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Cómo Ana Locking pasó del taller de costura de su madre en Usera a vestir a la Reina

Cómo Ana Locking pasó del taller de costura de su madre en Usera a vestir a la Reina
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De Usera a Zarzuela. La madre de Ana Locking tenía un taller de costura en este barrio madrileño y ella tiró del hilo hasta ser una de las diseñadoras españolas de moda más reconocidas. Sus creaciones lucen en museos y en el armario de la reina Letizia. Leer
DIRECTIVOSCómo Ana Locking pasó del taller de costura de su madre en Usera a vestir a la ReinaActualizado 27 JUN. 2026 - 00:12Ana Locking, en la Sala Canal de Isabel II de la Comunidad de Madrid, que le rinde un homenaje hasta el 12 de julio con la retrospectiva 'Ana Locking. Nostalgia/Utopía'.Pablo Lorente

De Usera a Zarzuela. La madre de Ana Locking tenía un taller de costura en este barrio madrileño y ella tiró del hilo hasta ser una de las diseñadoras españolas de moda más reconocidas. Sus creaciones lucen en museos y en el armario de la reina Letizia.

Los padres de Ana Locking (Toledo, 1970) se emocionaron el día que fueron a ver la exposición que le dedica la Comunidad de Madrid. La muestra Ana Locking. Nostalgia/Utopía repasa la trayectoria de una diseñadora dedicada durante más de treinta años a la moda.

"Es un sueño que te dediquen una retrospectiva siendo todavía joven", sentencia esta toledana de nacimiento pero criada en el barrio de Usera de Madrid. Y más cuando ese reconocimiento lo pueden verlos verdaderos creadores: "Mis padres han sido muy exigentes; siempre me decían si estaba algo mal, pero me han inculcado la ética en el trabajo y sé que he llegado hasta aquí gracias a esa exigencia". Se refiere a ser una de las diseñadoras españolas de moda más reconocidas, con presencia en museos, galardones como el Premio Nacional de Moda, créditosde vestuario en series como La vida breve y titulares por haber vestido de gala a la Reina Letizia.

En el backstage también ha vivido momentos complicados y no le han faltado ganas de romper a jirones su empeño. De los retales de ese aprendizaje y del talento en la moda habla en esta entrevista, que, esperamos, también emocione a sus padres.

Su padre era tornero y su madre tenía un taller de costura. Queda claro de qué hilo tiró.Veía coser a mi madre hasta altas horas de la madrugada y la ayudaba a poner patrones en el suelo y a cortar. Desde pequeña me han gustado las manualidades y con 15 años empecé a recibir clases de pintura. Me encantaba ir a ver exposiciones de arte contemporáneo que antes me habían explicado en clase. Tanto le gustó que acabó estudiando Bellas Artes. ¿Qué le dijeron en casa?No les gustó al principio porque pensaban que no tendría salida. Finalmente mi padre dijo: "Haz lo que quieras pero entrégate en cuerpo y alma e intenta ser la mejor". Desde entonces me he entregado en todo lo que he hecho al cien por cien.Finalmente se dedicó a la moda, primero con una marca junto a socios y desde 2008 en solitario con su marca homónima, pero siempre la ha vestido de un modo artístico. ¿Cómo conviven?La moda no es arte, pero se puede hablar de temas elevados. Por mi parte, hay una pulsión mayor por la necesidad de crear que por el hecho de tener likes o vender mucho. A veces la moda simplifica el discurso para hacer el producto más comercial, y eso va en contra de la reflexión de la creación de una colección.Preparar una retrospectiva supone mirar atrás. ¿Cómo lleva tomarle la medida al pasado?A veces te bloquea y otras veces te hace sentir orgullo. La exposición es una cápsula del tiempo y te acuerdas de esa colección que hiciste sin presupuesto y cómo tiraste para adelante. Te recuerda todo el sacrifico, tiempo y entrega que hay detrás.¿También hay un objetivo?La moda es un empeño por sofisticar la realidad, pero cada creador se fija en la que le interesa. Al mirar al pasado me he dado cuenta de cuánto me he implicado a todos los niveles. Me he tirado al vacío incluso con el miedo en la mano.¿Valiente o kamikaze?Soy un 90% de tesón y de cabezonería. Empecé con 26 años y la responsabilidad ha recaído siempre sobre mí. Siempre he vivido en la cuerda floja; he entendido que si no estaba yo, no había ingresos. He tenido muchos veranos sin vacaciones y sin dinero porque había que invertirlo todo. La verdad es que ha habido muchos momentos en los que he estado a punto de tirar la toalla.La de playa desde luego no le ha hecho falta con esta dedicación...He trabajado día y noche, fiestas, verano... es una profesión muy sacrificada pero a la vez ser empresario te permite poder organizarte tu vida personal como quieras y sientes mucho orgullo de lo conseguido.¿Ve a los jóvenes dispuestos a sacrificar el chiringuito por emprender un negocio?Se ha perdido un poco la entrega, porque todo se consume tan rápido... Gente joven de mi equipo me dice a veces que la prenda se vea bonita en Instagram no es necesario... pero yo les digo que sí, que es muy importante. No se puede perder la atención al detalle ni el proceso artesanal, esto es lo único que va a diferenciar a unas marcas de otras y a lo que es lujo de lo que no lo es.La moda y la artesanía siempre han trabajo unidas, pero las marcas de ropa crecen mientras los artesanos se extinguen, ¿no?Los diseñadores tenemos que dar trabajo a esos talleres para que no se cierren y nos tenemos que esforzar en introducir esas técnicas para que no se pierdan. No solo fijarse en el producto para el turista.Trabaja con su pareja [Alberto Gonper es el 'brand manager' de la firma], con la que lleva 21 años. ¿Cuál es el mejor patrón para que funcione?Diferenciamos los roles y ese es el éxito, pero nos consultamos y asesoramos. A veces no he sabido de dónde sacar las fuerzas o el dinero y en esos momentos te apoyas en tus padres, en tu pareja y en la familia elegida: los amigos.¿Y en inversores, se apoyaría?He tenido ofertas, pero abusivas y en las que perdía la identidad. Ojalá cuando yo no esté ya en activo la marca continúe con esa identidad y ese mundo peleón y nostálgico.¿Un traje suyo de autor y una camiseta de moda rápida se llevan bien o se enzarzan a lo 'Toy Story' cuando cerramos el armario?Todo es compatible y cada uno tiene su propio estilo. Lo importante es que la prenda no te lleve a ti, sino tú a ella. La ropa habla de quién eres.Hoteles que quieren estar en el 'front stage' de los festivalesEl CEO de Lola Casademunt que solo ficha a buenas personasLa italiana a la que un despido le sirvió para montar un imperio de belleza Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
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