El 'requerimiento de información' acabó en rastreo en los sótanos hasta dar con la agenda clave de Cerdán
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de la sede socialista de Ferraz durante el 'registro' de la UCO el pasado 27 de mayo. (Gabriel Luengas) 09/06/2026 a las 17:41h.En el PSOE insisten en que aquello no fue un registro. Que lo ocurrido el 27 de mayo en Ferraz fue un «requerimiento de ... información». Que la diligencia se alargó porque la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) reclamaba una cuantiosa documentación. Pero las actas levantadas por los agentes describen una escena menos plácida: una actuación que empezó en la planta noble de la sede federal en Madrid de los socialistas, con entrega ordenada de papeles, y terminó casi 14 horas después en el sótano 3, entre cajas, contenedores, dispositivos informáticos y papeles que no habían aflorado en la primera respuesta del partido.
Santos Cerdán, Leire Díez, Javier Pérez Dolset y las maniobras investigadas en lo que hasta entonces era el 'caso fontanera'. Esa mañana primaveral, el asunto todavía se presentó como una entrega de información. Al final del día, la Guardia Civil saldría con el botín documental más sensible localizado hasta ahora en las entrañas de Ferraz.La unidad trasladó la primera notificación a Alberto Cachinero Capitán, responsable del Área Jurídica del PSOE. A las 9.36 horas compareció Rebeca Torró, secretaria de Organización del partido -la sucesora de José Luis Ábalos y Cerdán-, a quien los agentes entregaron el auto íntegro. La UCO dejó claro que la documentación debía aportarse «de forma inmediata». A las 10.15 abrió la primera acta formal de entrega.
La agenda intervenida cubre justo el tramo en que la investigación sitúa los contactos, pagos y maniobras de las 'cloacas'
Durante las primeras horas, la diligencia avanzó con apariencia administrativa. Ferraz fue aportando material por departamentos: sistemas, contratación, viajes, gastos, presupuestos, facturación, liquidaciones y documentación corporativa. Los agentes revisaban, comprobaban y dejaban constancia. Responsables del partido entraban y salían. El operativo tenía todavía el ritmo frío de un requerimiento judicial.
El punto de giro llegó con la información sobre los efectos de Cerdán. Alfredo Ruiz Bravo, responsable de Sistemas Informáticos, explicó que el exsecretario de Organización no tenía carpetas digitales en la red interna del PSOE porque utilizaba un ordenador personal proporcionado por el partido. A partir de ahí, Ruiz Bravo y Cachinero comunicaron a los agentes que los dispositivos y la documentación que habían quedado en el despacho de Cerdán tras su cese hace un año estaban almacenados, bajo llave, en una sala del sótano 3.
La escena cambió de planta y de tono. Ya no se trataba solo de recibir lo que Ferraz entregaba en superficie, sino de comprobar qué seguía guardado físicamente en la sede del partido. Los agentes descendieron al sótano con Cachinero. Allí encontraron siete cajas de documentación, dos contenedores con papeles que habían sido tirados por el exnúmero tres socialista, su ordenador portátil y otros dispositivos de almacenamiento. Cachinero puso el material a disposición de la Guardia Civil, aunque dejó constancia de que desconocía el contenido exacto de aquellas cajas.
Los agentes efectuaron una primera valoración y solicitaron autorización judicial para recopilar los elementos que consideraron de interés. Ese fue el momento en que el requerimiento administrativo se convirtió, en la práctica, en una búsqueda dirigida dentro de los sótanos de Ferraz. Había que seleccionar, embolsar y etiquetar.
«Enero 2025 mayo 2025»
El hallazgo más sensible fue una agenda negra atribuida al exdiputado navarro con la anotación «Santos Cerdán enero 2025 mayo 2025». Las fechas explican su importancia. Enero-mayo de 2025 coincide con el tramo nuclear de la investigación de Pedraz y la UCO: los contactos con Leire Díez; la presunta ofensiva para desacreditar a los guardias civiles; la 'línea Hamlyn-Villalba-Balas'; las reuniones con la directora general del instituto armado, Mercedes González; los pagos; los abogados; y la antesala de la explosión del escándalo.
Junto a esa agenda aparecieron otra roja con el anagrama del PSOE, una libreta negra de la Secretaría de Organización, 68 folios manuscritos, un MacBook Air y dos discos duros externos WD My Passport de 5 TB. Todo quedó preservado como evidencia. No eran ya simples copias digitales ni documentación remitida voluntariamente por un departamento: eran efectos procedentes del entorno de Cerdán que seguían bajo custodia en la sede socialista.
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