Sucesos Málaga
Apuñalamiento en La Malagueta: «Mi novio casi muere desangrado; le atravesó el estómago y una arteria»La víctima, de 34 años, fue atacada por un ladrón que huía con su mochila tras robarla en la playa: «Él iba a empezar un trabajo a la semana siguiente; ya habrán contratado a otra persona»
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de Gael en el hospital, donde ha pasado varios días ingresado tras ser sometido a cirugía. (SUR) 28/07/2026 Actualizado a las 00:40h.Les robaron la mochila cuando se disponían a marcharse de la playa de La Malagueta. Gael y Lorena (los nombres son lo único ficticio de ... este relato), ambos de 34 años, tenían dentro sus pasaportes, entre otras pertenencias, por lo que el hombre ni se lo pensó y salió corriendo tras el delincuente. En cuanto le dio alcance, el ladrón reaccionó con violencia y le asestó una puñalada en el tórax que lo dejó herido de gravedad: «Casi muere desangrado porque le atravesó el estómago y una arteria», relata su novia en declaraciones a SUR.
«Un bañista británico nos dijo que alguien se la había llevado», explica la Lorena. Seguidamente, vieron a un hombre huir a la carrera por la arena con la bolsa. «Mi novio salió detrás para perseguirlo porque dentro estaban todas nuestras cosas y nos preocupaba especialmente la documentación; yo me quedé esperando en la playa», precisa.
El ladrón aprovechó que la pareja había ido a la ducha para robarles: «En un momento miré hacia nuestras cosas y ya no vi mi mochila»
Los minutos pasaban y Lorena comenzó a inquietarse al ver que su pareja no regresaba: «Ni me imaginaba que pudiera pasar lo que pasó; seguía preocupada por los documentos. Pensaba que mi novio había perdido de vista al ladrón y que seguiría buscándolo».
Al cabo de un rato, un grupo de personas fue en busca de la mujer para avisarle de que su pareja estaba herida e indicarle dónde se encontraba. «Lo primero que vi fue la ambulancia y la Policía, y ahí me asusté muchísimo; pero luego vi que él estaba tirado en el suelo, perdiendo mucha sangre», recuerda la mujer, todavía conmocionada por la gravedad del ataque.
Intervención de los vecinos
El relato de Lorena reconstruye la desesperada carrera que a punto estuvo de costarle la vida a su pareja. Gael siguió al sospechoso hasta un aparcamiento cercano a la playa, en la calle Puerto. «El ladrón se escondió dentro del estacionamiento. Mi novio entró a buscarlo y un testigo le indicó dónde se había ocultado», relata. «Fue entonces cuando este hombre salió de la nada y lo apuñaló en el estómago», señala, todavía estremecida.
La hoja del arma blanca penetró unos cinco centímetros en el cuerpo de la víctima. «Le atravesó el tórax, el estómago y una arteria de la zona muscular. Tuvieron que reanimarlo en el lugar y en el hospital porque perdió muchísima sangre y casi muere desangrado», detalla la novia.
El agresor intentó darse a la fuga tras el ataque, pero la reacción ciudadana fue determinante. «Los propios vecinos que estaban por la zona lo retuvieron en el sitio. Un señor, a quien ni siquiera conozco pero al que me encantaría agradecerle, y otros residentes actuaron rápido para acorralarlo hasta que llegó la Policía», expresa agradecida. El sospechoso, de origen británico, fue arrestado en cuestión de minutos.
Tras ser estabilizado a duras penas en plena vía pública, los servicios sanitarios trasladaron de urgencia al herido en ambulancia. Para Lorena, los momentos posteriores al ataque se convirtieron en una pesadilla: «Me subí a la ambulancia con él sin saber qué iba a pasar. La cirugía en el hospital duró más de dos horas. Me encontré de golpe absolutamente sola, desorientada y desbordada por los nervios. No tenemos a nadie aquí en España».
Un trabajo perdido
La pareja había llegado a la capital de la Costa del Sol hacía apenas dos meses con la ilusión de emprender un proyecto de vida. «Nosotros ya estamos residiendo legalmente aquí. Habíamos ido a relajarnos un rato a la playa porque a la semana siguiente mi novio iba a formalizar un contrato de trabajo en un hotel», cuenta Lorena. «Con todo esto que pasó, asumimos que no habrán podido esperarnos y habrán contratado a otra persona... Está todo muy complicado ahora mismo», lamenta.
A la agresión le había precedido otro desafortunado contratiempo tan solo 24 horas antes, lo que terminó de rematar una semana negra para los dos argentinos. «El día anterior me robaron también el patinete eléctrico. Lo había dejado bien atado en la estación central de Málaga Centro-Alameda y, al volver, ya no estaba. Aunque, lógicamente, comparado con lo de mi pareja, lo del patinete no es nada, una simple anécdota», reflexiona la mujer, que actualmente gestiona las diligencias legales junto a sus abogados tras las denuncias presentadas ante la Policía Nacional.
«Le atravesó el tórax, el estómago y una arteria de la zona muscular. Tuvieron que reanimarlo en el lugar y en el hospital»
A pesar de las lesiones de las que Gael todavía se recupera y del enorme susto, la mujer insiste en destacar la solidaridad ciudadana que encontró en las calles malagueñas durante unos minutos que resultaron críticos. «Al principio, cuando yo no sabía nada, solo me preocupaba por el bolso, los pasaportes y el dinero. Me asusté muchísimo cuando vinieron a buscarme a la arena. Nunca en la vida pensé que algo así nos pudiera suceder», asegura.
En medio de la angustia por el estado de su pareja, la calidez humana de los testigos le sirvió de refugio: «Un grupo de personas que estaba en la playa y varios turistas se quedaron a mi lado en todo momento para asistirme y acompañarme. Se portaron muy bien. Yo estaba al borde de un ataque de nervios; me dieron agua, me contuvieron... De la misma forma que a mi novio lo asistieron los vecinos en la calle. La gente de Málaga y los que estaban allí se portaron súper bien con nosotros en un momento tan duro».
Tras varios días de incertidumbre en los que Gael permaneció en estado crítico y asistido por sondas tras la compleja operación, el pronóstico es que podrá recuperarse de la lesión. «Han sido días muy complejos, pero por suerte todo está mejorando favorablemente. Él va evolucionando paso a paso», concluye Lorena, con la mirada puesta en la recuperación definitiva de su pareja para poder pasar página.
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