El departamento de vestuario de 'Kurios', el espectáculo que este jueves se estrena en Málaga, maneja un total de 8.000 piezas con su propia lavandería y un equipo de nueve personas
Regala esta noticia Añádenos en Google Mar González, jefa de vestuario de 'Kurios', con algunas de las prendas del espectáculo. (Marilú Báez) 04/06/2026 Actualizado a las 00:51h.Mientras Mar González, jefa de vestuario de 'Kurios', enseña algunos de los trajes más singulares del espectáculo, uno de sus compañeros recoloca cada sombrero, otro ... peina las pelucas y más al fondo alguien repasa los zapatos. Hasta nueve personas trabajan cada día en la carpa artística del Circo del Sol poniendo a punto -lavando, planchando, remendando- cada prenda que utilizan los artistas. No es tarea fácil: en total manejan 8.000 piezas que han llegado a Málaga en dos camiones. «Lo que quieras, lo tenemos», asegura González con una enorme sonrisa, en pleno proceso de organización del departamento para el estreno de hoy jueves en el Recinto Ferial de la capital.
120 trajes que se usan se ha confeccionado a medida y se ha teñido a mano en Montreal. El diseño lo firma el francés Phillippe Guillotel, que ha trabajado para cine y ópera. Con una estética retrofuturista, en la línea de la temática de 'Kurios', sus propuestas mezclan diferentes tejidos, texturas y volúmenes que crean una sensación de 3D.Cada modelo está cuidado al detalle. En uno de los números más espectaculares de la producción, el 'Acronet', un grupo de acróbatas salta en una red tensada transformada en trampolín gigante. Llevan escamas, aletas y cola de pescado en alusión a la manera en que Georges Méliès imaginó a los marcianos. «Es uno de mis trajes favoritos», asegura la jefa de vestuario. Explica que todo empieza con un rollo de lycra blanco que los artesanos del circo se encargan de teñir y enlucir (con brillos, bordados y cristalitos), con un patrón que marca los músculos del atleta y, en este caso además, con el añadido de un tejido plisado y tornasolado para darle el aspecto acuático. Otra de las propuestas más originales es la del Hombre Acordeón, con un diseño que se pliega sobre sí mismo y se hace pequeñito o grande según el momento. Dicen que un técnico de vestuario tuvo que pasar una semana entera trabajando con una linterna dentro del traje.
El equipo de vestuario pone a punto todos los elementos. A la derecha, el Hombre Acordeón.. (Marilú Báez)Todo lo que toque la piel del acróbata se lava tras cada función en una lavandería propia, que trasladan con ellos de ciudad en ciudad. Dos personas se quedan al finalizar el show para esta tarea, que se prolonga durante dos horas. Algunas prendas, además, no pueden ir a la secadora y tiene que secarse de forma natural, un proceso que agilizará el calor de Málaga. Al día siguiente toca volver a revisar cada pieza para las sesiones de la tarde. Hasta 74 bigotes pueden emplearse en los días de doble función. Y no son de usar y tirar: se limpian e higienizan cada jornada, se les vuelve a pegar la cinta de doble cara y se les da forma.
Trajes nube y hombre tren
Hay algo único de 'Kurios' que multiplica el trabajo de este departamento. Normalmente todo lo referente a utilería pertenece a otra área, «pero como aquí los artistas lo visten, depende también de nosotros». Hay trajes nube, componentes de robots, una barriga-casa que pesa 9 kilos y un hombre tren con una locomotora de más de 19 metros que sale de su espalda.
De todo hay recambio, por si acaso. En una estantería han colocado madejas de hilos de todos los colores, para cualquier imprevisto de última hora. Y en una cajonera se guarda el maquillaje que puedan necesitar los artistas para los próximos seis meses. Todos han sido preparados en Montreal o con el equipo del show para maquillarse a sí mismos antes de cada función. Una tarea en la que invierten de 40 a 120 minutos, según la dificultad. En el elenco hay medio centenar de acróbatas, equilibristas, contorsionistas, saltimbanquis, malabaristas y clowns. Sería inabarcable para un departamento de maquillaje.
Cada artista se maquilla a sí mismo y emplea entre 40 y 120 minutos en completar el proceso
La zona de vestuario ocupa una esquina de la carpa artística, junto a la zona de entrenamiento y descanso de los acróbatas. Desde ahí se accede directamente al 'backstage', un pasillo plagado de artilugios que irán saliendo y entrando durante el show. Nada se coloca de forma casual en un lugar, todo está medido y controlado para facilitar el movimiento de los diferentes elementos y el trasiego constante de artistas y técnicos. Ahí está ya la inmensa mano mecánica de 340 kilos que sirve de soporte para uno de los números más hermosos, el de las contorsionistas. Dos artistas lo manejan desde abajo, con pedales como una bicicleta, para moverla hacia adelante y hacia atrás.
Es uno de los ingenios de este 'Kurios' que traslada al espectador a una dimensión paralela donde las máquinas del futuro se mueven a vapor. Un mundo plagado de curiosidades imaginadas por la mente de un científico al que da vida el actor alicantino David García Coll. «Este es un espectáculo de circo que se parece a una ópera por lo grandioso que es. Pasan un montón de cosas a la vez. Si pestañeas te vas a perder algo. Hay números que son obras de arte pictóricas, otras tienen ese 'guau' del circo, hay risas, momentos de emoción, otros poéticos, y una música maravillosa que lo empasta todo muy bien», resume el responsable de activar, desde el 4 de junio al 5 de julio, el universo de 'Kurios' en Málaga.
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