Belén, propietaria de Kanvoy Kanvoy
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Turismo Belén y Manú empezaron solos y ahora son seis personas en su agencia de viajes: el éxito de sus paquetes para colegiosPortugal, Malta, Roma, Londres o París forman parte de una oferta que se adapta a la edad y necesidades de cada grupo
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Lara Fontela Publicada 21 septiembre 2026 02:30h SíguenosDe los viajes de fin de curso a Mallorca o Portugal a escapadas por Europa e incluso el Caribe. Kanvoy lleva desde 2012 organizando experiencias desde A Coruña para viajeros de perfiles muy diferentes, aunque los grupos de jóvenes y estudiantes se han convertido con los años en una de sus grandes especialidades.
El aeropuerto de A Coruña incrementa en un 4,3% el número de pasajeros en el mes de agostoEl proyecto comenzó con apenas dos personas al frente, Belén y Manu. Catorce años después, son seis los profesionales que trabajan durante todo el año -Belén, Manu, Noe, Espe, Miriam y Álvaro-, a los que durante los meses de verano se incorpora un equipo de monitores que, en muchos casos, lleva años acompañando a los grupos.
La agencia trabaja actualmente en tres grandes áreas: viajes vacacionales, viajes de empresa y grupos y estudiantes. Esta última tiene un importante peso dentro del proyecto y les ha llevado a trabajar con colegios e institutos de diferentes puntos de España.
"Kanvoy nació a partir de una idea de Belén y con un objetivo muy sencillo: ayudar a hacer realidad los viajes que la gente tenía en mente", explican. Al principio trabajaban principalmente con clientes de su entorno, pero fueron las propias peticiones que recibían las que terminaron marcando la evolución de la agencia.
Viajes escolares por toda España
La especialización en estudiantes llegó precisamente a raíz de esas peticiones. Sus clientes comenzaron a solicitarles viajes para colegios y grupos de alumnos y desde Kanvoy detectaron que en su entorno faltaba una oferta específicamente pensada para este público.
A partir de ahí comenzaron adesarrollar esta área con una premisa: adaptar cada experiencia a quienes van a realizarla. "No trabajamos con un paquete estándar para todos", explican. Cada propuesta tiene en cuenta la edad, el presupuesto y las necesidades concretas del centro educativo, las familias y los propios estudiantes.
Para los más pequeños organizan viajes de fin de curso con destinos como Portugal, Pena Aventura o DiverLanhoso. En el caso de los institutos, las posibilidades incluyen circuitos por España, como Madrid combinado con Toledo, o Tenerife.
La oferta se amplía para los estudiantes de Bachillerato, para los que cuentan con programas especializados en Mallorca y Malta. A estos destinos se suman el Interrail y escapadas a ciudades europeas como Roma, Londres o París. También trabajan puntualmente con estudiantes universitarios, con propuestas que pueden llegar hasta el Caribe.
Los viajes suelen incluir transporte, alojamiento, traslados, actividades, seguro y acompañamiento. Dependiendo de cada caso, los alumnos pueden viajar con sus profesores, con monitores de Kanvoy o con una combinación de ambos.
Mallorca, más de diez años como destino estrella
Si un destino ha terminado especialmente ligado a Kanvoy es Mallorca. "Mallorca es nuestro buque insignia", reconocen desde la agencia.
Llevan más de diez años trabajando allí con estudiantes de segundo de Bachillerato y reciben grupos procedentes de diferentes ciudades españolas. La experiencia acumulada les ha permitido desarrollar un programa especializado con monitores propios, alojamientos orientados específicamente a grupos de estudiantes y actividades diseñadas para este público, entre ellas eventos y festivales exclusivos para ellos.
En los últimos años también ha ganado mucho peso Malta, mientras la agencia continúa ampliando su oferta europea. Además, han detectado otro cambio: los grupos son cada vez más pequeños y ya no es imprescindible que viaje una clase completa. Kanvoy trabaja incluso con grupos de seis o siete personas.
"Antes era más habitual que viajase un colegio o una clase completa, mientras que ahora dentro de un mismo instituto pueden surgir dos o tres grupos distintos, incluso para viajar en semanas diferentes", explican.
Algunos de esos pequeños grupos terminan integrándose en una experiencia común con otros jóvenes, por lo que personas que no se conocían antes de viajar acaban compartiendo buena parte de sus vacaciones.
"Un buen viaje de estudios no debería ser solamente visitar un lugar"
También ha cambiado lo que buscan los jóvenes cuando llega el momento de organizar su viaje. Desde Kanvoy observan que ya no se trata únicamente de escoger un destino: quieren actividades, ocio, fiestas y compartir la experiencia con otras personas de su edad.
