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Así será el auge militar de Marruecos de la mano de EEUU: desafiará en 10 años la hegemonía española en el Estrecho

Así será el auge militar de Marruecos de la mano de EEUU: desafiará en 10 años la hegemonía española en el Estrecho
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“Yo creo que seguimos teniendo un aceptable gap a favor, pero también es cierto que se está achicando", señala el general de brigada (R) Francisco José Dacoba. Más información: Marruecos eleva su relación militar con EEUU: durante 10 años podrá comprar las mismas armas que los países de la OTAN

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Observatorio de la Defensa Así será el auge militar de Marruecos de la mano de EEUU: desafiará en 10 años la hegemonía española en el Estrecho

“Yo creo que seguimos teniendo un aceptable gap a favor, pero también es cierto que se está achicando", señala el general de brigada (R) Francisco José Dacoba.

Más información: Marruecos eleva su relación militar con EEUU: durante 10 años podrá comprar las mismas armas que los países de la OTAN

Publicada 19 abril 2026 03:21h Las claves

Las claves Generado con IA

España conserva su primacía estratégica en el flanco sur, pero el equilibrio en el Mediterráneo ya no es inmutable. Marruecos acelera su modernización militar y económica con horizonte en 2036, reduciendo progresivamente la brecha de capacidades. Aunque la ventaja española se mantiene, el avance marroquí dibuja un escenario de creciente convergencia, donde la asimetría -tanto cuantitativa como cualitativa- tiende a disminuir.

A ello se añade el reciente acuerdo de cooperación firmado entre Rabat y Washington para la próxima década, que permitirá al reino alauí acceder a numerosos sistemas de armas hasta ahora fuera de su alcance, incluidos los codiciados cazas F-35 y avanzados sistemas de mando y control.

Marruecos ha consolidado su avance económico en 2025 -155.430 millones de dólares de PIB y un crecimiento del 3,8%, según el Banco Mundial- y se afianza como una de las economías más dinámicas del Magreb. Aun así, la distancia con España sigue siendo estructural: la economía española cerró 2025 en 1,9 billones de dólares (1,68 billones de euros), con un alza del 2,8%.

Argelia refuerza su frontera con Marruecos ante la amenaza de los drones de Israel y Turquía adquiridos por Rabat

Pero la "foto fija" actual oculta una tendencia clara. A diez años vista, en 2036, las proyecciones dibujan trayectorias convergentes: España avanzará hacia una economía madura de 2,45 billones de dólares (pero en desaceleración), mientras Marruecos casi duplicará su tamaño hasta los 315.000 millones.

Esa convergencia se hace aún más evidente en el ámbito de la defensa. Marruecos ha diseñado para 2026 un esfuerzo sin precedentes, con una partida especialmente relevante destinada a compromisos plurianuales de adquisición y sostenimiento de armamento que alcanzará los 157.000 millones de dirhams (unos 14.500 millones de euros).

Un salto que responde a una lógica estratégica clara: modernizar sus Sistemas de Armas, acortar la brecha tecnológica y ganar peso en un entorno marcado por la rivalidad con Argelia, la inestabilidad del Sahel y la presión latente siempre sobre Ceuta y Melilla.

La magnitud del incremento de su presupuesto de 2025 —un 17,8%— sitúa el gasto militar marroquí en torno al 10% de su PIB, un nivel propio de países inmersos en ciclos intensivos de rearme. Aunque lo más probable es que disminuya un poco en los próximos años, tras consolidar el plan de modernización de sus Fuerzas Armadas.

Tanques del ejército marroquí.

Frente a ello, España ha activado su propio giro: en 2025, la inversión en defensa alcanzó los 33.589 millones de euros, en línea con el compromiso de la OTAN del 2% del PIB, con margen de crecimiento en función de las nuevas exigencias estratégicas de la UE y la Alianza Atlántica.

Un nivel que, en cualquier caso, queda aún lejos del 5% del PIB que Donald Trump ha llegado a plantear como referencia para los socios de la Alianza de cara a 2035, en un contexto de creciente presión sobre el reparto de cargas (burden sharing) dentro del bloque occidental; especialmente dado que Trump ha criticado de forma recurrente a España por la falta de compromiso con este objetivo.

Hoja de ruta

En paralelo, Rabat refuerza su posicionamiento internacional: durante 10 años podrá adquirir equipos bajo estándares OTAN. El acuerdo citado acuerdo, sellado el 16 de abril en Washington, establece una hoja de ruta de cooperación en defensa para el periodo 2026-2036, ampliando el marco iniciado en 2020 y consolidando el acceso a tecnología, industria y sistemas avanzados.

Ante este escenario, el general de brigada (R) Francisco José Dacoba, exdirector del Instituto Español de Estudios Estratégicos, señala a EL ESPAÑOL que, aunque España conserva la superioridad militar frente a Marruecos, la ventaja ya no es tan holgada: “Yo creo que seguimos teniendo un aceptable gap a favor, pero también es cierto que se está achicando porque las últimas adquisiciones marroquíes son muy considerables”.

