Mads Mikkelsen y Sophie Sloan protagonizan 'Atrapando a un monstruo'
Cine'Atrapando a un monstruo': un cóctel lisérgico para amantes de lo desconocidoLa película protagonizada por Mads Mikkelsen y Sigourney Weaver supera las expectativas más locas del espectador e incluso del aficionado a lo bizarro, a lo extravagante y a lo excéntrico. Todo para bien.
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Jesús Palacios Publicada 10 abril 2026 01:55hQue es difícil imaginar historias nuevas, por no decir imposible, lo sabemos todos. Pero que con un poco (o un mucho) de esfuerzo, imaginación, humor y descaro, se pueden hacer cosas que nunca habíamos visto antes, lo demuestra este cóctel lisérgico, psicoanalítico y feérico que supera con mucho las expectativas más locas del espectador e incluso del amante de lo bizarro, lo extravagante y lo excéntrico. Todo para bien.
Bryan Fuller (Lewiston, 1969) pertenece, año arriba, año abajo, a la misma generación queer que ha rescatado justa, necesaria y gozosamente el género fantástico, de terror y ciencia ficción de manos de los directores y aficionados más heteroaburridos y de sus “elevadas” apuestas autorales, tendentes a elevar sobre todo el nivel de tedio y de pretensiones vacuas e impostadas en sus obras. La generación de Ryan Murphy, Kevin Williamson, Don Mancini y el ahora cancelado Bryan Singer, sin olvidar al alevín del grupo: Christopher Landon.
Aunque existen también afortunados ejemplos entre creadores no necesariamente gays, como Joss Whedon, el primer Tim Burton, el gran Luc Besson e incluso Lynch –a mi juicio, todos igualmente queer y glam, más allá de cualquier orientación sexual concreta–, tengo la impresión de que solo a uno de estos alegres fanáticos de lo fantástico educados en la mirada voluntaria e involuntariamente camp de una tradición que parte de Murnau y James Whale para llegar hasta John Waters se le podía ocurrir algo como Atrapando a un monstruo, este “conejo de polvo” –hay que ver cómo suena en español su título original–, que es probablemente una de las mejores películas del año.
Sólo a alguien profundamente impregnado detrash, camp, glam, kitsch y algún que otro anglicismo que no recuerdo ahora, se le podría pasar por la imaginación combinar El profesional de Besson con la Matilda de Roald Dahl (y Danny DeVito); la saga de John Wickcon Donde viven los monstruos de Maurice Sendak (y Spike Jonze); convertir a El invisible Harvey de Mary Chase (y Henry Koster) en el Monstruo del Id del Planeta prohibido de Fred M. Wilcox (y Shakespeare), añadiendo a la mezcla una Sigourney Weaver con tacones de aguja no, de revólver, digna de hacerse cargo de la (mala) educación de Norman Bates.
Todo, amalgamado formalmente en una personal versión de la colorista estética de Jean Pierre Jeunet, con un imaginativo y sofisticado uso de la cámara, virtuosas escenas de acción coreografiadas entre el slapstick estoico de Buster Keaton (muy apropiado para Mikkelsen y Dastmalchian) y el bullet ballet del cine de Hong Kong.
Regresa 'Kill Bill' a las salas del tirón: todo el maldito asunto de La Novia y del bocazas Quentin TarantinoAdemás de infinitos detalles de vestuario y atrezo que nos hablan en el lenguaje onírico del objet trouvé surrealista, añadiendo otra capa más de ambigüedad a un moderno cuento de hadas freudiano, que sin duda habría hecho las delicias del reverendo Dodgson. Especialmente si el creador de Alicia hubiera sido aficionado al manga y las artes marciales. Necesitamos que Bryan Fuller deje un poco de lado las series y se dedique más al cine.
Atrapando a un monstruo
Dirección y guion: Bryan Fuller.
Intérpretes: Mads Mikkelsen, Sophie Sloan, Sigourney Weaver, David Dastmalchian, Rebecca Henderson, Sheila Atim.
Año: 2025.
Estreno: 10 de abril