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Maqueta realizada por Juan Vega para el futuro grupo escultórico del Señor de los Pasos. Sur Así será el futuro grupo escultórico del Señor de los Pasos aprobado por la Cofradía del RocíoEl escultor Juan Vega acometerá las cuatro figuras que acompañarán al Nazareno y que se estrenarán el Martes Santo de 2028
Málaga
Martes, 3 de marzo 2026, 23:12 | Actualizado 23:30h.
... Santo. Los hermanos de la Cofradía del Rocío, reunidos en la noche de este martes en cabildo extraordinario, han dado luz verde a que su titular cristífero complete la iconografía de la Tercera Caída de Jesús Nazareno con la incorporación de cuatro figuras secundarias. La decisión supone un hecho inédito en la historia reciente de la corporación, ya que será la primera vez que la talla de Antonio Eslava, bendecida en 1977 en el santuario de la Victoria, forme parte de una composición escultórica.Con la aprobación adoptada este martes por 164 votos a favor, frente a los 63 votos que se han contabilizado en contra y los cuatro nulos, la hoy popularizada como Cofradía del Rocío recupera esa idea narrativa con la que nació, aunque con un planteamiento iconográfico distinto.
Para su desarrollo, el encargo ha recaído en el escultor malagueño Juan Vega, hermano de la corporación y con taller en el barrio de la Victoria, quien ha realizado una maqueta en barro, a excepción de la figura del Señor, creada en resina, en 3D, que adelanta las claves compositivas del futuro grupo del Nazareno de los Pasos. A diferencia de la configuración histórica, el nuevo conjunto no contará con tres figuras, sino con cuatro. Tampoco lo integrarán María Santísima, San Juan Evangelista y la Santa Mujer Verónica, como antaño. El pasaje ideado por Vega se completará con la presencia de Simón de Cirene, una mujer del pueblo que se acerca al Señor junto a su hijo, de unos siete años, y un centurión romano que, en contra de la rumorología que circuló años atrás, no irá a caballo, sino erguido, a espaldas del Señor.
Ampliar
La escena se articula en torno al momento de la caída de Cristo camino del Calvario. Aunque este episodio concreto no fue recogido por ninguno de los cuatro evangelistas, la tradición y la lógica del relato señalan que Jesús debió tropezar y caer en varias ocasiones al cargar con el madero. La talla de Eslava, concebida con iconografía genuflexa, refuerza esa idea de agotamiento y sufrimiento físico. En la propuesta de Juan Vega, el Señor ocupa el eje visual y devocional del conjunto, como protagonista indiscutible de la escena. Por este motivo, será la figura más adelantada –y alzada en el monte– de las cinco que compondrán la representación plástica.
El grupo quedará distribuido formando un eje diagonal definido por el 'stipes', el madero vertical de la cruz, que estructurará la composición. A partir de esta línea directriz se organizan tres focos que dialogan entre sí. A la derecha del Señor se situará la mujer hebrea, arrodillada, alzando la mano hacia Jesús en un gesto de compasión, mientras su hijo, en posición más retrasada, contempla la escena. A la izquierda, el centurión romano, de pie, a espaldas del Señor y en actitud autoritaria, dirigirá su mirada hacia Simón de Cirene, que cerrará la composición sosteniendo el tramo final del 'stipes' para aliviar el peso que soporta el Nazareno.
El Cirineo ha sido concebido doblegado, tanto para subrayar la carga física del madero como la sumisión a las órdenes que le transmite el centurión. Este contraste entre la obediencia forzada y la compasión espontánea articula el discurso del conjunto creado por Juan Vega.
Asimismo, el principio de calocagacía se manifiesta en las figuras de la mujer y el niño, cuyos semblantes reflejan ternura y empatía, frente a la dureza del rostro del romano, que aporta una nota de severidad y maldad al relato.
Dinamismo
El dinamismo de los personajes, patente en los movimientos que adoptan, y el lenguaje de las manos como recurso comunicativo adquieren una importancia singular en esta propuesta que ha contado con la aprobación de los hermanos del Rocío.
Asimismo, Juan Vega plantea una revisión de los postulados neobarrocos, sin renunciar al naturalismo que caracteriza su obra. El objetivo es lograr un conjunto armónico en el que, pese a la presencia de varias figuras, el verdadero protagonista, el Nazareno de los Pasos, no pierda visibilidad ni centralidad devocional cuando sea contemplado sobre el monte que se erige, de flores o corcho, en su trono procesional.
La ejecución del grupo escultórico, que se estrenará en la Semana Santa de 2028, según los plazos establecidos –un años después de la conmemoración del cincuentenario de la bendición del Señor–, responde a una aspiración anhelada por algunos sectores de la cofradía. La idea de completar el conjunto ha estado presente durante décadas, especialmente desde que en los años 90 del siglo pasado se acometiera el actual trono procesional, tallado por Antonio Martín Fernández a partir de un bosquejo de Jesús Castellanos. Aquellas andas fueron concebidas con dimensiones suficientes para albergar un conjunto de figurantes secundarios sin alterar la primacía de la imagen titular. La decisión adoptada ahora viene a materializar una posibilidad prevista desde el origen del sobresaliente trono de Antonio Martín.
Para Juan Vega, el encargo supone, además, un nuevo vínculo con la corporación del Rocío, con la que mantiene una estrecha relación artística. De hecho, el escultor ha trabajado anteriormente para la hermandad en el propio trono procesional, del que es autor de los doce relieves que conforman las cartelas del cajillo, así como en el trono de Pentecostés de la Novia de Málaga. En la actualidad, se encuentra inmerso en la realización de la denominada 'cruz del mundo', precisamente para el Nazareno de los Pasos, con motivo del cincuenta aniversario de la bendición de la talla de Eslava, que, previsiblemente, será presentada después de la Semana Santa y bendecida en Roma.
Con el visto bueno del cabildo de hermanos, el siguiente paso será la aprobación de la Comisión de Patrimonio de la diócesis, trámite preceptivo antes de iniciar la ejecución definitiva. De culminarse el proceso, Vega sumaría este trabajo al grupo escultórico de Jesús de Azotes y Columnas, de Fusionadas, que procesiona el Miércoles Santo. A estos podrían añadirse en el futuro el del Crucificado de la Exaltación, del que existe un boceto presentado en abril de 2022, y el que viene acometiendo para el Señor del Santo Suplicio de la Hermandad de Zamarrilla, imagen que por el momento no procesiona.
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