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Casi todo es más caro que nunca, pero los televisores están por los suelos. Es fruto de un "pacto suicida"

Casi todo es más caro que nunca, pero los televisores están por los suelos. Es fruto de un "pacto suicida"
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La tecnología se encuentra en una coctelera económica. Si a algo nos hemos acostumbrado los consumidores es que, a medida que pasan los años, un producto baja de precio, incluso aunque lo vayan actualizando con mejores prestaciones. Se ve claro en el segmento de las consolas: a medida que avanzaba cada generación, el hardware mejoraba y el precio bajaba. Eso se acabó. Comprar una PS5 o una Xbox Series en 2026 es más caro que cuando salieron en 2020. Pero las consolas no son lo único que sube: hay más competencia que nunca en servicios por streaming y todos se han comprometido a subir los precios cada poco tiempo. No es sólo tecnología: vivienda, gastos médicos, coches, comida… Sin embargo, hay algo que se ha desplomado: los televisores. En Xataka Cinco cosas a tener en cuenta antes de comprar una smart TV Porque aunque haya modelos carísimos, el precio de los televisores ha caído más que casi cualquier otro producto de consumo en el último cuarto de siglo. Y todo se lo debemos a algo que uno de los principales fabricantes de vidrio de la industria bautizó de forma curiosa. Un pacto suicida a 25 años. Aunque hay algo más en la ecuación, algo mucho más importante. El “pacto suicida” y el vidrio madre Puedes decir en los comentarios si estas navidades has ido paseando por una gran superficie y has estado tentado de comprar una nueva tele de 65 pulgadas. No porque la necesites, sino porque la viste a un precio ridículo. Por 400 euros, puedes comprar una ahora mismo. Pulgada/precio, son muchísimo más atractivas que las de 24 pulgadas que puedes poner en la cocina. Esos precios en televisores enormes no parecen haberse visto afectados por las múltiples crisis que hemos experimentado estos últimos años. Que si la de los chips, luego la del transporte, la de la guerra de Ucrania, la actual de la memoria RAM… El precio de los televisores ha seguido a lo suyo y, aunque los OLED más punteros o tecnologías arriesgadas tienen precios elevadísimos, un televisor LCD es muy asequible. En Construction Physics mencionan un dato muy interesante. En un anuncio del Black Friday de 2003, un televisor LCD de apenas 20 pulgadas en formato 4:3 con resolución de 640 x 480 píxeles (de risa) costaba 800 dólares. En el mismo anuncio, teles CRT de 32 pulgadas por 380 dólares o de 27 pulgadas por 150. Hoy, esas teles son oro para jugar a juegos retro, por cierto. En Xataka ya empezamos a tener que hablar sobre las diferentes tecnologías de paneles de cristal líquido. Hace 21 años ya hablábamos de los OLED cuando yo me conformaba con una pequeña pantalla TFT de 15 pulgadas para jugar al ‘Age of Empires 2’ y al ‘Half Life 2’. En fin. Pero bueno, que me voy por las ramas. En 2022, Mark J. Perry publicó en AEI el siguiente gráfico: Nos muestra de una manera cruda lo que comentaba: el precio de la tecnología LCD se había ido desplomando rápidamente mientras otros bienes y servicios aumentaban drásticamente. Me hace gracia no ver en la lista el hardware informático, veremos cuando actualice el gráfico en unos años… Estimó que, desde el 2000, el precio de los televisores había caído un 97%. Hay otros informes, pero la conclusión es la misma: precios por los suelos en poco tiempo. Ese desplome ocurrió una década antes. En un documento de Corning, una de las mayores compañías de fabricación de vidrio, se apuntó lo siguiente: ”La tecnología LCD continúa creciendo y hay abundantes oportunidades para ampliar tanto la funcionalidad como el rendimiento de las pantallas. Por tanto, la expansión de la tecnología LCD debe ser una gran historia de éxito, ¿verdad?”“FALSO”En el documento, se matiza que para los consumidores es una genial noticia porque pueden acceder a mejores y más grandes televisores a una fracción del precio. Incluso otras tecnologías como la de plasma debieron adaptarse. En el mismo anuncio del Black Friday del 2003 vemos una Daewoo de 42 pulgadas con resolución 480p por 2.300 dólares. Recuerdo que a mi casa llegó una Samsung 1.080p de 50 pulgadas por 700 euros en 2007. Sin embargo, para los fabricantes, no fue una historia tan feliz como para el consumidor. “La plataforma LCD parece un pacto suicida a 25 años para los fabricantes de pantallas”, apuntó Corning en su informe. Es un segmento “caracterizado por la hipercompetencia, el exceso de inversión y la falta periódica de rentabilidad, pero que a su vez requiere una inversión sostenida para diferenciar un producto que tiene un bajo retorno”.  