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Las previsiones en forma de 'K' para la economía son también aplicables para los mercados de renta variable. Goldman Sachs recalca que la Bolsa está inmersa en la actualidad en un ciclo "posmoderno" que incluye nuevas dinámicas de inversión.
La Bolsa, en la actualidad, poco tiene que ver con los mercados tradicionales de mediados del siglo pasado. Pero también con la Bolsa de comienzos del siglo XXI, incluso con periodos mucho más recientes como la pandemia. Una vez finalizada pandemia la Bolsa está inmersa en un ciclo "posmoderno", tal y como se encargan de argumentar los analistas de Goldman Sachs.
El matiz, a juicio del banco estadounidense, es significativo. Destaca que el nuevo ciclo ha introducido nuevas dinámicas de inversión que apenas están comenzando. Para remarcar la diferencias, apunta varias características que delimitan las fronteras entre los distintos ciclos bursátiles.
Los analistas de Goldman Sachs recuerdan que el ciclo de inversiónanterior a la década de 1980 era corto y volátil, con una sucesión de subidas y caídas, periodos de alta y baja inflación y tipos de interés. Para compensar estos riesgos los inversores necesitaban dividendos elevados.
El ciclo moderno de la Bolsa transcurrió desde la década de 1980 hasta la crisis financiera de 2008. A modo de resumen, Goldman Sachs señala que este periodo fue mucho más estable, con descensos sostenidos de la inflación, desregulación y globalización. Todas estas variables, añade, eran favorables para los beneficios empresariales y, por consiguiente, para la Bolsa.
Los mercados, y la economía en general, sufrieron un severo 'shock' de realidad con la crisis que estalló con la quiebra de Lehman Brothers. Desde entonces la Bolsa vivió un ciclo enmarcado por la crisis financiera y la pandemia. Estos años, señala Goldman Sachs, estuvieron caracterizados por tipos de interés cero, lo que supuso un aumento repentino de los flujos de inversión hacia sectores (o economías) capaces de generar crecimiento y rentabilidades crecientes, como Estados Unidos y el sector tecnológico.
Desde el fin de la pandemia, los mercados se han adentrado en lo que Goldman Sachs denomina como el ciclo "posmoderno". Este periodo, según el banco estadounidense, incluye características propias, como la reflación, tipos de interés más altos, mayor deuda pública y coste del capital, regionalización frente a globalización y mayor gasto en infraestructuras.
Consecuencias
El contexto inversor ha cambiado, y como no podía ser de otra forma, modifica el enfoque. Goldman Sachs sostiene que, con el aumento del coste del capital, y con el capex invadiendo el flujo de caja libre "por primera vez en una generación", los inversores han empezado a "cuestionar el valor de los valores terminales de las empresas de crecimiento a largo plazo".
Los cambios de fondo tienen un efecto más amplio sobre las dinámicas de inversión. Goldman Sachs explica a medida que el PIB nominal aumenta junto a la inflación, las empresas de la "vieja economía" experimentan una mejora estructural en el crecimiento de sus ingresos. En este sentido apunta una inversión gubernamental masiva en defensa e infraestructura.
El ciclo "posmoderno" depara además una mayor diversidad geográfica en términos de rentabilidad. Goldman Sachs argumenta que si bien "los 15 años posteriores a la crisis financiera se caracterizaron por mercados altamente polarizados, con una alta concentración de rentabilidades, dominada por Estados Unidos (frente a otros mercados), la tecnología (frente a otros sectores) y las estrategias growth (frente al value), ahora nos encontramos en una era donde la rentabilidad de los países se está diversificando".
El grado de dispersión en Bolsa aumenta, estableciendo cierto paralelismo con lo que algunos analistas denominan una economía en forma de 'K', debido a los rumbos tan diferenciados, en ocasiones hasta opuestos, que adoptan las distintas economías o sectores de actividad.
El resultado de estos cambios propios del ciclo "posmoderno", según concluye Goldman, es que es previsible "un menor crecimiento agregado en los mercados a nivel de índice, pero una combinación más diversa de ganadores y perdedores relativos en distintas geografías, sectores y factores".
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