El presunto agresor, que habría sufrido un brote psicótico, amenazó con lanzarse al vacío desde una quinta planta, pero los agentes se lo impidieron
Regala esta noticia Imagen de recurso de la Policía Local de Málaga. (Ñito Salas)Málaga
27/04/2026 a las 23:49h.Tensión en el distrito de Bailén-Miraflores. La Policía Local de Málaga ha intervenido en un suceso que causó un gran revuelo y que resultó tener dos caras: los agentes salvaron la vida a un hombre que amenazaba con lanzarse al vacío, pero acabaron deteniéndolo porque, presuntamente, había apuñalado a un amigo de su compañero de piso.
Ocurrió sobre las tres de la tarde de este domingo 26 de abril. Una llamada a la sala del 092 alertó de que se había producido una agresión en un domicilio de la zona. Sin embargo, al llegar, los agentes se encontraron con una escena bien distinta. Según relataron las fuentes consultadas, había un gran alboroto en la calle porque había una persona con medio cuerpo fuera de la ventana en la quinta planta de un edificio.
Los policías locales subieron lo más rápido que pudieron a la vivienda donde estaban sucediendo los hechos, ya que el hombre estaba gritando y se asomaba cada vez más por la ventana. Al entrar en el piso, las personas que allí estaban les guiaron hasta la habitación donde se hallaba el joven. Los agentes supieron que estaban ante un intento de suicidio al ver que intentaba sacar el resto del cuerpo para lanzarse al vacío.
La intervención policial se desarrolló en segundos. Los funcionarios se abalanzaron sobre él sin dejarle margen de reacción. Aun así, el joven, que tiene 20 años y es de origen sudamericano, forcejeó todo lo que pudo con la clara intención de zafarse de los policías y dirigirse hacia la ventana. Según las mismas fuentes, se encontraba fuera de sí, por lo que tuvieron que reducirlo para salvarle la vida.
Una vez que lo inmovilizaron, se entrevistaron con las personas que estaban en el inmueble para aclarar lo sucedido. Y así descubrieron la segunda parte. Entre ellas, se encontraba un hombre de 65 años y de nacionalidad española que presentaba varias lesiones en diferentes zonas del cuerpo. Tenía un fuerte golpe en la cabeza, el labio roto y, la más grave, una puñalada en el abdomen.
Una ambulancia del servicio de emergencias sanitarias 061 se desplazó al domicilio para atender a la víctima, que fue estabilizada para su traslado al Hospital Regional de Málaga, donde quedó ingresada para recuperarse de la herida de arma blanca.
El agresor irrumpió en una habitación al grito de: «¡Te voy a matar!»
Tras hablar con los testigos, los policías locales pudieron reconstruir lo sucedido. O al menos la primera versión sobre lo que ocurrió. Al parecer, el herido no residía en la vivienda, sino que había ido a ver a un amigo, que es compañero de piso del detenido y de su madre. El joven, sin motivo aparente, habría irrumpido en la habitación donde se encontraban los dos amigos mientras gritaba: «¡Te voy a matar!».
Según las primeras informaciones, el detenido presuntamente asestó una puñalada a la víctima, que se encontraba sentada y de espaldas a la puerta. A continuación, le habría propinado patadas y puñetazos por todo el cuerpo, lo que le ocasionó las heridas en el labio y en la cabeza.
Antes de llevarse detenido al joven, los policías locales pudieron entrevistarse con su madre. Dado que aparentemente había sufrido un brote psicótico, le preguntaron si tenía antecedentes psiquiátricos. Ella respondió que no, pero, al parecer, sí les dijo que su hijo había consumido estupefacientes los días previos. En concreto, cocaína rosa.
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