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Una columna de humo se eleva sobre Teherán. Reuters Así se gestó la operación contra Irán: el aviso de la CIA, una app de oración hackeada y el dron LucasLa acción militar lanzada por EE UU e Israel sigue envuelta en incógnitas, pero poco a poco comienzan a desvelarse algunos detalles de cómo logró llegar al corazón del régimen
Domingo, 1 de marzo 2026, 13:45 | Actualizado 13:56h.
... que ha acabado con la vida del Líder Supremo persa, Alí Jamenei, y que ha desatado un conflicto en la región de dimensiones todavía difíciles de calcular. Una de las principales cuestiones es cómo supieron dónde se encontraba el ayatolá, cuya seguridad solía ser extrema. Este y otros detalles comienzan a conocerse a cuentagotas.Agentes de la CIA llevaban meses detrás de Jamenei, de quien sabían sus lugares de residencia y sus costumbres. Un cerco cada vez más estrecho al ayatolá de 86 años que les permitió descubrir la cita programada para el 28 de febrero «en un complejo inmobiliario perteneciente a las autoridades iraníes en el corazón de Teherán». «Más importante aún, la agencia se enteró de que el Líder Supremo debía estar presente», han explicado fuentes cercanas a la operación a 'The New York Times'. EE UU compartió la información con Israel, y ambos países decidieron ajustar el calendario del ataque ya que el plan inicial contemplaba que fuera nocturno.
سلام. سازمان اطلاعات مرکزی (CIA) صدای شما را میشنود و میخواهد به شما کمک کند. در ادامه، راهنمایی لازم در مورد چگونگی برقراری تماس مجازی امن با ما ارائه شده است. pic.twitter.com/Dfq4zomz1n
— CIA (@CIA) February 24, 2026
Lo que se desconoce es cómo la Inteligencia estadounidense tuvo acceso a los detalles sobre el encuentro en Teherán, aunque hace tiempo que sus agentes trabajan en territorio persa. La CIA publicaba esta semana un manual en redes sociales -con instrucciones y códigos para adentrarse en la 'dark web'- en busca de 'chivatos' entre la población iraní dispuestos a echar una mano a Washington para derrocar al régimen de los ayatolás.
La Banda de los Ocho estaba al corriente de la operación
A Donald Trump le llueven las críticas dentro de su país por haber promovido una acción militar contra Irán sin haber sometido antes la operación a la opinión del Congreso estadounidense. Un 'olvido' que, a juicio de muchos, convierte la intervención en «anticonstitucional». De hecho, la Carta Magna de EE UU recoge que sólo la Cámara puede declarar o autorizar una guerra, aunque este término no se haya pronunciado oficialmente.
La Casa Blanca ha tratado de salir al paso de las acusaciones y para ello se ha referido a la Banda de los Ocho, un 'club' de congresistas del que no se suele hablar muy a menudo en el país y que para buena parte de los norteamericanos es un auténtico desconocido. Se trata de un grupo de republicanos y demócratas con los que la Administración de turno comparte información clasificada sobre asuntos de Inteligencia, y a quienes el secretario de Estado, Marco Rubio, habría telefoneado el sábado antes de intervenir en Irán para ponerles al corriente del plan.
El bautismo de estos congresistas como la Banda de los Ocho es relativamente reciente pues se remonta a la presidencia de George W. Bush (2001-2009), cuando se popularizó el término a raíz de la polémica por el programa de escuchas ilegales llevado a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional.
Una cadena de inesperados mensajes en los móviles: «Ha llegado la ayuda»
«Ha llegado la ayuda». El mensaje se envió a las 9.52 (hora de Teherán) del sábado a millones de iraníes a través de sus móviles y, si no fuera porque poco antes se habían escuchado fuertes explosiones, sus receptores habrían pensado que se trataba tal vez de un cruce de comunicaciones. La notificación se coló en los teléfonos a través de BadeSaba Calendar, una aplicación que permite a los musulmanes gestionar el tiempo dedicado al rezo y que suma más de 5 millones de descargas. Nadie ha reivindicado por ahora su 'hackeo', pero sirvió para que EE UU e Israel propagaran sus intenciones a toda velocidad.
El mensaje inicial fue seguido de varios más en un lapso de tiempo de unos treinta minutos. A las 10.02 entró otro: «Ha llegado la hora de la venganza». «Las fuerzas represivas del régimen pagarán por sus acciones crueles y despiadadas contra el pueblo inocente de Irán. Cualquiera que se una para defender y proteger a la nación recibirá amnistía y perdón». Una nueva notificación apareció en los móviles a las 10.14. «Por la libertad de nuestros hermanos y hermanas iraníes, este es un llamamiento a todas las fuerzas opresoras: depongan las armas o únanse a las fuerzas de liberación. Solo así podrán salvar sus vidas. Por un Irán libre», arengaba el texto al personal militar.
La República Islámica decidió cortar las comunicaciones en mitad de los bombardeos. El acceso a internet era imposible en muchos puntos del país y tanto las líneas telefónicas como los servicios de SMS sufrieron constantes interrupciones. Un bloqueo que no coge por sorpresa a los iraníes, acostumbrados a quedarse 'colgados' cada vez que el régimen se ve amenazado, ya sea desde el exterior o por las protestas en sus calles, como a principios de año.
Un dron 'made in Arizona' inspirado en el Shahed-136 iraní
La operación 'Furia épica' ha servido como puesta de largo de una nueva arma estadounidense: el dron Lucas. El aparato -bautizado con el acrónimo de su denominación oficial, Low-cost Unmanned Combat Attack System- ha sido desarrollado por la empresa SpektreWorks, con sede en Arizona, y se inspira en el Shahed-136 que acumula Irán en sus arsenales. Como su 'hermano' persa, este también es tipo kamikaze. Cada unidad ronda los 35.000 dólares (algo menos de 30.000 euros al cambio).
Su entrada en escena supone un salto en el ejército norteamericano, que por primera vez ha empleado un dron de ataque unidireccional, cuya función es estrellarse contra los objetivos prefijados por sus operadores, en este caso instalaciones de la Guardia Revolucionaria o infraestructuras militares iraníes, entre otros. De forma habitual, los aparatos no tripulados estadounidenses equipan misiles que luego explotan en sus dianas, pero no son 'suicidas' como Lucas.
El nuevo arma coloca a EE UU en la vanguardia tecnológica en drones en un momento donde estos aparatos desempeñan un papel protagonista en los conflictos, como se ha comprobado en Ucrania. El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, demandó el pasado verano acelerar la compra y el despliegue de sistemas autónomos de bajo coste en el ejército e incorporarlos, cuanto antes, en la formación militar. Una orden que se ha materializado por ahora en Lucas.
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