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Camilla Läckberg: «En mi pueblo, me dicen: '¿Podrías matar a mi suegra en tu próxima novela?'»

Camilla Läckberg: «En mi pueblo, me dicen: '¿Podrías matar a mi suegra en tu próxima novela?'»
Artículo Completo 2,462 palabras
Desde pequeña le preguntaba a su padre, policía, sobre crímenes. Luego comenzó a planearlos y se convirtió en reina de la novela negra: ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 60 países. Hablamos con ella en su casa de Altea sobre su próximo libro, 'El llanto de los muertos', y sobre lo que le indigna y lo que le inspira en este momento de su vida.
Camilla Läckberg: «En mi pueblo, me dicen: '¿Podrías matar a mi suegra en tu próxima novela?'»

Desde pequeña le preguntaba a su padre, policía, sobre crímenes. Luego comenzó a planearlos y se convirtió en reina de la novela negra: ha vendido más de 40 millones de ejemplares en 60 países. Hablamos con ella en su casa de Altea sobre su próximo libro, 'El llanto de los muertos', y sobre lo que le indigna y lo que le inspira en este momento de su vida.

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Fátima Uribarri | Fotografía: Carlos Luján

21/08/2026 a las 12:58h.

Una gran casa blanca, muy mediterránea, con limoneros (en enormes macetones), olivos y cipreses, con una terraza que mira a un campo de golf y ... al mar es el hogar español de la escritora sueca Camilla Läckberg. La mansión está en Altea, se llama La Casa de Papel, porque a Camilla le encantó la serie. Está pensada para reunir a su gran familia: tiene un marido (y dos exmaridos) y cuatro hijos, la pequeña, de 10 años y la mayor, de 22. Es un sitio perfecto para escribir y para descansar.

Camilla Läckberg. Queríamos una casa en España porque mi marido pasó aquí muchos veranos de su infancia y sus padres pasan la mitad del año en Torrevieja. Además, tenemos a nuestros mejores amigos cerca. Hace tres años encontramos esta casa y nos enamoramos de ella.

XL. ¿Viene aquí a escribir?

C.L. Venimos en primavera y otoño durante las vacaciones escolares. También a veces vengo con amigas. Además, pasamos la Navidad aquí. En verano hace demasiado calor para los suecos [se ríe].

XL. ¿Trabaja como Erika, protagonista de su nueva novela, en el sofá, con la familia, viendo la televisión?

C.L. Sí, siempre. Necesito ruido a mi alrededor. También escribo muy bien en una cafetería con mucha gente hablando y llantos de bebés. Si hay silencio, no puedo concentrarme.

XL. ¿Por qué incluye dos crímenes?

C.L. Viene de La princesa de hielo, mi primera novela. Para mí es difícil entender cómo alguien llega a un asesinato mirando solo el presente. Siempre pienso en qué hizo que esa persona fuera así: cómo fue su infancia, la de sus padres... Es mi modo de reflexionar sobre el crimen.

XL. Y aprende sobre las nuevas técnicas que utiliza la Policía.

C.L. Es ya casi automático porque desde niña he leído mucho sobre crímenes reales. Sé bastante sobre el trabajo policial. También sigo juicios; hoy espero el veredicto de un caso que llevo semanas siguiendo.

La escritora protagoniza un reality titulado Läckbergs, estrenado en la cadena sueca TV3 en 2025. En sus cinco capítulos, la autora muestra su vida privada con su actual y tercer esposo, el luchador de MMA Simon Sköld, y sus cuatro hijos: la pequeña, Polly (hija de Sköld); Charlie (hijo de su segundo marido, el policía y actor Martin Melin); y Wille y Meja, que tuvo con su primer esposo, el economista Micke Eriksson. Camilla dice que sus maridos siempre han sido una inspiración para sus novelas.

XL. ¿De dónde viene tanto interés en el crimen?

C.L. Fue muy temprano. Tendría 4 años cuando me enamoré de las historias oscuras, como las de fantasmas. Me encantaba sentir miedo a la oscuridad y a las cosas tétricas. Quizá me viene también de que mi padre fue policía en los cincuenta en Suecia. Le oía contar historias.

XL. ¿Y la afición a escribir también le viene de familia?

C.L. Sí, mi padre siempre estaba leyendo, a menudo dos libros a la vez. Y era muy buen escritor. Nunca escribió novelas, pero estoy segura de que habría podido. Escribía relatos cortos y, si alguien necesitaba un discurso, siempre acudían a él.

«Las mujeres son crueles cuando se trata de criticar la maternidad de las demás. Sobre todo en Internet. La suegra de mi novela simboliza a todas esas mujeres»

XL. En estos libros se sufre con las víctimas. ¿Por qué nos gusta?

C.L. Creo que es una forma de manejar nuestros miedos. En las partes del mundo en que no tenemos guerra, nos gusta asustarnos en circunstancias controladas: en casa, en nuestro sofá, con una taza de té. La mayoría de las veces habrá, además, un final satisfactorio: el crimen se resuelve y el criminal es castigado. Es también un modo de lidiar con lo que leemos en las noticias, donde no siempre sucede eso.