Apuntaron que, dentro de esa cadena, los fabricantes de vidrio seguían pudiendo tener beneficios considerables, aunque cada vez había más presión. Pero esa caída de precio no se limita a una competencia extrema entre unas pocas compañías. Hay algo más detrás, y ese “algo” es el “vidrio madre”. Conocido como “mother glass” en inglés, es un elemento principal en la fabricación de paneles LCD. Es un proceso que se compone de varias etapas. Por un lado, se encuentra ese vidrio madre, que es una plancha de sustrato de vidrio sobre el que se van depositando otras capas. A grandes rasgos: Tenemos la plancha de vidrio sobre la que se depositan capas de semiconductores. Utilizando un proceso de fotolitografía, se marcan los transistores TFT y los electrodos de píxeles en toda la lámina. Es algo que se repite varias veces hasta completar la matriz activa sobre el vidrio madre.El siguiente paso es utilizar otro vidrio madre al que se aplican filtros de color RGB y los electrodos. Se limpian bien ambos vidrios, se alinean y se sellan mediante un pegamento perimetral. Es como un sandwich.Ahí tendríamos una mother glass con muchas pantallas, y el siguiente paso es cortarlas para obtener módulos individuales.El cuarto paso es combinar esos módulos o celdas con unidades de retroiluminación, el PCB de control y la carcasa metálica para tener el módulo LCD completo. Se somete a pruebas y, cuando está listo, se entrega a los ensambladores, que son los que ya crean monitores, televisores, móviles o cualquier cosa con pantalla.Aquí se puede ver el proceso: ¿Cuál es la clave? Que esas grandes láminas de vidrio han ido aumentando de tamaño poco a poco. Se han ido conociendo como generaciones, y de una sola lámina pueden salir un montón de paneles finales. Cuanto más alta es esa generación, más paneles pueden salir, lo que reduce el coste por panel. Algunos análisis exponen que pasar de un mother glass de cuarta generación a uno de quinta redujo el coste por pulgada alrededor de un 50%, siendo exponencial en generaciones más recientes. De un vidrio Gen 10 se sacan seis paneles de 70 pulgadas. De uno de Gen 10 sólo se sacarían dos. Esto implica una brutal reducción de costes, y explica cómo podemos comprar televisores enormes a precios ridículos. Y llegó China Esto también hace que sea más rentable para los fabricantes producir televisores de gran pulgada LCD (los OLED juegan en otra liga), y explica por qué hay tamaños más contenidos que se están abandonando. Y un agente que ha tenido gran peso en esta transición hacia la gran pulgada es China. Los costes se han desplomado, el requisito de equipamiento no ha crecido demasiado y el área a trabajar ha aumentado con cada generación Fabricantes del gigante asiático empezaron a invertir en factorías especializadas en paneles de Gen 8.5 y 10.5. Ya hemos visto que cuanto más grande el vidrio madre, más televisores por plancha, y se estima que, en cierto momento, la capacidad de producción creció más rápido que la demanda. Esto ha generado una sobreoferta de paneles que ha obligado a bajar los precios. BOE y TCL son las dos principales compañías de paneles del mundo. La cuota de mercado se estima en alrededor del 20% cada una, sobre todo para los paneles de 43 a 65 pulgadas. En Xataka BOE está construyendo una fábrica de paneles OLED monstruosa. Es la gran esperanza de China y el horror de Corea del Sur LG sería la tercera en discordia, y luego ya están Innolux (que alimenta a Samsung, también a LG y otros fabricantes), Sharp o HKC. Es decir, hay poquitos fabricantes de paneles, pese a que haya muchas marcas de televisores. Y ahora también vemos cómo TLC puede manejar los precios que maneja. De hecho, esta caída de precios en el segmento LCD ha provocado que haya fabricantes que hayan dejado en un segundo plano la tecnología para centrarse en otro tipo de paneles, como los OLED. Por tanto, aunque ese llamado “pacto suicida” con fabricantes aumentando su producción en un momento dado y sobreecargando el mercado tuvo que ver en la expansión del LCD, al final el factor determinante fue la adopción de grandes planchas de vidrio que permitió ‘sacar’ más televisores por plancha.  Además de la llegada de fabricantes chinos, que apostaron todo por la producción de paneles de gran pulgada, asfixiando a la competencia y, curiosamente, beneficiando a los consumidores. Es curioso cómo en el informe de Corning ya apuntaban a paneles OLED flexibles para 2014. Lo cierto es que no se equivocaron mucho en esas previsiones. El lado oscuro Pero no todo es competencia, economía de escala y nuevos jugadores en el mercado. Aunque son los factores más importantes, en un artículo de CNN publicado hace unos años encontramos una reflexión interesante.  Los televisores inteligentes han traído un montón de opciones inimaginables hace no tanto. Ya no hace falta tener dispositivos conectados al televisor gracias a procesadores más potentes y sistemas más capaces.  En Xataka Cada vez es más difícil encontrar una tele tonta. Y es porque los fabricantes quieren ser cada vez más listos Pero claro, eso implica que introducimos nuestros datos y, en televisores que cuentan con sistemas de terceros es posible que el televisor sea más barato porque son esas compañías las que los cofinancian. Cuanta mayor sea la base de televisores con ese sistema instalado, más datos obtienen las compañías, datos que pueden vender y con los que ganan dinero. Y casos más oscuros, como el miedo a la monitorización o hasta al espionaje por parte de la CIA estadounidense. Imágenes |TCL,  Corning En Xataka | La próxima gran crisis de los chips está empezando. Y esta vez los responsables son el cobre y el agua - La noticia Casi todo es más caro que nunca, pero los televisores están por los suelos. Es fruto de un "pacto suicida" fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .
Casi todo es más caro que nunca, pero los televisores están por los suelos. Es fruto de un "pacto suicida"
  • Estos últimos 25 años, el precio de los televisores se ha desplomado

