Las sesiones de control al Gobierno en el Congreso son a menudo una caja de sorpresas y un escenario impagable para los enfrentamientos. Hoy, el espectáculo lo han protagonizado la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, y la diputada del PP, Ana Belén Vázquez.
Vázquez, durante su cara a cara con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha exhibido ante el pleno un bote de gas pimienta como el que llevan en la mochila del colegio algunos niños ceutíes. Se trata de un envase muy pequeño que cabe prácticamente en la palma de la mano. Apenas unos minutos después, Armengol ha parado la sucesión de preguntas de la oposición para acusar a la diputada popular de haber portado un "arma" en la Cámara.
En la bancada del PP se ha reaccionado, primero con risas, y después con indignación cuando Armengol, aferrada al artículo 5.1 del Reglamento de Armas ha urgido a la parlamentaria popular a abandonar el Hemiciclo. El citado artículo, como se han apresurado a demostrar desde el equipo de la presidenta, considera armamento a "los sprays de defensa personal y todas aquellas armas que despidan gases o aerosoles, así como cualquier dispositivo que comprenda mecanismos capaces de proyectar sustancias estupefacientes, tóxicas o corrosivas".
Armengol aferrada a su estricta interpretación de las normas ha insistido una y otra vez, en medio de las protestas de los populares, en que Vázquez debía abandonar el plenario. La diputada popular se ha resistido durante unos minutos y finalmente ha procedido a salir del Hemiciclo. Ya en los pasillos del Congreso ha asegurado su intención de recurrir de inmediato la decisión de la presidenta.
"Esto no es un arma, sólo tiene 30 mililitros y además está vacío. Hasta lo cerré por si olía algo cuando lo vacié en la calle", ha explicado la diputada quien además se ha preguntado si lo que quiere decir Francina Armengol es que "todas las mujeres portan armas en Ceuta, que todos los niños en los colegios portan armas en Ceuta".
Vázquez ha insistido en que no es necesaria una licencia para portar un bote de gas pimienta "porque no es un arma" y ha lamentado que el Gobierno considere que en la ciudad autónoma hay "normalidad" cuando la realidad es, ha insistido, que los ciudadanos "tienen que llevar medios de autodefensa".
La diputada ha reprochado a Armengol "no conocer el Reglamento" del Congreso. "Alguien se lo ha chivado mal y espero que rectifique". A continuación, Vázquez se ha dirigido a la comisaría de la cámara para entregar el bote de gas.
Los populares han recordado casos similares en los que no hibo una reacción de la Presidencia parecida a la de hoy. En concreto, se han referido al episodio protagonizado por Gabriel Rufián (ERC) durante el debate del Estado de la Nación de 2022 cuando para criticar precisamente la actuación policial en la frontera de melilla en la que murieron 27 personas, colocó tres balas en la tribuna de oradores.