Santos Cerdán pidió ayuda a "Félix", presuntamente Bolaños, ministro de Presidencia y Justicia, para conseguir nacionalizar español al ex viceministro venezolano Nervis Villalobos, imputado en varias causas por blanqueo de fondos presuntamente saqueados por la dictadura del país, y pieza clave en la extorsión ideada por los imputados en el 'Caso Leire' al fiscal anticorrupción José Grinda.
El 19 de diciembre de 2024, tal y como consta en las investigaciones de la Guardia Civil, Leire Díez mantuvo una conversación por WhatsApp con Ismael Oliver, abogado de Villalobos, en que le aseguró que ella misma había intentado hablar "con Félix" sobre el expediente de nacionalización española del venezolano, pero "se me ha escapado", le dijo. Un día después, Leire Díez le dijo a Ismael Oliver: "Ayer me dijo Santos que le había dicho Félix que el motivo era por la causa en la AN en la que le piden 9 años". Esa causa era 'Duro Felguera': el blanqueo de fondos del chavismo en el rescate de la empresa asturiana.
La nacionalización de Villalobos, que finalmente se le terminó concediendo como ha admitido el Gobierno esta semana, podría ser clave para evitar su extradición en el caso de que fuera reclamado por Estados Unidos por las prácticas de blanqueo de las que se le acusa, como ha sucedido con otros implicados en el desfalco de PDVSA, la petrolera estatal venezolana.
El ex viceministro venezolano de Energía Nervis Villalobos.Á. NAVARRETEA la vez, Nervis era clave para la trama porque había conseguido contactar con una joven de Jaén que mantenía vivo un pleito contra José Grinda, fiscal anticorrupción. Incluso el grupo de Díez, Vicente Fernández Guerrero, ex presidente de SEPI, y Antxon Alonso, socio de Cerdán en Servinabar, empresa receptora de presuntas mordidas por contratos públicos, planeó hacer negocios con él, sostiene la Guardia Civil, para lo cual intentaron conseguirle una entrevista con el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, supuestamente sin lograrlo.
Emerge ahora, pues, que Cerdán y la trama llegaron a "Félix", presumiblemente Bolaños, para intentar proteger con la nacionalidad a Villalobos. Precisamente el ministro de Presidencia y Justicia admitió este martes que finalmente se le concedió al amparo de la Ley de Memoria Histórica. Lo hizo después de que la UCO acudiera al Ministerio a pedir precisamente ese expediente, para estudiar en qué condiciones logró convertirse en español.
La génesis de toda la historia es, en todo caso, larga y sinuosa. El 23 de enero de 2025, Leire Díez le escribía al empresario, ex presidente del FC Barcelona y encarcelado durante dos años para luego ser completamente exonerado Sandro Rosell: "Ayer hablando con Santos [Cerdán] le dije que además de destruir lo malo al presi [Pedro Sánchez], hay que ayudarle a generar ecosistemas de apoyo".
Díez llevaba ya entonces ocho meses, desde la "Carta a la ciudadanía" y los cinco días "de reflexión", tratando de combatir desde las cloacas a los "enemigos" del Gobierno, y una de sus líneas de actuación, según ha destapado la misma Unidad Central Operativa (UCO) que ella pretendía dañar, era conseguir que el ex comisario José Villarejo la ayudara.
Qué debía facilitar Villarejo: información sobre la llamada "policía patriótica", trapos sucios del PP, cualquier cosa que el Gobierno del PSOE pudiera usar. Leire lo dejó por escrito en un documento que se le interceptó, denominado 'Acuerdo V'.
Para firmarlo, Villarejo y su abogado serían avisados "para acudir a un despacho donde os encontraréis con una persona de la Fiscalía General del Estado y Leire (la que manda)", escribe, supuestamente, ella misma, con el tono megalómano que utiliza en muchas de sus conversaciones.
Villarejo, seguía ese papel, debía aceptar penas de cárcel en los distintos procedimientos que le quedaban ante la Justicia, "pero estas no conllevarán la vuelta a prisión". Eso sí, "el pilar de la colaboración" era, según ese mismo papel, que aportara toda la información que conociera sobre, textualmente: "Rajoy. Cospedal. Ignacio López del Hierro [marido de la ex política del PP", y así hasta una veintena de objetivos. También "todos los asuntos relacionados con el PSOE, especialmente Andalucía", y "todos los asuntos relacionados con Podemos".
Para supuestamente negociar con Fiscalía esa propuesta de acuerdo a Villarejo que propiciaría que éste aportara información contra los adversarios de Sánchez, Leire Díez le comunicó a otro de los conjurados que había visitado la Fiscalía General del Estado el 8 de abril de 2025.
Pero Villarejo también quería algo a cambio, una de sus grandes obsesiones desde muchos años antes, el fiscal anticorrupción que se había encontrado en varios procedimientos y a quien profesaba un odio que rayaba ya en lo africano: José Grinda.
El comisario jubilado lo dejó por escrito en otro documentos del cual se incautó la UCO, por él confeccionado, fechado el 26 de agosto de 2024 y titulado "Planteamientos". Ahí, entre los objetivos a perseguir, Villarejo le escribe a Leire: "Fiscales, sobre todo Grinda".
Así, el 4 de octubre de 2024, poco después de ese inicio de la negociación con Villarejo, Leire Díez le dice a la periodista después fallecida Patricia López, que habría recibido decenas de miles de euros de los conjurados para distribuir información manipulada: "A mí me hace mucha falta arrear a Grinda".
