BYD vende un total de cero coches en Estados Unidos. Y, pese a todo, ha denunciado a Estados Unidos por sus aranceles
Xataka
Alberto de la Torre
11/02/2026 10:30
2 vistas
Artículo Completo1,047 palabras
No hace un año y pareciera que han pasado mil vidas. Por si no lo recuerdan, les pongo en antecedentes: Estados Unidos y China entraron en guerra hace más o menos un año. Una guerra comercial que nos dejó imágenes para el recuerdo, como la foto de Donald Trump con la tabla de "aranceles recíprocos" o los pingüinos que ahora tendrán que pagar por meter sus productos allí. Suponiendo, claro está, que de los pingüinos supieran diseñar, desarrollar, producir y vender productos.
Más allá de planteamientos propios de Pepín Tre, lo cierto es que llevamos casi un año de tira y afloja entre Estados Unidos y China. En octubre, Donald Trump y Xi Jinping se reunieron para tratar de aliviar las tensiones. Es uno más de los capítulos que nos ha dejado un año de lo más rocambolesco en el que, por ejemplo, China ha estado haciendo sus propias trampas al solitario, redefiniendo el origen de los producto, clasificándolos por su lugar de fabricación y no por el lugar de desarrollo o empaquetado y, así, hacer accesible la entrada de chips sin levantar restricciones a otro tipo de productos.
El último capítulo de esta historia parece estar escribiéndolo BYD. La compañía china no está vendiendo coches en Estados Unidos. Y lo ya aprobado por Joe Biden antes de la entrada de Donald Trump, con prohibiciones a la venta de todos los coches con software o hardware chino, tampoco parece poner las cosas fáciles a la empresa asiática.
Pese a ello, BYD ha tomado una decisión dura: demandar a Estados Unidos. Creen que los aranceles que están pagando no son legales. Dudan de que la normativa empleada por Donald Trump permita imponer aranceles. Y por eso reclaman que todo el dinero pagado desde abril se les devuelva.
Pero, ¿qué dinero?
En Xataka
España tiene una nueva marca de coches chinos y llega con un plan ambicioso: "Cinco millones de unidades de 2030"
Mucho más que coches... aunque con los coches en mente
Como te hemos contamos en Xataka, la compañía asiática es mucho más que una productora de coches. De hecho, y ese es parte de su secreto, BYD no comenzó como un fabricante de coches al uso.
BYD, además de coches, produce baterías o bombas de calor. La integración vertical es parte de su secreto para ahorrar costes. De esa evolución y de abrir nuevos horizontes echó a andar su división de automóviles. Pero también de autobuses y camiones. Porque cuando BYD llegó a Europa ya llevaba muchos años vendiendo sus autobuses por nuestro continente. Y lo mismo pasa en Estados Unidos. No vende coches, pero sí autobuses, camiones y baterías.
De hecho, según Reuters, en Estados Unidos trabajan 750 empleados de BYD en su división norteamericana. Hasta cuatro subsidiarias de BYD de donde salen los autobuses, camiones, baterías y sistemas de energía renovable son las que han presentado su demanda en el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos.
En ella defienden que "el texto de la IEEPA (la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional sobre la que se basó la política de los "aranceles recíprocos") no emplea la palabra "arancel" ni ningún término de significado equivalente".
Desde que Donald Trump anunciara los aranceles que iba a imponer a, prácticamente, todo el mundo, las dudas sobre la legalidad o no de los mismos ha estado encima de la mesa. El Gobierno de Estados Unidos desempolvó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para sacarlos adelante, una norma de la Guerra Fría. Sin embargo, las dudas sobre si esta norma debía o no pasar por el Congreso estaban encima de la mesa desde el primer día. Incluso el Senado ha votado en contra de los aranceles a algunos países pero la resolución es puramente estética.
Ahora, BYD reclama que en ningún punto de la ley se especifica que se puedan imponer aranceles a los productos venidos del extranjero. Es una teoría que sostienen diversas empresas que en los últimos meses también habrían presentado sus propias demandas en los mismos términos, como Toyota, Costco o Prada, señalan en CarNewsChina.
En Xataka
Probamos el Ojo de Dios con el que BYD quiere romper el mercado: conducción autónoma para un coche de 9.000 euros
La decisión del tribunal encargado de la demanda es clave porque de fallar a favor de las compañías, Estados Unidos tendría que devolver todo el dinero recaudado desde abril. Pero, además, abriría la puerta a que los productos puedan ser exportados sin que se apliquen estas tarifas especiales, simplemente tendrían que cumplir con los aranceles que ya estaban activos antes de abril de 2025.
Es decir, en juego no solo está el dinero que haya podido perder BYD en los productos que ha vendido allí. En juego también está la entrada al mercado que, con los aranceles actuales, es poco menos que imposible. Además, Canadá ha abierto la puerta a coches eléctricos chinos y Geely ha dejado caer que su intención también es la de vender sus coches chinos en Estados Unidos. La gran duda, como en el caso de BYD, es cómo pretenden hacerlo antes de que termine la década con las restricciones que ahora mismo están impuestas.
