Trabas burocráticas y prejuicios técnicos bloquean que el Infoca pueda utilizar este compuesto, que otras instituciones españolas sí utilizan
Regala esta noticia Añádenos en Google César Sallén, junto a uno de sus equipos de Ecofire. (Sur)Málaga
23/08/2026 a las 00:10h.Los montes andaluces sufren este verano una oleada de incendios con récord histórico en cuanto a hectáreas arrasadas y daños personales y ecológicos, que desborda ... la capacidad de los operativos de extinción de Infoca. Mientras, un invento español, con una eficacia certificada por el CSIC y capaz de frenar el fuego a temperaturas de más de 1.200 grados, se tropieza con el muro de la burocracia, los prejuicios técnicos y la inercia política y administrativa.
Sallén es el padre de Ecofire, una formulación química orgánica y biodegradable, específicamente diseñada para sofocar incendios de forma rápida (incluso los de baterías eléctricas); aunque su mayor utilidad en el campo es levantar líneas cortafuegos. A pesar de todas las certificaciones y de que ya se aplica en comunidades como Aragón y Castilla y León, o por gigantes energéticos como Iberdrola (para proteger sus centrales fotovoltaicas), este sistema sigue sin utilizarse en Andalucía.
Sallén se ofrece para colaborar con la Junta de Andalucía y pone su tecnología a disposición de los operativos de Infoca
El investigador observa con «impotencia y dolor» lo que está ocurriendo estos días en las sierras de Huelva y Sevilla, como antes en Almería y otras provincias. Por eso, a través de las páginas de este periódico, Sallén se ofrece para colaborar con la Junta de Andalucía y pone su tecnología a disposición de los operativos de extinción. «Los ciudadanos no pueden seguir luchando contra el fuego que amenaza sus casas con ramas y mangueras de jardín, cuando la tecnología existe, funciona y está lista para utilizarse en cualquier momento».
Así funciona Ecofire
La fórmula de Ecofire es el resultado de 15 años de investigación sobre el terreno y de colaboración con la Diputación de Huesca y sus bomberos. Su funcionamiento corta de raíz la combustión forestal, mediante un proceso físico-químico. Pulverizado para formar un cortafuegos, ante el avance de las llamas, una vez que se alcanzan los 100 grados el compuesto reacciona y genera una capa carboxílica protectora. El compuesto se expande entre 50 y 60 veces el grosor de la película aplicada, de manera que un milímetro de producto da lugar a una barrera de hasta cinco centímetros.
El muro resultante tiene una conductividad térmica nula, que frena por completo la transferencia de calor y de fuego. En pruebas oficiales, tras aplicar la llama directa de un soplete a 1.230 grados, no se consiguió prender una hoja de papel situada detrás. Además, el producto elimina la presencia de oxígeno, por lo que corta el flujo de combustible, al tiempo que absorbe la humedad ambiental y mantiene hidratada la vegetación.