El 5 de julio se truncó para siempre la vida de una familia. Una vez más una carretera de Castilla y León fue testigo del peor de los viajes. Un accidente arrebató la vida del CEO de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz Cid, su mujer, Irene Garijo, y dos de sus hijos de 17 y 14 años. Un choque contra la mediana terminó con el fatal desenlace. El vehículo viajaba desde Santander a Valladolid por la A-67 cuando sobre las 16.20 horas, según remitió la Subdelegación de Palencia, se produjo el siniestro. Según ha podido saber Diario de Valladolid, el vehículo del bodeguero, un Ford Bronco, circulaba por el carril izquierdo de la carretera cuando comenzó a desplazarse hacia el carril de la derecha.
Antes de llegar y chocar contra el guardarraíl del carril derecho el vehículo, según cree la Guardia Civil por el avisó del sistema LDW (Alerta de Cambio Involuntario de Carril, por sus siglas en inglés) del coche, dio un volantazo hacia el lado izquierdo. Este movimiento le hizo chocar contra el guardarraíl izquierdo de la mediana.
En este momento, a decir de las fuentes judiciales a las que ha tenido acceso este periódico y según las primeras hipótesis del informe preeliminar, pierde el control del coche y comienza a dar vueltas de campana, que el atestado denomina «vueltas de tonel».
El atestado refleja que en este fatídico accidente el vehículo dio «varias vueltas de tonel». El motivo del fallecimiento de los cuatro familiares, únicamente sobrevivió la pequeña de nueve años que continúa estable en el Hospita de Burgos, según refleja el informe preliminar, fue un traumatismo craneoencefálico severo.
Todo hace indicar que la niña de nueve años sobrevivió al accidente mortal por su menor estatura y la por la protección que ofrecen las sillas infantiles para los vehículos. Las vueltas de tonel provocaron que el techo solar del vehículo quedara completamente destrozado.
El atestado confirma la primera hipótesis sobre el fatídico accidente y apunta que el siniestro se produjo por la «distracción en la conducción causada por somnolencia». Este periódico ya publicaba que las cámaras de la autovía captaron a velocidad normal el coche de Iván Sanz Cid. Los sistemas de vigilancia grabaron el vehículo kilómetros antes del brutal siniestro a una velocidad normal para la A-67. El coche, según ha podido saber este periódico, fue grabado antes de los túneles que se encuentran antes del punto kilométrico 83, en sentido decreciente, en el municipio palentino de Herrera de Pisuerga donde se producía el accidente.
Funeral
Valladolid vivirá este miércoles una de esas muestras de solidaridad que se recordarán durante tiempo. La ciudad del Pisuerga, sociedad, autoridades y mundo del vino se juntarán para arropar a una familia que está pasando uno de los momentos más duros que se pueden vivir. A las 11.00 horas se celebrará una misa en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción para dar el último adiós al CEO de Dehesa de los Canónigos, su mujer Irene Garijo, y dos de sus hijos de 17 y 14 años.
El trágico accidente del domingo acabó con la vida de esta familia vallisoletana a excepción de su hija de nueve años. La pequeña fue la única superviviente del siniestro mortal y fue trasladada en helicóptero al hospital de Burgos al encontrarse muy grave. Sin embargo, en toda esta tragedia hay una buena noticia y es que la niña de nueve años está fuera de peligro, según afirmó el portavoz de la familia, José Ribagorda.