecto saliera adelante. "Me quería sacar la espinita de no haber dirigido Campeones", reconoce ahora.
Haciendo amigos representa, en cierto modo, esa segunda oportunidad. El director asegura que quedó "tan enamorado" de las personalidades de las personas con discapacidad intelectual durante la documentación de Campeones que considera "un regalo" poder volver a trabajar con ellas, esta vez detrás de la cámara.
Los protagonistas del campamento
Los grandes nombres del cartel son Antonio Resines y Quim Gutiérrez, pero Haciendo amigos pertenece, sobre todo, al grupo de actores con síndrome de Down y discapacidad intelectual que los acompañan durante toda la película. Juan Fernández, Ignacio Gómez y el resto del reparto comparecen junto a las dos estrellas en entrevistas separadas y todos coinciden en una misma idea: el rodaje ha sido una experiencia tan divertida como natural.
Será aquello de la "suerte del novato", pero todos parecen dispuestos a rodar cuantas secuelas hagan falta y se muestran más cómodos delante de un periodista que no pocos veteranos. Juan reconoce que el mayor reto fue aprenderse los diálogos, mientras Ignacio, que ya actuaba en teatro y ofrece conciertos de piano, celebra su debut en el cine. Ambos hablan con entusiasmo de la experiencia y de la cercanía de Resines y Gutiérrez. Por su parte, el veterano actor resume el rodaje con una frase tan escueta como elocuente: "No ha habido ninguna complicación, ninguna en absoluto".
Esa era precisamente la intención de David Marqués y Marta González de Vega cuando decidieron escribir el guion a partir de las personalidades de los intérpretes y no de su discapacidad. "La discapacidad no caracteriza a ninguno de ellos; lo que les caracteriza es ser más divertido, más antipático, más zorro o más macarra. Lo mismo que nos caracteriza a cualquiera de nosotros", resume el director.