XL. ¿Por qué hay tantos buenos escritores de novela negra en Escandinavia?

C.L. La explicación fácil son los largos y oscuros días de invierno. Somos también un pueblo que tradicionalmente ha escrito mucho. Exitosos escritores de novela negra como Maj Sjöwall y Per Wahlöö sentaron un precedente. Y de ahí surgen grandes autores de misterio.

XL. Y Stieg Larsson.

C.L. Él creó su camino y halló un subgénero dentro del crimen. Y lo combinó con personajes que son casi superhéroes.

XL. ¿Cuáles son los principales ingredientes de una buena novela negra?

C.L.. Los personajes. Creo que esa ha sido mi fuerza como escritora. Puedes tener la mejor trama, pero si no creas personajes interesantes nadie leerá tu libro. En cambio, si tienes una trama floja pero creas personajes interesantes, la gente te leerá. Lo mejor, claro, es tener una gran trama y grandes personajes.

Su actual marido, el sueco Simon Sköld, de 39 años, es luchador profesional de artes marciales mixtas (MMA). Tiene su propia plataforma de entrenamiento, Team Sköld, publica libros e imparte conferencias sobre deporte y motivación. Se casaron en junio de 2017 en una ceremonia tradicional (a la dcha)..

XL. ¿Qué es más importante: entretener a la gente o brillar con una escritura de calidad?

C.L. Llevo en medio de ese debate veinte años y siempre me ha sido muy difícil entender por qué hay que etiquetar a uno de bueno y a otro de malo. Hay espacio para ambos tipos de literatura. Tanto la de entretenimiento amplio, la que escribo con orgullo, como la más literaria, que no siempre vende tanto, pero aporta otras cosas. A mí me han criticado porque mi lenguaje es demasiado simple. Mis historias no serían las mismas si usara un lenguaje muy literario. Quiero que mis historias sean accesibles. Estoy orgullosa de entretener a la gente, y no veo por qué debe haber un conflicto entre estos tipos de literatura.

XL. ¿Por qué la gente prefiere historias con acción, aventuras, amor? ¿Necesitamos eso en nuestras vidas?

C.L. Si pienso en mis propias lecturas, a veces solo quiero algo ligero, dejarme llevar y leer algo para sentirme bien o una buena novela negra. Otras veces quiero algo un poco más para 'masticar', y también leo a los ganadores del Nobel y el Pulitzer. Nunca he entendido por qué debería elegir. Además, hay algo que decir sobre el amor a la lectura, bastante amenazada en esta época.

XL. ¿Por lo digital?

C.L. Los jóvenes están pegados a sus teléfonos. Yo era una niña que constantemente tenía las narices metidas en un libro. Leía a García Márquez, pero también a Barbara Cartland, y me encantaban ambos. Creo que si un niño empieza a leer cómics, o lo que sea, será una puerta de entrada para amar los libros. A mí mis padres me dejaban comprar los cómics que quería. Leí muchos. Y después vinieron los libros porque aprendí lo genial que es leer. Así que creo que debemos dejar de hablar de lo que es mala y buena literatura y solo fomentar la lectura.

XL. ¿Qué podemos hacer para promoverla?

C.L. Hay que empezar en casa, en cómo criamos a nuestros hijos. A los cuatro míos les encanta leer libros, lo cual me hace muy feliz. En casa hemos limitado el tiempo de pantallas. Y no creo que el Gobierno pueda regular eso. Se empieza en casa.

Läckberg en el reality 'Let's dance' en 2012. No ganó, pero sí destacó mucho por su destreza y agilidad.

XL. ¿Le sorprenden los comentarios e impresiones de los lectores ante sus libros?

C.L. A veces leo reseñas con interpretaciones sorprendentes y pienso: «Vaya, suena muy inteligente, pero no era lo que yo quería decir». A veces analizan demasiado. Dicho esto, pongo mis opiniones en mis libros, por supuesto. Si los lees, sabrás quién soy. He hablado mucho, por ejemplo, sobre cómo me disgustan las tendencias racistas extendidas por el mundo.

XL. ¿Le preocupa Trump?

C.L. Mucho. El mundo se está yendo a la mierda, en mi opinión. Así que estoy muy muy preocupada, también por las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Actúa como un dictador, así que Dios sabe qué hará en las elecciones y cómo intentará robarlas. Están pasando muchas cosas preocupantes, y Trump es una de las grandes.

