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Cómo reaccionar en Bolsa al posible freno en la IA

Cómo reaccionar en Bolsa al posible freno en la IA
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La temática de inversión estrella en los últimos años, la vinculada con la IA, asimila aún el freno propuesto por las propias empresas punteras del sector. Los analistas consultados comparten que la respuesta no debe ser salir de la tecnología. Leer
MERCADOSCómo reaccionar en Bolsa al posible freno en la IAActualizado 16 SEP. 2026 - 08:34Foto de archivo con caídas bursátilesEXPANSIONSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

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La temática de inversión estrella en los últimos años, la vinculada con la IA, asimila aún el freno propuesto por las propias empresas punteras del sector. Los analistas consultados comparten que la respuesta no debe ser salir de la tecnología. La clave, añaden, está en reequilibrar carteras, y en dar valor a las oportunidades que aprecian fuera de la IA.

La semana comenzó con nuevas turbulencias entre los protagonistas del rally bursátil alentado por la IA. A diferencia de ocasiones anteriores, donde las presiones procedían de factores externos, esta vez el detonante de las caídas fue el llamamiento de las propias empresas del sector a frenar el desarrollo de la IA, preocupadas por la amenaza que puede representar en términos de seguridad.

Los analistas consultados coinciden en dos grandes puntos. En primer lugar, el freno propuesto en el desarrollo de la IA no implica un "parón completo". Y partiendo de esta base, la respuesta a una posible ralentización no debe suponer una salida del sector, sino más bien un "reequilibrio" de las carteras.

En el contexto actual "no creemos que la respuesta pase por salir de la tecnología ni por cuestionar el potencial estructural de la inteligencia artificial", reiteran los analistas de Tressis. En la misma línea se pronuncia Joaquín Robles, analista de Banco BiG, cuando apunta que "no planteamos la posibilidad de abandonar las posiciones relacionadas con la IA, en todo caso reducir exposición en la parte de la cartera que está en la fase más especulativa de la cadena".

El riesgo latente en los últimos meses, añade Joaquín Robles, es que "las altas expectativas hacen que cualquier cambio se vea como una gran amenaza", y a esta circunstancia se suma que "hay grandes ganancias acumuladas desde finales de 2022 en el sector, por lo que un ajuste en las previsiones podría provocar una recogida de beneficios".

Reducir la exposición y diversificar carteras, incluso dentro del propio sector tecnológico, son las opciones más recomendadas por los analistas consultados. Diego Fernández Elices, director de inversiones en A&G Global Investors, plantea "una posición relevante, pero ni mucho menos dominante, en compañías ligadas a la IA".

Diversificar inversiones es siempre uno de los dogmas que trasladan los analistas. En el momento actual, esta premisa cobra aún mayor relevancia. Xavier Carulla, gestor de Arquia Gestión, explica que "en nuestros fondos de inversión mantenemos exposición a inteligencia artificial, porque seguimos pensando que es una tendencia con recorrido que está transformando muchas industrias. Sin embargo, no es ni mucho menos la única temática presente en nuestras carteras: en un entorno de expectativas muy elevadas, donde puede haber más volatilidad alrededor de la IA, creemos importante evitar una cartera excesivamente concentrada en los mismos valores".

El exceso de peso del sector estrella de los últimos años puede convertirse en un riesgo significativo para las carteras si se materializa la ralentización propuesta en el desarrollo de la IA. Los analistas matizan sin embargo el alcance de este posible freno.

El equipo de análisis de Tressis maneja un escenario donde la IA "seguirá transformando la economía, pero donde las expectativas bursátiles pueden ir por delante de la capacidad de las compañías para convertir todo ese crecimiento en beneficios".

Ajustes dentro del sector

Por ello, añaden desde Tressis, "el principal ajuste que introduciríamos sería reducir la concentración del riesgo, especialmente en aquellas compañías que están más directamente vinculadas al ciclo de inversión en IA: semiconductores, equipamiento para centros de datos o algunas de las grandes compañías que están realizando las mayores inversiones en infraestructura".

Diversificar dentro del sector emerge como alternativa. Joaquín Robles, de Banco BiG, señala que "desde hace meses buscamos una mayor amplitud dentro del sector de la inteligencia artificial a través de compañías especializadas en infraestructuras, generación de energía y empresas tecnológicas de países emergentes". A modo de ejemplo, el analista de Banco BiG indica que el foco podría pasar de valores que están "en la fase más especulativa de la cadena, que en estos momentos podría ser lo relacionado con el hardware y los componentes", por "compañías que están empezando a monetizar la inversión en IA".

En aras también de dotar de más amplitud a la cartera, un posible error del inversor, como apuntan los analistas de Tressis, es "confundir diversificación por número de compañías con diversificación real del riesgo". Argumentan que "tener varias compañías tecnológicas no necesariamente significa estar diversificado si todas dependen de que continúe creciendo el gasto en IA".

Con el objetivo de asegurar una diversificación real del riesgo, desde Tressis proponen "mantener exposición a la temática, pero con un enfoque más selectivo y con un peso mayor de compañías en las que la IA pueda ser un motor adicional de crecimiento y productividad, y no necesariamente la única razón para justificar sus valoraciones". A modo de ejemplo desvela dos oportunidades concretas de inversión: "Schneider Electric o Prysmian, negocios que cuentan con más vías de crecimiento y pueden verse reforzados por el auge de la innovación tecnológica".

