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Álvaro Arbeloa, durante el entrenamiento del Real Madrid en el Allianz Arena de Múnich. M. Stache / Reuters Champions | Cuartos Arbeloa no ve necesario un «milagro» para eliminar al Bayern«Si hay algún equipo que viene a este estadio pensando en ganar y en remontar somos nosotros», defiende el entrenador blanco, que resta presión a su vestuario después de que Bellingham calificase el duelo como «una final»
Madrid
Martes, 14 de abril 2026, 19:13 | Actualizado 20:13h.
Día D y hora H para Álvaro Arbeloa, que se asoma en Múnich a la posibilidad de dar un golpe de efecto con una ... remontada épica, casi inédita, y dejar así en el camino a uno de los grandes favoritos para conquistar la Champions, o por contra, enfrentarse a un final de temporada sin objetivos y con mucho ruido alrededor de su futuro como entrenador del Real Madrid. 1-2 en el Bernabéu, dejaría a su equipo sin su competición fetiche y con una situación en la Liga que aboca su lucha por el título a un auténtico milagro, con nueve puntos de desventaja respecto al Barça y solo 21 en juego. Así las cosas, lo del Allianz Arena es mucho más que un partido para un técnico cuyo futuro podría depender en gran medida de lo que ocurra en la capital bávara.Poco más de 24 horas antes de esta «final», tal y como había descrito el partido Jude Bellingham en la misma sala de prensa, el técnico de Salamanca restó algo de presión a su vestuario pero desde la confianza en la empresa que el conjunto blanco está a punto de encarar. «No sé si será una final anticipada, son dos clubes con mucha historia, pero nos tenemos que centrar en nosotros mismos y en lo que podemos controlar», explicó.
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«Si hay algún equipo que viene a este estadio pensando en ganar y en remontar somos nosotros. Somos el equipo de las quince Copas de Europa. No veo que tengamos que hacer ningún milagro. Si el otro día ganamos no hubiera sido ninguna locura, su portero (Manuel Neuer) fue el MVP y eso te dice mucho», recordó, en una arenga a la que ya suele acostumbrar en sus comparecencias públicas el Espartano, siempre propenso a enarbolar el tradicional espíritu ganador del cuadro merengue.
«Con las mismas ganas que todo el madridismo y convencidos de que podemos hacerlo», expuso respecto al estado anímico en su vestuario a la hora de afrontar una remontada a domicilio que nunca antes logró el Real Madrid en la máxima competición continental.
«Ellos también son un gran equipo, uno de los pocos que puede mirarnos a los ojos por historia...»
Se enfrenta el equipo de Chamartín a un desafío de enormes proporciones, dado el resultado de la ida y sobre todo la entidad del rival, que el propio Arbeloa reconoce. «Ellos también son un gran equipo, uno de los pocos que puede mirarnos a los ojos por historia...», concedió, por lo que considera fundamental mostrar «personalidad».
«El entrenador del Real Madrid cree, los jugadores del Real Madrid creen y la afición del Real Madrid cree. Todavía no me he encontrado a un madridista que no crea», resumió, a pesar de la dificultad del propósito con la ausencia de Tchouaméni, su ancla sobre el campo. «Tenemos muchas opciones para cubrir el puesto, no solo una. Camavinga, Thiago Pitarch, Valverde, Ceballos... Me siento privilegiado de la plantilla que tengo», resumió a la hora de valorar sus posibilidades para suplir al pivote francés, sancionado por la tarjeta amarilla que vio en el partido del Bernabéu.
«Una final» para Bellingham
Como representante del vestuario blanco, Bellingham evitó poner paños calientes y reconoció que el partido en Múnich es un punto de inflexión definitivo para una temporada complicada. «Es un partido muy importante viendo nuestra situación en la Liga. Tampoco estamos en la Copa y es como una final. Lo sabemos, nos jugamos mucho y vamos a dar todo para ganar. No nos vamos a esconder», aseguró el centrocampista inglés. «Cualquier derrota en la Champions es un desastre», añadió, consciente de que la bala de la máxima competición continental es la última para evitar un curso sin trofeos.
«Nos jugamos mucho y vamos a dar todo para ganar, no nos vamos a esconder. Cualquier derrota en la Champions es un desastre»
El ex del Borussia Dortmund se enfrenta a una auténtica reválida, después de una campaña muy difícil para él, marcada por las lesiones y también por esa búsqueda permanente de su lugar sobre el campo. «Hemos visto un cambio desde el principio de la temporada. Ahora jugamos con tres en el centro del campo, yo como el más adelantado. Antes jugaba más en la izquierda, pero creo que puedo jugar en varias posiciones, algo que es bueno y malo a la vez. Te tienes que adaptar, quiero marcar goles pero también defender y hacer lo que quiere el entrenador», explicó sobre sus sensaciones.
«Lo más importante es estar en el partido, es nuestra culpa llegar por detrás en el marcador pero será una eliminatoria larga, seguro», visualizó respecto al hipotético guion del duelo que decide la eliminatoria con más solera en la historia de la Champions. «No se puede mezclar la vida privada con el fútbol. Salieron cosas que no eran ciertas, que bebía más de la cuenta, que salía mucho... No es cierto, soy muy profesional», zanjó finalmente el británico sobre las suposiciones en redes sociales acerca de su vida nocturna, a las que en su momento respondió con una celebración en la que simulaba beber.
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