España en los Mundiales: Argentina 1978
Cardeñosa pasó a la historiaEl fallo del jugador bético frente a Brasil arrastró a la Roja a su tercer fracaso consecutivo
Regala esta noticia Añádenos en GooglePedro García Cuartango
15/06/2026 a las 00:51h.Corría el minuto 75 cuando un balón cabeceado por Santillana, tras una salida en falso del portero brasileño, quedó muerto a los pies de Cardeñosa ... al borde del área pequeña. El centrocampista español disparó sobre un defensor bajo los palos, fallando una de las ocasiones que raramente se presentan en una competición de alto nivel.
El Mundial de Argentina se disputó en plena dictadura de Videla, algo que motivó las críticas de la izquierda latinoamericana y europea. La selección española se albergó en una finca rural en los alrededores de Buenos Aires, llamada La Martona. El frío era glacial, la comida era pésima y el aislamiento, absoluto.
Kubala, el malabarista del balón que había sido el astro del Barcelona durante una década, estaba al frente de la selección. Ocupó el cargo desde 1969 a 1980, una larga etapa en la que los resultados fueron malos. Su mayor mérito fue haber logrado la clasificación para este Mundial.
El primer partido se libró contra Austria en la capital argentina. España había perdido el primer encuentro en los Mundiales de Chile e Inglaterra, por lo que Kubala sabía que la suerte se decidía en la cita inicial. España se adelantó con un gol de Dani, pero Austria dio la vuelta al marcador gracias al acierto rematador de Krankl, que luego ficharía por el Barcelona. De nuevo, el miedo escénico había atenazado a jugadores teóricamente muy superiores.
Kubala dejó en el banquillo a Pirri y Rexach frente a Brasil en Mar del Plata. En la delantera, jugaban Juanito y Santillana. Migueli y Olmo eran los titulares en el centro de la defensa. Y Asensi, Leal y Cardeñosa eran los mediocampistas. El partido fue mediocre, sin ocasiones de gol, hasta que Cardeñosa cedió amistosamente la pelota a Amaral. El fallo pasó a la historia, quedando relegado al olvido su gran pase a Rubén Cano en Belgrado.
En el tercer partido contra Suecia, de vuelta a Buenos Aires, España ya no dependía de sí misma. Ganó al conjunto nórdico por 1-0 con un gol de Asensi. No sirvió para nada porque Brasil se deshizo de Austria. Las dos selecciones de clasificaron para una segunda fase de grupos. Holanda e Italia pasaron a las semifinales y, por el otro lado, Brasil y Argentina, que goleó a Perú entre sospechas de tongo. El conjunto local, con Videla y los militares en la tribuna, ganó el Mundial con Mario Kempes como gran estrella frente a una Holanda sin Cruyff.
Por tercera vez consecutiva, España quedaba fuera de la competición a las primeras de cambio. Las críticas arreciaron por la falta de eficacia ofensiva, dado que la selección apenas generó ocasiones en los 270 minutos de juego, en los que marcó sólo dos goles. Hubo también reproches a Kubala, al que se le acusó de mala planificación y de conservadurismo en la lista de convocados. Y el fallo de Cardeñosa le convirtió en un personaje popular sobre el que circularon chistes.
El desencanto duró solo unos meses porque España había sido elegida para organizar el Mundial de 1982, lo que devolvió las esperanzas a los aficionados. Kubala no se sentó en el banquillo cuatro años después. Lo haría José Santamaría, fallecido hace algunas semanas.
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