Es una pregunta a la que ni BYD ni Geely han dado respuesta.
Foto | BYD y Joshua Hoehne
En Xataka | “Se van a arrepentir”: Canadá ha generado aún más tensión con EEUU al abrir la puerta a los coches eléctricos chinos
-
La noticia
BYD vende un total de cero coches en Estados Unidos. Y, pese a todo, ha denunciado a Estados Unidos por sus aranceles
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
.
BYD vende un total de cero coches en Estados Unidos. Y, pese a todo, ha denunciado a Estados Unidos por sus aranceles
La marca vende en Estados Unidos autobuses, camiones y baterías
Desde abril, los aranceles a las empresas chinas están disparados
No hace un año y pareciera que han pasado mil vidas. Por si no lo recuerdan, les pongo en antecedentes: Estados Unidos y China entraron en guerra hace más o menos un año. Una guerra comercial que nos dejó imágenes para el recuerdo, como la foto de Donald Trump con la tabla de "aranceles recíprocos" o los pingüinos que ahora tendrán que pagar por meter sus productos allí. Suponiendo, claro está, que de los pingüinos supieran diseñar, desarrollar, producir y vender productos.
Más allá de planteamientos propios de Pepín Tre, lo cierto es que llevamos casi un año de tira y afloja entre Estados Unidos y China. En octubre, Donald Trump y Xi Jinping se reunieron para tratar de aliviar las tensiones. Es uno más de los capítulos que nos ha dejado un año de lo más rocambolesco en el que, por ejemplo, China ha estado haciendo sus propias trampas al solitario, redefiniendo el origen de los producto, clasificándolos por su lugar de fabricación y no por el lugar de desarrollo o empaquetado y, así, hacer accesible la entrada de chips sin levantar restricciones a otro tipo de productos.
El último capítulo de esta historia parece estar escribiéndolo BYD. La compañía china no está vendiendo coches en Estados Unidos. Y lo ya aprobado por Joe Biden antes de la entrada de Donald Trump, con prohibiciones a la venta de todos los coches con software o hardware chino, tampoco parece poner las cosas fáciles a la empresa asiática.
Pese a ello, BYD ha tomado una decisión dura: demandar a Estados Unidos. Creen que los aranceles que están pagando no son legales. Dudan de que la normativa empleada por Donald Trump permita imponer aranceles. Y por eso reclaman que todo el dinero pagado desde abril se les devuelva.
Mucho más que coches... aunque con los coches en mente
Como te hemos contamos en Xataka, la compañía asiática es mucho más que una productora de coches. De hecho, y ese es parte de su secreto, BYD no comenzó como un fabricante de coches al uso.
BYD, además de coches, produce baterías o bombas de calor. La integración vertical es parte de su secreto para ahorrar costes. De esa evolución y de abrir nuevos horizontes echó a andar su división de automóviles. Pero también de autobuses y camiones. Porque cuando BYD llegó a Europa ya llevaba muchos años vendiendo sus autobuses por nuestro continente. Y lo mismo pasa en Estados Unidos. No vende coches, pero sí autobuses, camiones y baterías.
De hecho, según Reuters, en Estados Unidos trabajan 750 empleados de BYD en su división norteamericana. Hasta cuatro subsidiarias de BYD de donde salen los autobuses, camiones, baterías y sistemas de energía renovable son las que han presentado su demanda en el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos.
En ella defienden que "el texto de la IEEPA (la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional sobre la que se basó la política de los "aranceles recíprocos") no emplea la palabra "arancel" ni ningún término de significado equivalente".
Ahora, BYD reclama que en ningún punto de la ley se especifica que se puedan imponer aranceles a los productos venidos del extranjero. Es una teoría que sostienen diversas empresas que en los últimos meses también habrían presentado sus propias demandas en los mismos términos, como Toyota, Costco o Prada, señalan en CarNewsChina.
La decisión del tribunal encargado de la demanda es clave porque de fallar a favor de las compañías, Estados Unidos tendría que devolver todo el dinero recaudado desde abril. Pero, además, abriría la puerta a que los productos puedan ser exportados sin que se apliquen estas tarifas especiales, simplemente tendrían que cumplir con los aranceles que ya estaban activos antes de abril de 2025.
Es decir, en juego no solo está el dinero que haya podido perder BYD en los productos que ha vendido allí. En juego también está la entrada al mercado que, con los aranceles actuales, es poco menos que imposible. Además, Canadá ha abierto la puerta a coches eléctricos chinos y Geely ha dejado caer que su intención también es la de vender sus coches chinos en Estados Unidos. La gran duda, como en el caso de BYD, es cómo pretenden hacerlo antes de que termine la década con las restricciones que ahora mismo están impuestas.
Es una pregunta a la que ni BYD ni Geely han dado respuesta.