Los ajustes propuestos por Diego Fernández Elices, director de inversiones en A&G Global Investors, parten de la base de que "en este punto del ciclo, creemos que la valoración ofrece un margen de seguridad del que no se puede prescindir". Advierte que "son las compañías que cotizan a múltiplos más exigentes las que pueden sufrir con mayor intensidad cualquier ajuste en las expectativas futuras sobre la IA".

Después del prolongado rally alcista del sector, y con el foco puesto en las valoraciones, el director de inversiones de A&G GI puntualiza que "de ahí que no estemos invertidos en las grandes compañías estadounidenses y que prefiramos nombres asiáticos como SK Hynix o Samsung, que cotizan por debajo de 8 veces los beneficios estimados del próximo año, cuentan con un producto difícilmente replicable a corto plazo y tienen una gran visibilidad de pedidos".

Alternativas a la IA

Descartada la opción de una salida total de los valores vinculados con la IA, el reequilibrio de carteras propuesto por los analistas consultados abre la puerta a la incorporación de nuevas inversiones alternativas a la IA.

Repetir rentabilidades tan espectaculares como las logradas por esta temática resulta extremadamente complejo. El objetivo debe ser más moderado. Los analistas de Tressis aconsejan en este sentido que "más que buscar la próxima IA, plantearíamos construir una cartera que se beneficie de varias tendencias estructurales y que pueda funcionar incluso si se produce una pausa en el ciclo de inversión en inteligencia artificial".

"Una primera alternativa sería la renta variable europea y japonesa, donde las valoraciones siguen siendo más razonables que en buena parte del mercado estadounidense", indican desde Tressis. A nivel más sectorial selecciona "las empresas del sector aeroespacial y Defensa", al presentar "un binomio rentabilidad/riesgo muy atractivo, sobre todo aquellas relacionadas con la renovación de las flotas de aeronaves (Airbus, Rolls-Royce o Safran)". Otra propuesta "interesante" para los analistas de Tressis sería "mantener exposición a industriales, automatización y robótica", sin dejar de lado que "la IA está empezando a pasar del mundo digital al físico".

Muy lejos del ámbito tecnológico se sitúa la recomendación principal de Panza Capital. El boom de la inteligencia artificial ha relegado desde el punto de vista inversor a activos mucho más físicos. En este campo, los analistas de Panza Capital se dejan seducir por "constructoras residenciales prudentes y con caja en balance". En su opinión, "las valoraciones son muy atractivas dado que el mercado asume que los niveles tan bajos de construcción en Estados Unidos, Reino Unido, Norte de Europa son estructurales y no cíclicos. Y la necesidad de vivienda no ha desparecido por la irrupción de la IA".

"La posibilidad de buscar otras alternativas con el propósito de reducir exposición a la tecnología" lleva a Joaquín Robles, analista de Banco BiG, a identificar como posibles oportunidades "acciones de valor, así como sectores industrial y energético".

La tarea de ampliar la diversificación en las carteras ya ha estado muy presente durante los meses anteriores en los ajustes realizados por A&G Global Investors. Su director de inversiones, Diego Fernández Elices, destaca que uno de los fondos que considera "ideal para el contexto actual es Paradigma Value Catalyst", donde "la suma de memoria y semiconductores representa alrededor de un 12%". El analista resalta que "el otro 88% de la cartera está invertido en compañías y temáticas muy diferentes, muchas de ellas vinculadas a la llamada vieja economía". Dentro de este campo destaca que "tenemos cerca de un 20% en energía, diversificado en negocios muy distintos, desde buques hasta fabricantes de plataformas offshore".

Las alertas geopolíticas y energéticas actuales han dado alas de nuevo a esta parte de la cartera centrada en la energía, con un comportamiento, en ocasiones, que puede ejercer de cobertura frente a los riesgos de corrección entre las tecnológicas.

Además de energía, en A&G "también encontramos oportunidades en otros sectores, como los fabricantes de medicamentos, compañías con libros de pedidos cerrados para los próximos años, crecimiento estructural, enormes barreras de entrada y valoraciones que consideramos razonables".

Ampliar la diversificación está en la base de las recomendaciones multisectoriales y más individualizadas de Xavier Carulla. El gestor de Arquia Gestión ve "interesantes como alternativa" a la IA a Linde, UniCredit y Roche. "De Linde nos gusta especialmente la calidad y recurrencia de su negocio de gases industriales, con una presencia elevada en procesos críticos para sus clientes y capacidad de trasladar precios". UniCredit, añade el gestor de Arquia Gestión, "nos permite participar en una mejora todavía relevante de la rentabilidad de la banca europea", mientras que Roche "aporta exposición al sector salud, con motores de crecimiento —principalmente su cartera de fármacos y diagnóstico— ajenos al ciclo de inversión en IA".

A pesar de posibles sobresaltos bursátiles adicionales y de las oportunidades latentes en otros sectores, la IA no debe ser ignorada por el inversor. Los analistas de Tressis dan una clave para abordar la coyuntura actual: "la idea de fondo sería sencilla: no intentar adivinar cuándo terminará el rally de la IA, sino construir una cartera que no necesite que continúe indefinidamente para funcionar bien".

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Fuente original: Leer en Expansión
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