Juanpe López, fichaje de Movistar, y la marchadora Lidia Sánchez-Puebla, que pelea por estar en los Juegos de Los Ángeles y ha sido premiada por su tesis sobre el alzhéimer, explican en MARCA su vida, retos y ambiciones
- NACHO LABARGA Madrid
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
Juanpe López y Lidia Sánchez-Puebla viven con una maleta siempre a medio cerrar. Madrid, Andorra, Lebrija, Sierra Nevada. Entrenar, descansar, volver a entrenar. Y, entre todo eso, intentar que la vida no se quede en pausa. “Nuestra vida gira en torno al mundo con el equipaje a cuestas”, resume el nuevo fichaje del Movistar Team para 2026, casi como quien acepta una ley natural. En el caso de ella, marchadora internacional, investigadora y médica, el mérito es doble: acaba de ser premiada por una tesis doctoral sobre el alzhéimer en la retina de los ratones. “Sacamos rédito al tiempo”, dice.
Juanpe López, con Lidia Sánchez-Puebla en MARCA.RAFA CASALNuestra vida gira en torno al mundo con el equipaje a cuestas
Juanpe López, a MARCA
Ciclista y atleta, forman una de las parejas más singulares del deporte español. Se conocieron en Sierra Nevada, uno de esos lugares donde el alto nivel mezcla soledades. Altura, frío, horarios estrictos y silencios largos en el comedor. Ella subía sola, lesionada, acostumbrada a entrenar sin entrenador y a moverse a su ritmo. Él formaba parte de una grupeta, venía del ciclismo profesional, de otra liturgia. “Yo no tenía ni idea de quién era”, recuerda Lidia. Ni siquiera sabía qué hacía allí aquel chico “vestido de Lidl”. Pensó que era un friki más.
Me da más vergüenza hablas de mi parte académica que la deportiva
Lidia Sánchez-Puebla, a MARCA
Juanpe, en cambio, sí se fijó en ella. La veía sentarse sola, tranquila, sin buscar conversación. No hizo nada especial. Miró. Esperó. El primer contacto llegó de la manera más absurda: la piscina. Cuando alguien nada, alguien tiene que vigilar. A él le tocó sentarse allí mientras Lidia completaba tres kilómetros. “Y ahí empezó un poco todo”.
Un rey de la pista con Juanpe LópezLuego llegó la nieve, el encierro, los días de rodillo y cinta. Un mensaje escueto: “Mañana, cinta”. Ella no contestó. Después, un café rechazado. Juanpe también se protegió, hasta que decidió insistir. Y ya no hubo marcha atrás.
Hoy hablan de su relación sin épica impostada. “No llevamos tanto tiempo juntos”, explica él, “pero desde que empezamos hemos intentado no separarnos mucho”. Se organizan como pueden. Cuando ella ha estado en Madrid por la tesis, él se ha quedado. Cuando él ha tenido que entrenar, ella ha hecho el esfuerzo de mudarse a Andorra. La convivencia es una suma de renuncias pequeñas.
En la Blume, si un día estás desmotivado, es difícil que no te apetezca entrenar
Juanpe, a MARCA
Para Lidia, convivir con un ciclista profesional fue descubrir un mundo nuevo. “Yo no tenía ni idea de ciclismo. Cero”. Pero lo que más le sorprendió no fue la técnica, sino que para él su profesión sea también su hobby. Ella vive del deporte, pero no económicamente. Ha tenido que buscar siempre un plan B. Ve a Juanpe irse por la mañana y volver a media tarde tras seis horas de bici. Entrenan volúmenes similares, pero la organización es distinta. “En el ciclismo todo está más medido. Son muy profesionales”.
Juanpe y Lidia Sánchez Puebla, ¿cuánto se conoce la pareja de moda del deporte patrio?Juanpe, por su parte, descubrió el atletismo desde dentro, especialmente en la Blume. “Me impresionó la cantidad de deportistas entrenando a la vez”. En el ciclismo, la soledad manda. “Hay días de seis horas solo y puede hacerse duro”. En la Blume, el ambiente empuja. “Si un día estás desmotivado, es difícil que no te apetezca entrenar”.
No llevamos tanto tiempo juntos, pero desde que empezamos hemos intentado no separarnos mucho
Juanpe López, a MARCA
Intercambiando deportes
También se han contagiado hábitos. Juanpe corre más que antes, se atreve con la pista, incluso con la San Silvestre. Comparten la natación, aunque no sin discusión. Lidia, en cambio, no ha tenido suerte con la bici. Tres intentos, una caída seria y una lesión que ha aparcado, de momento, las calas.
Juanpe López, posando en MARCA.RAFA CASALMás allá de lo anecdótico, ella reconoce algo importante: su rendimiento ha mejorado desde que están juntos. “He hecho marcas personales”. Cree que la estabilidad ha sido clave. Se define como acelerada. Juanpe no. Esa calma se le ha contagiado. “Es el año que menos he podido entrenar y el que más rendimiento he tenido”. Incluso hubo un día de lluvia en el que él salió en bici solo para acompañarla.