Y aunque se descarta la posibilidad de un enfrentamiento directo, Dacoba reconoce que el estrechamiento de la distancia operativa entre ambos países es motivo de atención: “Como español, que se acorte esa brecha no me tranquiliza”.

Cazas F-35 en la operación Furia Épica.

Con un PIB proyectado de 315.000 millones de dólares para 2036 y un gasto en defensa estabilizado en el 6%, Marruecos consolidará una inversión militar cercana a los 18.900 millones anuales. Aunque esta cifra acorta distancias con España de forma progresiva, la paridad presupuestaria total aún requeriría de varias décadas.

Sin embargo, este músculo financiero no solo se traducirá en la adquisición de plataformas de última generación —cazas, misiles o blindados—, sino en el acceso a tecnologías críticas como el sistema de comunicación táctica Link-16, hasta ahora restringido a socios de la OTAN o los ansiados cazas F-35, que lleva años negociando con EEUU, especialmente tras la firma de los Acuerdos de Abraham y el reconocimiento estadounidense de su soberanía sobre el Sáhara Occidental

Con ello, Rabat no solo busca potencia de fuego, sino una capacidad de influencia estratégica en una región donde economía y seguridad son ya dimensiones inseparables.

¿Se reduce la ventaja estratégica?

A pesar del reciente dinamismo mostrado por Marruecos, los indicadores internacionales continúan ratificando la hegemonía militar española. El índice Global Firepower, que audita el potencial bélico de 145 naciones, posiciona a España en el puesto 17, dejando a Marruecos en el 59.

El ala dura del trumpismo apuesta por llevar las bases a Marruecos y aumentar la presión sobre Ceuta y Melilla

El general Dacoba sintetiza esta evolución histórica en el flanco sur con una premisa contundente: “Tradicionalmente nosotros siempre hemos tenido más capacidades en términos generales que ellos”.

Sin embargo, el general matiza el escenario presente al observar la actual carrera armamentística en la región: “Es cierto que últimamente ellos se están rearmando considerablemente. También nosotros queremos hacerlo con los nuevos incrementos de gasto de los programas militares”. Y matiza, "Marruecos ha adquirido muchos sistemas de armas como los helicópteros Apache, misiles o los F-35, y otras muchas capacidades que aún no han llegado y que tardarán años en llegar".

Por otro lado, diversas fuentes militares consultadas coinciden en que la superioridad de España responde menos a factores cuantitativos que a elementos estructurales. “España mantiene todavía desde el punto de vista militar una ventaja grandísima respecto a Marruecos”, afirman con rotundidad.

La clave de esta diferencia reside en la autonomía y el desarrollo técnico, un terreno donde España juega en otra liga: “Nosotros tenemos una base industrial que ellos no van a tener nunca; tenemos una potencia tecnológica bestial”.

El Ejército de Marruecos recibe las primeras unidades del blindado 8x8 WhAP ensambladas en el país

Respecto a la cuestión de Ceuta y Melilla, los expertos militares consultados por EL ESPAÑOL son prudentes. A pesar de la acumulación de hierro y fuego a ambos lados del Estrecho, la principal preocupación de la inteligencia española no es un choque frontal. El escenario que se vigila con lupa es el de las acciones híbridas: desde la migración instrumentalizada y la desinformación hasta el sabotaje y los ciberataques.

El general Dacoba y otros expertos en Defensa consultados por este medio descartan un choque directo: “no tiene sentido un conflicto militar, en principio, entre España y Marruecos”. Y añaden además el coste disuasorio: “una operación militar suscitaría muchísimas dudas, muchísimos inconvenientes y una condena internacional probablemente insoportable”.

10 años en perspectiva

Nadie puede prever con certeza cómo evolucionará el equilibrio militar entre España y Marruecos en los próximos diez años, pero las tendencias actuales permiten trazar un escenario plausible.

A día de hoy, Marruecos supera a España en número de efectivos: tiene cerca de 200.000 militares en activo y 150.000 reservistas, frente a los 133.000 soldados y 15.000 civiles en la reserva de los que dispone España.

En cambio, España mantiene una ventaja cuantitativa en vectores aéreos —con 461 aeronaves frente a las 260 marroquíes—, aunque Rabat avanza en un proceso de modernización sostenido que podría reducir progresivamente esa brecha. En el ámbito aéreo, el Ejército del Aire y del Espacio español sustenta su capacidad de proyección en los cazas Eurofighter Typhoon y F/A-18 Hornet.

Cazas Eurofighter españoles en Rumanía EMAD

Sin embargo, el relevo de estos últimos ya está en marcha: España prevé incorporar 45 nuevos Eurofighter (Programas Halcón), lo que consolidará una flota más homogénea. En paralelo, se refuerzan las capacidades de transporte estratégico con el Airbus A400M y con la conversión de aviones Airbus A330 MRTT para reabastecimiento en vuelo, un multiplicador de fuerza clave.