Ambas tenía otro amigo, que formaba parte de la trama desde sus albores, que también mantenía cuentas pendientes con Grinda: se trata de Javier Pérez Dolset, el empresario que lleva más de 10 años imputado por la presunta estafa de ZED, la firma de la que fue propietario, instrucción en que Grinda participa como representante de Fiscalía Anticorrupción.
Así, Leire se puso a buscar información comprometedora sobre Grinda, para intentar neutralizarle. Por dos vías: o sobornándole, ofreciéndole dinero y/o una mejora profesional dentro de la Fiscalía, o bien extorsionándole.
Lo primero, enviado por Díez y por López, lo llevó a cabo materialmente, según lo investigado por Guardia Civil, el periodista Pere Rusiñol, ex de 'El País' y 'Público'. Rusiñol habría efectuado las ofertas mostrándole a Grinda un papel con ellas escritas, y al recibir la negativa del fiscal se la trasladó a Díez.
Para lo segundo fue clave, según la UCO, la participación de Nervis Villalobos, ex viceministro de Energía de Venezuela entre 2002 y 2007, imputado tras radicarse en España por presunto blanqueo de fondos procedentes de la petrolera estatal del país, PDVSA. Imputado, precisamente, por el juez de Plaza de Castilla Juan Carlos Peinado -al que luego querría neutralizar Leire por llevar el mismo magistrado la causa de Begoña Gómez, la esposa de Sánchez-, y acusado por Grinda como fiscal.
El 30 de mayo de 2024 ya consta que Leire ha conocido al abogado de Nervis, Ismael Oliver. Leire y Nervis habían entrado en contacto, prueba la UCO, 12 días antes. Todo se sabe porque Leire borra determinados chats de WhatsApp, pero no el que comparte con la persona con quien mantiene entonces una relación íntima: Vicente Fernández, ex presidente de SEPI, y miembro junto con Leire y con el empresario Antxon Alonso, de Servinabar, del clan fundado por Santos Cerdán en 2022, cristalizado en el chat de WhatsApp 'Hirurok', 'Nosotros tres' en euskera.
Nervis ya había entrado en contacto entonces con Miriam Serrano, una militante socialista de Alcalá La Real (Jaén) que había denunciado a Grinda por un encontronazo que ambos habían tenido en un foro de internet. El asunto había quedado archivado en vía penal, pero Serrano había repetido contra Grinda en la civil, lo cual daba margen de maniobra para la presunta extorsión.
El venezolano, pues, ya había entrado en contacto con Serrano, presumiblemente para apretar a Grinda utilizándola, y fue quien le facilitó la vía de acercamiento a Leire. El 10 de octubre de 2024, Nervis comentó a la 'fontanera' que había conseguido que la "chica de Jaén" viajara a Madrid a conocer a Díez.
El 22 de octubre Leire anuncia a Nervis que "la va a ver [a Serrano] el número 3 del partido". En efecto, según las comunicaciones Santos Cerdán recibe a la mujer, con que la trama pretende extorsionar a todo un fiscal anticorrupción. La reunión se produce tres días después, tras conocerse Serrano y Leire en el Hotel Radisson Red de Madrid. Además de Santos recibe a Miriam Serrano en Ferraz una persona identificada como "Juan", a quien la Guardia Civil no identifica, pero que podría tratarse de Juanfran Serrano, número 2 de Santos en la Secretaría de Organización.
Ese día, siempre con un pie en el melodrama un punto narcisista, Leire le escribe a Vicente Fernández: "Hoy Santos le ha dicho a la chica de Jaén cosas bonitas sobre mí".
Un mes después Leire entra de nuevo en contacto con Miriam Serrano, con la que mantendrá diversas conversaciones para conseguirle trabajo, presionando a varios altos responsables del PSOE. Díez pregunta a la "chica de Jaén" cómo está, y le dice que está "preparando cosas contra el tiparraco", en referencia a Grinda.
El ofrecimiento a Grinda se produce el 27 de febrero de 2025 por parte de Rusiñol, que queda con el fiscal en el madrileño mercado de Barceló aprovechando la "amistad" previa entre ellos. Se le pide información conducente a conseguir la "destitución" del fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, quien ahora acusa a la trama, y el archivo de causas como la de los Pujol (en la que Grinda no estaba, curiosamente), Duro Felguera, BPA (que afectaban ambas a Nervis) y ZED (que afectaba a Pérez Dolset), reconociéndolas él mismo como "abusivas".
A cambio, se le ofrecen tres destinos en el extranjero y pagarle a Miriam Serrano tres veces la cantidad que le pide en el pleito civil -es decir, un soborno-.
Grinda no sólo se niega de viva voz a hacer nada de eso, sino que acto seguido llama a Luzón para comentárselo, y horas después le dirige un escrito manifestando todo lo sucedido.
Rusiñol escribe a Leire una hora después del encuentro: "No había agua, al menos de momento", y le dice que Grinda se le ha declarado "un funcionario público que cumple con la ley". En las libretas de Leire aparecerá luego la cantidad presuntamente ofrecida: "300.000 euros". La trama seguirá no obstante trabajando para lograr doblegar al fiscal, y también asegurar a Nervis en España. Para lo cual Cerdán habría recurrido, incluso, a Félix Bolaños.