Nos encontramos en un momento en el que nos hacíamos falta
Juanpe López, a MARCA
Juanpe lo resume sin grandes frases: “Nos encontramos en un momento en el que nos hacíamos falta”. Ambos saben lo que es entrenar solos, sostener rutinas duras, convivir con el silencio. “Hay que tener la cabeza bastante amueblada”, coinciden.
Juanpe López, en la redacción de MARCA.RAFA CASALLidia explica su vida con una metáfora recurrente: una bicicleta con dos ruedas. Una es el deporte. La otra, la Medicina. “Cuando una se pincha, tiro de la otra”. Ha sufrido muchas lesiones. En los peores momentos, los estudios la sostuvieron. “La tesis me ayudaba a pensar en otras cosas, porque si no colapsas”.
La tesis me ayudaba a pensar en otras cosas, porque si no colapsas
Lidia Sánchez Puebla
En 2020 todo se rompió a la vez. Terminó Medicina, llegó la pandemia, se suspendieron los Juegos de Tokio. No entrenaban. Sus amigos preparaban el MIR. Dudó. Se operó. La cirugía salió mal y tuvo que volver a pasar por quirófano. Las cuatro patas que sostenían su vida se vinieron abajo.
Lidia Sánchez-Puebla, con su tesis doctoral.RAFA CASALLa salida fue la investigación. Un contrato en la Universidad Complutense y una tesis sobre el alzhéimer. El ojo como ventana al cerebro. Biomarcadores, detección precoz. Aun así, le cuesta hablar de ello. “Me da vergüenza”. Aquella tesis terminó con un Sobresaliente Cum Laude, aunque Juanpe no pudo acudir a la defensa por estar concentrado con el equipo.
En el ciclismo todo está más medido. Son muy profesionales
Lidia Sánchez Puebla
Él escucha y sonríe. Al principio no lo entendía del todo. Hoy lo tiene claro: “Es mi mayor orgullo”. Sostener una carrera deportiva y una de Medicina al mismo tiempo no está al alcance de cualquiera.
Lidia Sánchez-Puebla, en la redacción de MARCA.RAFA CASALEl día a día del ciclista deja poco espacio para más cosas. Entrenar, descansar, masaje, gimnasio. “Llegas a casa y solo quieres tumbarte”. Por eso, cuando hablan de desconectar, no hay fuegos artificiales. Algún concierto, alguna cena. Y, sobre todo, sofá y series. Compartir oficio ayuda: no hace falta explicar el cansancio.
Es el año que menos he podido entrenar y el que más rendimiento he tenido
Lidia Sánchez Puebla
Con el Betis en el centro
Y en el centro de la casa, el Betis. No es un detalle menor, es estructural. Los días de partido se convierten en fechas señaladas. “Hoy es un día importante”, anuncia él. “¿Por qué?”. “Porque juega el Betis”. Y todo se detiene. Alguna bronca hay, pero también respeto por una fidelidad que no se negocia.
Juanpe López, posando para el fotógrafo de MARCA.RAFA CASALPensar en el futuro no es sencillo. Juanpe sueña con seguir siendo profesional tras firmar dos años con Movistar. Lidia duda más. Quiere seguir luchando por el sueño olímpico, pero también investigar, quizá preparar el MIR, quizá ser oftalmóloga. No lo sabe. Lo que sí tiene es ilusión. Y un compañero de vida que le ayuda a mantenerla.
Juanpe López y Lidia Sánchez-Puebla, posando abrazados.RAFA CASALHablan del cambio de equipo de Juanpe como una nueva etapa. Ella le ve ilusionado. Él asiente. Volverá a un Giro donde ya fue protagonista y ayudará a cazar objetivos colectivos. De momento, la bicicleta sigue rodando. Con las dos ruedas hinchadas. Y eso, en su mundo, ya es bastante.
Otros deportes El tiro español tiene "cojones" y talento: oro y plata de Inés Ortega y Lucas SánchezOtros deportes Los Dodgers fichan a Kyle Tucker por 240 millones de dólaresOtros deportes Muere el Popeye real que se inyectaba aceite para tener unos bíceps gigantes de 73 centímetros Ver enlaces de interés Últimas NoticiasVer más- 07:33Así convive una pareja de élite: “Compartir oficio hace que no haya que explicar el cansancio"
- 14:41Diego Poncelet, a 131 km/h sobre un monopatín: "El problema no es la caída"
- 09:23El descenso salvaje de Diego Poncelet
- 20:15El tiro español tiene "cojones" y talento: oro y plata de Inés Ortega y Lucas Sánchez
- 17:26Los Dodgers fichan a Kyle Tucker por 240 millones de dólares