Pedro Sánchez, este lunes en Madrid. Europa Press.
Observatorio de la vivienda Caseros e inquilinos dudan del plan del alquiler de Sánchez y exigen seguridad a largo plazo ante la 'Gran Renovación'La bonificación del 100% de IRPF a cambio de no subir el alquiler llega justo cuando deben renegociarse los contratos de 1,6 millones de personas.
Más información: Sánchez anuncia una desgravación fiscal a los caseros que no suban la renta y limitará el alquiler de habitaciones
Cynthia de Benito Publicada 13 enero 2026 02:42hLas claves nuevo Generado con IA
Tanto propietarios como inquilinos muestran dudas sobre el plan de alquiler de Sánchez y exigen mayor seguridad a largo plazo en los contratos.
La propuesta principal permite a los caseros desgravar el 100% del IRPF si no suben la renta, pero genera incertidumbre sobre su estabilidad en el tiempo.
Se estima que más de 632.000 contratos de alquiler expiran este año, afectando a 1,6 millones de inquilinos, quienes temen grandes subidas de precio.
Las limitaciones al alquiler de temporada y por habitaciones podrían reducir aún más la oferta y dejar sin alternativas a jóvenes y trabajadores con menor capacidad económica.
Nuevo paso en materia de vivienda, nueva incertidumbre. El guión visto con cada propuesta al respecto formulada por el Gobierno se repite de nuevo ahora con los anuncios para tratar de contener el alquiler,que no convencen.
Ni a inquilinos ni a propietarios, aunque a estos últimos se les haya ofrecido el gran dulce: podrán desgravar el 100% del IRPF si no suben las rentas al renovar el contrato.
Es la medida que más sorpresa ha causado, eclipsando a las otras dos iniciativas: limitar el alquiler de temporada y también lo que se puede ingresar por arrendar habitaciones, que en Madrid se llegan a anunciar a más de 1.000 euros al mes.
La vivienda volverá a dispararse en 2026 un 7% y el alquiler un 10% tras dos años y medio de vigencia de la 'Ley Sánchez'Ninguna de ellas aparece por casualidad. Nuestro país afronta el año de la 'Gran Renovación', bautizado así porque este 2026 expiran los contratos de larga duración –cinco años– firmados mientras la Covid aún golpeaba.
Es decir: antes de que la subida de los alquileres comenzara su empinada escalada, y por tanto convertidos en auténticos salvavidas. Quienes renegocien ahora sus condiciones van a encontrarse con unos precios de mercado muy diferentes, y el temor se ha disparado entre los inquilinos.
Vídeo | Las claves de las nuevas medidas anunciadas por Pedro Sánchez para el mercado del alquiler de viviendas José Verdugo Edición
Se estima que concluyen este año algo más de 632.000 contratos, lo que afectaría a 1,6 millones de inquilinos, según los datos del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
El departamento que dirige Pablo Bustinduy estima que quienes renegocien pueden afrontar subidas de unos 1.735 euros anuales de media, o unos 144 euros al mes. En zonas muy tensionadas, como Baleares, ese encarecimiento se puede disparar hasta los 384 euros al mes.
La situación puede convertirse en un atolladero. Lo ha admitido el propio Sánchez este lunes: con algunas subidas, ya antes de la 'Gran Renovación' "muchos se ven obligados a abandonar sus casas y empezar de cero".
Las dudas
De ahí la mano extendida de Sánchez a los caseros. Pero el mercado es escéptico. Aunque se valora que este incentivo fiscal al propietario va en la buena dirección, se insiste en que la medida 'cojea' al carecer de seguridad a largo plazo.
Todos los anuncios de Sánchez en vivienda: 12 medidas, una ley y cinco reales decretos para construir y controlar el alquilerEs decir, ¿va a mantenerse esta bonificación durante los nuevos cinco años por los que se renueve el contrato?, ¿puede blindarse durante ese periodo la medida o estaría sujeta a cambios si se produjera un cambio de Gobierno o si éste continuara y cambiara de idea?
Al final, firmar por cinco años exige tener garantías durante ese periodo, concluyen las fuentes.
Esa certeza convertiría de verdad la propuesta en un incentivo: el casero sabría, como ha prometido este lunes Sánchez, que la bonificación le "compensaría" por no subir los precios durante la duración del contrato, y con ello 'perder' frente a la inflación.
Tampoco se ven avances en seguridad jurídica ante el gran temor de los propietarios, que se disparó con la Ley de Vivienda: la llamada inquiokupación.
“La imposibilidad real de recuperar la vivienda en caso de impago cuando el inquilino es declarado vulnerable, unida al colapso de los juzgados y a procedimientos de desahucio que se prolongan durante meses o años, constituye hoy el principal freno para que miles de propietarios saquen su vivienda al mercado del alquiler”, insiste el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias, José María Alfaro.
Para Alfaro, la secuencia es la siguiente: “sin seguridad jurídica no habrá oferta, y sin oferta no bajarán los precios".
En la otra orilla, la incredulidad se apodera de los inquilinos, que ven la medida como una suerte de premio a quienes ya ingresan por el alquiler unas cantidades que superan ampliamente de media los 1.000 euros al mes en las grandes ciudades.
Su sensación de desamparo aumenta.
Coto a alquiler de temporada y de habitaciones
También generan dudas las otras dos propuestas. Limitar el alquiler de temporada, una opción que ha crecido precisamente como alternativa al alquiler de larga duración, trufado ya de miedo, puede mermar al final aún más la oferta de alquiler.
Es la opinión del mercado. No es descabellado pensar que estas limitaciones y el aviso de nuevas sanciones lleve a muchos propietarios a cerrar directamente los pisos o ponerlos a la venta, algo que ya ha sucedido el año pasado, en el que se ha alcanzado un récord de compraventas.
La vivienda fuerza al ayuno: una de cada tres familias renuncia a la carne y el pescado para poder pagar el alquiler o la hipotecaLa desazón se extiende al coto que se pondrá al alquiler de habitaciones, cuya oferta se ha disparado un 50% en el último año al convertirse en última opción para quien no puede pagar ya un alquiler.
La demanda disparada ha elevado los precios. En ciudades como Madrid se encuentra ya sin dificultad cuartos por encima de los 1.000 euros al mes en barrios céntricos y no tan céntricos. En pisos que tienen cinco y hasta siete cuartos arrendados.
"Vemos pisos convertidos en alquileres por habitaciones con el único objetivo de incrementar las rentas", ha afeado Sánchez. Por eso, el Gobierno prohibirá que la renta total que se obtenga de estas habitaciones pueda superar lo que ingresaría el casero si alquilara al completo la vivienda.
Es una exigencia que a juicio de Alfaro "carece de lógica económica y hará inviable este modelo en la práctica”.
Considera que con esta propuesta lo que sucederá será "la desaparición del alquiler por habitaciones, dejando fuera del mercado a miles de jóvenes, estudiantes y trabajadores que no pueden asumir el coste de una vivienda completa”.
O sea, puede llegar a ser una medida "socialmente regresiva". "Pone freno a alternativas habitacionales reales para quienes tienen menor capacidad económica, sin crear soluciones nuevas a corto plazo”, concluye.