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Bàrbara Farré: «'Mala bestia' es un viaje onírico y sensorial que requiere que el espectador se deje llevar»

Bàrbara Farré: «'Mala bestia' es un viaje onírico y sensorial que requiere que el espectador se deje llevar»
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La directora estrena su ópera prima, un cuento oscuro y atmosférico que aborda «el miedo a no ser escogida»
Bàrbara Farré: «'Mala bestia' es un viaje onírico y sensorial que requiere que el espectador se deje llevar»

La directora estrena su ópera prima, un cuento oscuro y atmosférico que aborda «el miedo a no ser escogida»

Regala esta noticia Añádenos en Google Bàrbara Farré, directora de 'Mala bestia', durante la presentación de la película en Palma de Mallorca. (Efe)

Iker Cortés

Madrid

01/08/2026 a las 00:01h.

A su talento debemos videoclips como los de Amaia ('El relámpago') o Rosalía ('Fucking Money Man') y capítulos de series como 'Todas las veces que ... nos enamoramos' o 'Selftape'. Ahora, Bàrbara Farré (Barcelona, 1994) debuta como directora de un largometraje con 'Mala bestia', cuento oscuro y atmosférico que pone el foco en Atenea (María Schwinning), una joven que vive en un internado con otros menores sin familia, aferrada a la idea de no hacerse mayor. Cuando una pareja decide acogerla, se abre ante ella la posibilidad de un hogar que no está dispuesta a perder.

–La verdad es que nervios no tengo, es más emoción porque creo que, al final, el trabajo de la película ya está hecho y ahora pues estoy con muchas ganas de compartirlo con todo el mundo, de que deje de ser mía y que sea para todo el mundo.

–¿Qué resortes se activaron en su cabeza para crear 'Mala bestia'?

–Es curioso porque yo siempre cuento que parece que sea una película que ha estado como muy clara desde un inicio, que quiero hablar de esto, concretamente, pero al final siento que esta película ha llegado a mí para enseñarme alguna cosa y creo que a veces esto pasa con las historias, que las historias se te aparecen para transformarte y eso es un poco lo que ha pasado.

–La cinta sigue los pasos de Atenea, una joven que vive en un internado, junto a otras muchachas sin familia. El miedo a crecer y no ser adoptada es el pilar del largometraje.

–Exacto. Yo creo que es un miedo muy compartido, el miedo a no ser escogida y no saber quién eres si nadie te elige. ¿Qué va a ser de mí si nadie me escoge? Y lo que hace la película es revisitar un poco ese miedo y hacer un poco consciente a Atenea que al final no necesita ser escogida, sino que necesita escogerse a sí misma.

–El guion de 'Mala bestia' es un guion más bien críptico, que poco a poco va desvelando sus intenciones y que, a diferencia del 90% del cine actual, confía en el espectador.

–La verdad es que nunca lo pensé mientras lo estaba escribiendo (risas). Al final creo que es una película muy inesperada, que sale desde la intuición y que se ha trabajado desde ahí, pero toda la razón en que es una película que al final es un viaje onírico, sensorial, que requiere que el espectador esté dispuesto a hacer ese viaje y dejarse llevar sin querer buscar respuestas rápidas y sí que es arriesgado, porque sí nos estamos muy acostumbrados a esto últimamente.

Bárbara Farré y María Schwinning. (Efe)

–La angustia y los temores de Atenea se ven también plasmados en la textura de una película con una atmósfera pesada y oscura, que remite a los cuentos. ¿Qué referencias tenía en la cabeza?

–Responde a cuentos, sí, pero no trabajé desde revisitar cuentos muy concretos. Como es una película que se ha ido encontrando a sí misma mientras la iba haciendo, imagino que han ido saliendo referentes y trabajos que yo tenía en el inconsciente. A nivel de escritura, junto al coguionista Alberto Dexeus, trabajamos mucho desde cuentos de Silvina Ocampo que tratan la infancia desde la no inocencia y con una parte muy oscura, y luego sí que es verdad que en cuanto a referentes cinematográficos, hay mucho de películas como 'Picnic at Hanging Rock', 'Lazzaro Felice' e incluso 'El espíritu de la colmena'.

–¿Qué fue lo más complejo del rodaje?

–Supongo que bajar a un terreno real una historia que tiene mucho que ver con lo ambiguo y lo atmosférico. Había que definir la atmósfera y dónde situarla en cuanto a tono y demás, encontrar el equilibrio de lo onírico, pero que no se pasase de fantástico, intentar que la película abarcara las emociones de la protagonista, que son bastante complejas. Creo que al final el tono me ha ayudado mucho a construir esas emociones.

El reparto

–María Schwinning lleva casi todo el peso de la película. ¿Cómo dieron con ella?

–Hicimos un casting y lo fuerte es que lo tuve muy claro desde la primera vez que la vi. Creo que en el vídeo que mandó ya vi claramente que era ella y luego ya cuando la conocí en persona no tuve la menor duda de que mi corazonada era totalmente cierta.

–Roger Casamajor e Iria del Río son los padres que adoptan a Atenea ¿Los tenía ya en la cabeza?

–Sí, también los tenía muy presentes. Son personajes muy complicados y siempre me acordaré de algo que me dijo Roger cuando leyó el guion: «Leo a mi personaje y no termino de ponerle rostro». Y es que tanto ella como Roger han sido muy generosos porque han sido conscientes de que el protagonismo lo tiene Atenea y ellos la han acompañado. A Iria la quería porque tiene un magnetismo increíble y una ambigüedad en su mirada que respondía muy bien a mi idea de Lali, y de Roger me gustaba mucho como esa parte tan humana que tiene de él y tan como de hacer las cosas sencillas.

«Esta película me ha ayudado muchísimo a revisitarme, a revisitar mi interior y a encontrarme con mis sombras»

–Ha dirigido series y videoclips –suyo es el de 'Fucking Money Man' de Rosalía–, ¿qué debilidades y qué fortalezas se ha visto?

–Pues mira, no me he sentido con muchas debilidades porque al final ya las había transitado antes. Desestimé el primer guion que escribí, aunque la película bebe mucho de esa primera historia, y ahí sí que había muchos miedos de no confiar en mi voz y de dejarme como un poco influenciar por las opiniones de los demás, hasta que sentí que esa no era la dirección de la película. Al final también pienso que he tardado como siete años en hacer la primera película, nunca he tenido prisa y tengo mucho rodaje a mis espaldas porque he trabajado mucho en videoclips, publicidad y series y todo esto me ha llevado a tener una confianza en mi manera de trabajar. He encontrado mi propia voz y he sido fiel a mí misma. A la película no me he enfrentado tanto desde el miedo sino desde la valentía de decir quiero hacer esta película y la quiero hacer con total libertad.

–¿Qué aprendizaje se lleva?

–Pues yo te diría que la Bárbara antigua, la que empezó a hacer esta película, no tiene nada que ver con la Bárbara de ahora. Creo que esta película me ha ayudado muchísimo a revisitarme, a revisitar mi interior y a encontrarme con mis sombras.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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