Mientras tanto, Marruecos ha apostado por una modernización selectiva. Su flota de F-16 Fighting Falcon se verá reforzada por 25 aparatos adicionales en versión Block 70/72 (Viper). A medio plazo, Rabat podría complementar esta capacidad con UAVs de ataque como el MQ-9 Reaper y sistemas de defensa antiaérea MIM-104 Patriot.

Cazas F-16 Block 72, la Real Fuerza Aérea de Marruecos.

Incluso se mantiene sobre la mesa la posible adquisición del F-35 Lightning II, lo que supondría un salto cualitativo significativo, aunque expertos militares señalan que “estos no llegarán antes de 2040”. No obstante, advierten de la dependencia del proveedor:

“Esos F-35 volarán mientras Estados Unidos quiera… en cuanto te deje de proporcionar actualizaciones o te bloquee el sistema, ya no vuelas”. “Además podrían venir limitados para no poder atacar países aliados o incorporar otras muchas cláusulas restrictivas”, señalan las citadas fuentes militares.

Helicópteros y fuerzas terrestres

En el segmento de ala rotatoria, España modernizará sus 18 helicópteros Tigre al estándar MKIII, mientras Marruecos toma la delantera regional con la recepción de 24 AH-64E Apache.

En el plano acorazado, el Ejército Real de Marruecos se consolida como uno de los más potentes de África al operar el M1A2 Abrams estadounidense. Aunque la opacidad de Rabat dificulta el balance exacto, se estiman 200 unidades en servicio y 150 adicionales en pedido.

El tanque M1A1 Abrams Wikimedia Commons Omicrono

Desde 2018, Marruecos ha solicitado elevar estos blindados al estándar SEPv3 (mejor blindaje y sistema de combate), relegando a un segundo plano sus unidades chinas VT-1A y las obsoletas soviéticas T-72.

España opone una fuerza de 220 Leopardo 2E (basados en el Leopard 2A6) y medio centenar de 2A4. El Ejército de Tierra prevé iniciar este mismo año la actualización de sus plataformas al estándar 2A8, la referencia actual en Europa.

Leopard 2E españoles en Letonia (una versión española equivalente al Leopard 2A6). MDE

La mayor asimetría surge en la artillería de largo alcance. Mientras España opera menos de un centenar de obuses M109 y planea su sustitución a futuro, Marruecos ya supera esa cifra con versiones más modernas.

Además, Rabat ha tomado ventaja en la artillería de cohetes con sistemas chinos (WS-2D y PHL-03), el sistema israelí PULS —ya operativo— y la futura incorporación del HIMARS estadounidense, dotando a Marruecos de una capacidad de saturación y precisión de la que España actualmente carece (a la espera del programa SILAM).

Dominio naval español

En el ámbito marítimo, la superioridad española sigue siendo clara y, por el momento, absoluta. La columna vertebral de la Armada se apoya en sus cinco fragatas de la clase F-100 ‘Álvaro de Bazán’, unidades enfocadas en la guerra antiaérea y consideradas entre las mejores plataformas de su clase a nivel mundial.

Frente a ellas, el buque insignia de Rabat es una única fragata multipropósito FREMM, cuyas capacidades en guerra de superficie y antisubmarina son más comparables a las de las fragatas F-80 españolas (clase Santa María), cuya vida operativa la Armada evalúa actualmente prolongar.

Submarino S-81 Isaac Peral de España Navantia

En categorías de buques inferiores, Marruecos cuenta con patrulleros de altura y corbetas de menor arqueo, manteniendo incluso unidades adquiridas a España a principios de los años 80. Sin embargo, la diferencia se vuelve abismal al analizar la proyección estratégica y la capacidad submarina.

Más allá de las F-100 y de las futuras F-110, España dispone de un ambicioso programa de submarinos de desarrollo nacional, con el S-81 ‘Isaac Peral’ y el S-71 ‘Galerna’ en activo; una capacidad que representa una de las carencias históricas del reino alauita. Asimismo, la Armada cuenta con el LHD ‘Juan Carlos I’, que ejerce funciones de portaeronaves, y los dos buques de asalto anfibio de la clase 'Galicia'.

La fragata F-104 'Méndez Núñez', en la ría de Pontevedra. Ministerio de Defensa

Dada la complejidad técnica y el dilatado ciclo de desarrollo de los sistemas navales, que puede superar los 10 años, la hegemonía española en este dominio es total. Aunque Rabat explore en la próxima década la incorporación de sus primeros submarinos o nuevas unidades de superficie, la ventaja estructural de España apunta a mantenerse inalterada durante mucho tiempo.

En conjunto, el horizonte de los próximos diez años apunta a una convergencia parcial: Marruecos continuará reduciendo distancias mediante la adquisición de sistemas avanzados —especialmente en aire y artillería—, mientras que España mantendrá su ventaja estructural en capacidades navales, proyección estratégica y sistemas integrados.

El resultado no será un equilibrio pleno, pero se irá acortando paulatinamente, esto generará un entorno más competitivo y tecnológicamente sofisticado en el flanco sur europeo.

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