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España contaba con un proyecto ambicioso para el desarrollo de semiconductores, pero lo ha reducido en un 85% al renunciar a parte de los fondos europeos.
Europa quiere más de España en chips, uno de los sectores clave para la competitividad y la soberanía tecnológica. La Comisión Europea solicita al país que haga un mayor esfuerzo por desarrollar esta industria y la producción de semiconductores, una tarea para la que Bruselas estima que será necesario "acelerar los esfuerzos para asignar fondos públicos a proyectos estratégicos".
Así lo señala la institución presidida por Ursula von der Leyen en las recomendaciones recogidas en la nueva edición del informe sobre el estado de la Década Digital. Se trata de un documento anual en el que se evalúa el progreso de la Unión Europea hacia sus metas de transformación digital marcadas para el año 2030 y se emiten una serie de avisos o sugerencias para mejorar.
"La notable reducción de su programa estratégico insignia para semiconductores, el PERTE Chip, supone un importante retroceso con respecto a sus expectativas iniciales sobre liderazgo y soberanía digital", alerta el informe de la Comisión Europea. En su documento, sin embargo, también reconoce que "España ha avanzado con las Líneas Piloto y los programas de I+D, y la inversión sostenida de SETT (Sociedad Española para la Transformación Tecnológica) a lo largo de 2025 está reforzando la capacidad del país para prosperar en la industria de los semiconductores".
Rebaja del presupuesto
El Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) dedicado a chips es un plan público-privado que se apoya en los fondos europeos lanzados durante la pandemia para transformar la economía. La imposibilidad de España de cumplir con los hitos y las reformas necesarias para obtener los fondos europeos llevaron al Ministerio de Economía a renunciar a parte de los créditos comunitarios ofrecidos. Esto, a su vez, ha derivado en la necesidad de ajustar las cifras de los planes industriales a los que se iba a destinar ese dinero.
España redujo el presupuesto del proyecto estratégico PERTE Chip de 12.250 millones de euros a apenas 1.936 millones de euros. Bruselas justifica en su documento este recorte de casi un 85% por "los cambios en la dinámica geopolítica, la falta de inversión privada y los retrasos en la asignación de fondos".
Actualmente, de la cuantía final, 1.016 millones de euros se ejecutarán mediante subvenciones y 920 millones de euros corresponden a préstamos blandos. En total, se espera que podrán financiarse siete proyectos, pero el objetivo de traer una fábrica de chips a España desaparece tras el ajuste y ante la falta de iniciativas que apoyar.
Antes de la reducción presupuestaria del proyecto, tanto el Gobierno como la Comisión Europea consideraban que el PERTE Chip era una iniciativa "sumamente ambiciosa por la cantidad de fondos invertidos y su alcance a lo largo de toda la cadena de valor". Entonces, España no preveía las medidas adicionales en este campo que ahora Bruselas le reclama para mantener la pretensión de alcanzar el liderazgo europeo y la soberanía digital.
Con este proyecto a pleno rendimiento, el Gobierno señalaba que " no se prevén medidas adicionales en el ámbito de la inversión en chips". Sin embargo, ya entonces anticipaba que "si se requieren medidas adicionales para aumentar la contribución de España al objetivo europeo, se implementarán oportunamente", en línea con lo que ahora pide Bruselas.
Porque la Unión Europea al completo está retrasada en su apuesta por desarrollar una industria comunitaria de chips. Según las cifras generales recogidas en el informe digital, Europa aporta apenas un 9% de la oferta total de semiconductores, una fabricación concentrada sobre todo en Taiwán y Corea del Sur. A falta de menos de cuatro años para llegar a 2030, el bloque comunitario se encuentra aún muy lejos del objetivo de aportar un 20% de la oferta global de chips pues, aunque ha redoblado sus esfuerzos, las unidades de microprocesadores fabricadas en el mundo también se han disparado con la Inteligencia Artificial.
Los semiconductores actúan como el "cerebro físico" que procesa los miles de millones de operaciones matemáticas que requieren los algoritmos de IA, por lo que disponer de ellos resulta clave para poder acelerar la adopción de esta tecnología por el tejido industrial europeo. Además, contribuye a reducir vulnerabilidades ante el temor de que problemas logísticos o geopolíticos en Asia corten el suministro.
Para tomar un nuevo impulso en este ámbito, Bruselas ha planteado la Ley de Chips 2.0, con la que espera movilizar hasta en inversiones públicas y privadas para cumplir las ambiciones del ecosistema. Esta cuantía se sumaría a los más de 80.000 millones que ya ha logrado movilizar por el momento la Ley de Chips 1, vigente desde el verano de 2023.
Alumno aventajado
En cualquier caso, fuera de los chips, lo cierto es que España es considerado en Bruselas un alumno aventajado en materia de digitalización. Según señala la Comisión Europea "España demuestra una gran ambición en su contribución a la Década Digital al haber establecido 13 objetivos nacionales de un total de 14 posibles, el 92 % de los cuales se alinean con los objetivos de la UE para 2030. El país está progresando satisfactoriamente en estos objetivos, considerándose que el 85 % se encuentran en buen camino.
España destaca especialmente en la gran capacidad de sus redes, en la cobertura de conexión 5G y en la penetración de la fibra óptica en los domicilios. Por otro lado, además de en chips, podría mejorar en las capacitaciones digitales de los trabajadores y de las pymes, así como en la capacidad para desarrollar unicornios corporativos.
Von der Leyen pide a Trump colaborar en IA tras el cerrojazo estadounidense
Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea, aprovechó su participación en la cumbre del G7 para hacer un llamamiento a Estados Unidos a la colaboración en materia de Inteligencia Artificial. Según destacó la política alemana "Estados Unidos y la UE deben ser socios sólidos en IA. Es de interés mutuo. Juntos representamos el 70 % del mercado mundial y compartimos intereses en materia de seguridad".
Von der Leyen hizo este llamamiento en un contexto de tensión después de que Donald Trump haya decidido bloquear el acceso de los ciudadanos extranjeros a los modelos de inteligencia artificial más avanzados de la empresa Anthropic.
"Nuestras fortalezas se complementan. Los modelos de vanguardia desarrollados por Estados Unidos poseen capacidades sin precedentes, y la UE está desarrollando un dinámico ecosistema de innovadores y consolidándose como un mercado líder en la adopción de la IA industrial", aseguró la presidenta del Ejecutivo comunitario, que pese a ello entiende que se deben reforzar los esfuerzos para que la UE cuente con sus propios modelos por cuestiones de autonomía.
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