La agencia trata de combinar esa parte lúdica con el acompañamiento durante la estancia. "Para nosotros no se trata simplemente de llevarlos al destino, sino de estar presentes durante toda la experiencia", señalan.
El componente social es otra de las piezas fundamentales de estos programas. "Muchos de nosotros seguimos recordando nuestros propios viajes escolares y de fin de curso, y eso es precisamente lo que queremos conseguir: que sean experiencias que recuerden durante muchos años", añaden.
Actividades, veladas y ocio se combinan con propuestas culturales para conocer el lugar que visitan. "Un buen viaje de estudios no debería ser solamente visitar un lugar, sino todo lo que sucede durante esos días", resumen.
Ese acompañamiento también busca aportar tranquilidad a las familias. Frente a organizar vuelos y alojamiento por cuenta propia, desde Kanvoy destacan el asesoramiento desde el primer momento en cuestiones como la documentación, los seguros, el transporte o las actividades, además de contar con un equipo al que recurrir durante la experiencia.
También señalan que una alternativa que inicialmente puede parecer más barata puede dejar de serlo al sumar traslados, equipajes, actividades u otros gastos que no estaban incluidos en el precio inicial.
Cerca de 800 alumnos al año viajan a Pena Aventura
Mallorca tiene un importante peso entre los estudiantes de Bachillerato, pero actualmente otro de los productos con mayor demanda de Kanvoy se encuentra en Portugal. Se trata de Pena Aventura, un programa desarrollado junto al propio parque en el que actualmente mueven alrededor de 800 alumnos al año.
La propuesta funciona especialmente entre los viajes de fin de curso de Primaria y primeros cursos de Secundaria gracias a una combinación de actividades, naturaleza y convivencia.
La planificación de estas experiencias empieza, además, cada vez antes. Los meses de septiembre, octubre y noviembreconcentran buena parte de las reservas. De hecho, algunos años todavía están trabajando con los últimos grupos del verano cuando ya comienzan a recibir consultas para el siguiente curso.
El precio depende del destino, la duración, el transporte y los servicios incluidos. Como referencia, desde Kanvoy sitúan un viaje a Mallorca alrededor de los 800 euros, mientras que Malta puede rondar los 1.000 euros. Un Interrail se sitúa aproximadamente en 1.200 euros y determinados viajes al Caribe pueden alcanzar los 1.400 euros.
Son, en cualquier caso, cifras orientativas, ya que los programas se diseñan teniendo en cuenta las características de cada grupo.
Adaptarse al bolsillo de estudiantes y familias
El aumento de los costes del transporte, el alojamiento y las actividades durante los últimos años también ha obligado a modificar algunos viajes. Desde la agencia son conscientes de que trabajan con estudiantes y familias y buscan alternativas que permitan ajustar el presupuesto.
Mallorca es un ejemplo. Hace años, el formato habitual era una estancia de ocho días y siete noches, mientras que ahora ofrecen también programas de seis días y cinco noches para mantener precios más accesibles.
A ello se suma la posibilidad de realizar un pago fraccionado y diferentes herramientas para ir financiando el viaje progresivamente. "La idea es intentar que el presupuesto no sea el motivo por el que un estudiante tenga que quedarse fuera", explican.
De viajar con 11 años a regresar para organizar la luna de miel
Los catorce años de trayectoria de Kanvoy han permitido a su equipo observar también cómo algunos de sus primeros viajeros han ido creciendo. Clientes a los que conocieron con 11 o 12 años durante un viaje escolar regresaron después para viajar durante el instituto, Bachillerato o incluso la universidad.
El vínculo con algunos ha continuado mucho más allá de la etapa estudiantil. Antiguos viajeros han vuelto años después para encargar a la agencia su luna de miel, mientras que otros se han convertido en profesores y han regresado a Kanvoy acompañando, esta vez, a sus propios alumnos.
"Ese recorrido refleja muy bien lo que nos gustaría que fuese Kanvoy: una agencia que pueda acompañar a una persona en distintas etapas de su vida", explican.
El proyecto mira ahora hacia nuevos públicos y destinos. Este año han incorporado los viajes en Interrail y están desarrollando nuevos programas para colegios e institutos tanto en España como en Europa. También han comenzado a trabajar con centros educativos portugueses interesados en organizar viajes a España.
Otra de las líneas que quieren potenciar son los grupos reducidos de adultos, desde grupos de amigos hasta asociaciones o clientes que busquen una experiencia más personalizada. En estos casos plantean grupos de alrededor de 20 o 30 personas con programas específicos y acompañamiento de personal de Kanvoy o guías especializados.