XL. En sus libros están muy presentes los abusos a las mujeres.

C.L. Escribo sobre cosas que me molestan, y esa es una de las que más me enfurecen. Yo no he tenido ninguna experiencia personal, pero todo el mundo conoce a alguien que sí la ha tenido. He conocido a personas que han pasado por esas experiencias y me da mucha rabia. Es algo escandalosamente común que tiene que parar.

XL. Nora, uno de sus personajes, tiene síndrome de Down.

C.L. Eso vino porque tuve a mi cuarto hijo a los 42 años. Cuando tuve a Polly, mi niña, por primera vez pensé en cómo reaccionaría si naciera con síndrome de Down. Viene de esos pensamientos. Traté de escribirlo de un modo que no fuera como: «¡Oh, Dios mío, nació con Down!». Solo quería retratar a una familia normal.

«No hablo español, pero mientras pueda decir 'vino tinto' estoy bien. Las mejores ideas llegan con un buen vino»

XL. Su pueblo, Fjällbacka, parece un nido de crímenes.

C.L. [Ríe]. No creo que hayamos tenido nunca un asesinato en Fjällbacka. Allí viven unas mil personas. Con aproximadamente dos asesinatos en cada libro, debería escribir 500 antes de que desaparecieran todos. No es creíble en absoluto, pero me divierto con ello. Y cuando voy a Fjällbacka, la gente se me acerca y me dice: «¿No podrías poner un cadáver en mi jardín en tu nuevo libro?» o «¿podrías matar a mi suegra en el siguiente?». Recibo muchas sugerencias.

XL. ¿Imaginó de niña que iba a ser una escritora famosa?

C.L. No, y ese era mi sueño de estrella del rock. Mis ídolos no eran las estrellas del pop, eran los escritores. No creía que ese sueño fuera posible.

XL. ¿Por qué admira especialmente a Agatha Christie?

C.L. Porque fue mi primer amor. Fue la primera autora de misterio que leí cuando tenía 7 años. Muerte en el Nilo fue el primer libro que leí de ella y, cuando lo terminé, seguí leyendo todas sus obras. Me enamoré del género.

XL. En el libro hay algunos errores sobre España.

C.L. Por favor, dime cuáles. Le echaré la culpa a mi editora. [Se ríe, su editora está presente durante la entrevista].

XL. Bertil dice que está harto de comer chile en España, y nosotros no comemos chile.

C.L. Es deliberado, porque él siempre dice cosas de las que no tiene ni idea, es un poco tonto.

XL. En sus novelas se ve que le encanta la comida. ¿Es buena cocinera?

C.L. En Suecia he participado en MasterChef, en la versión de celebridades. [También ha concursado en la versión sueca de Mira quién baila, y toda la familia ha participado en un reality televisivo]. Y en septiembre publico un libro de cocina que he escrito con una amiga. Estoy obsesionada con la cocina. Y creo que soy bastante buena en ello.

XL. ¿Cocina comida española?

C.L. Estoy aprendiendo. En Altea cocino mucha comida española y voy a aprender a hacer paella. Estoy emocionada.

«Disfrutar leyendo novela negra es una forma de manejar nuestros miedos»

XL. Habla un poco de español.

C.L. No lo hablo, pero entiendo un poco. Oigo a mi marido, que hace Duolingo en español todas las noches cuando nos vamos a la cama, así que lo escucho. Quiero recibir clases de español. Primero tengo que escribir un libro y después sí quiero tomarlas. Mientras pueda decir «vino tinto», estoy bien. Con eso me vale. Las mejores ideas llegan con un buen vino.

XL. ¿Cree que la IA va a ser capaz de crear buenas historias?

C.L. No creo que los humanos sean reemplazados porque existe esa cosa tan especial que es la creatividad humana. Creo que la IA será una buena ayuda. Yo la uso para investigar y también en mi vida diaria, pero no creo que nos reemplace. Puede que sea ingenua, pero así es como espero que suceda.

XL. Erika tiene una suegra insoportable. ¿Cómo es la suya?

C.L. Tengo la mejor suegra y lo digo de todo corazón. La quiero con locura.

XL. Las madres son muy importantes en sus novelas. Y las hay de todo tipo.

C.L. La suegra de esta novela simboliza a todas las mujeres con las que me he cruzado, sobre todo en las redes sociales, que tienen muchas opiniones sobre cómo debes criar a tus hijos. He tenido que lidiar con ellas durante más de veinte años. Las mujeres son crueles en Internet cuando se trata de criticar la maternidad de las demás. Así que esa suegra para mí simboliza a la que siempre te dice: «Lo estás haciendo mal. Le has puesto demasiada ropa» o «le has puesto muy poca ropa» o «¿le estás dando de comer otra vez?».

XL. Ya veremos cuando sea suegra y abuela...

C.L. Entonces podré decirles yo lo que tienen que hacer [se ríe]. Si quieren venir a pedir consejo, genial. Si no, me morderé la lengua, creo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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