  • Al mismo tiempo, la diagonal del panel ha crecido una barbaridad

  • Es fruto de la hipercompetencia, la saturación del mercado y la mejora tecnológica

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Alejandro Alcolea

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La tecnología se encuentra en una coctelera económica. Si a algo nos hemos acostumbrado los consumidores es que, a medida que pasan los años, un producto baja de precio, incluso aunque lo vayan actualizando con mejores prestaciones. Se ve claro en el segmento de las consolas: a medida que avanzaba cada generación, el hardware mejoraba y el precio bajaba. Eso se acabó.

Comprar una PS5 o una Xbox Series en 2026 es más caro que cuando salieron en 2020. Pero las consolas no son lo único que sube: hay más competencia que nunca en servicios por streaming y todos se han comprometido a subir los precios cada poco tiempo. No es sólo tecnología: vivienda, gastos médicos, coches, comida… Sin embargo, hay algo que se ha desplomado: los televisores.

En XatakaCinco cosas a tener en cuenta antes de comprar una smart TV

Porque aunque haya modelos carísimos, el precio de los televisores ha caído más que casi cualquier otro producto de consumo en el último cuarto de siglo. Y todo se lo debemos a algo que uno de los principales fabricantes de vidrio de la industria bautizó de forma curiosa.

Un pacto suicida a 25 años. Aunque hay algo más en la ecuación, algo mucho más importante.

El “pacto suicida” y el vidrio madre

Puedes decir en los comentarios si estas navidades has ido paseando por una gran superficie y has estado tentado de comprar una nueva tele de 65 pulgadas. No porque la necesites, sino porque la viste a un precio ridículo. Por 400 euros, puedes comprar una ahora mismo. Pulgada/precio, son muchísimo más atractivas que las de 24 pulgadas que puedes poner en la cocina.

Esos precios en televisores enormes no parecen haberse visto afectados por las múltiples crisis que hemos experimentado estos últimos años. Que si la de los chips, luego la del transporte, la de la guerra de Ucrania, la actual de la memoria RAMEl precio de los televisores ha seguido a lo suyo y, aunque los OLED más punteros o tecnologías arriesgadas tienen precios elevadísimos, un televisor LCD es muy asequible.

En Construction Physics mencionan un dato muy interesante. En un anuncio del Black Friday de 2003, un televisor LCD de apenas 20 pulgadas en formato 4:3 con resolución de 640 x 480 píxeles (de risa) costaba 800 dólares. En el mismo anuncio, teles CRT de 32 pulgadas por 380 dólares o de 27 pulgadas por 150. Hoy, esas teles son oro para jugar a juegos retro, por cierto.

En Xataka ya empezamos a tener que hablar sobre las diferentes tecnologías de paneles de cristal líquido. Hace 21 años ya hablábamos de los OLED cuando yo me conformaba con una pequeña pantalla TFT de 15 pulgadas para jugar al ‘Age of Empires 2’ y al ‘Half Life 2’. En fin.

Pero bueno, que me voy por las ramas. En 2022, Mark J. Perry publicó en AEI el siguiente gráfico:

Nos muestra de una manera cruda lo que comentaba: el precio de la tecnología LCD se había ido desplomando rápidamente mientras otros bienes y servicios aumentaban drásticamente. Me hace gracia no ver en la lista el hardware informático, veremos cuando actualice el gráfico en unos años…

Estimó que, desde el 2000, el precio de los televisores había caído un 97%. Hay otros informes, pero la conclusión es la misma: precios por los suelos en poco tiempo. Ese desplome ocurrió una década antes. En un documento de Corning, una de las mayores compañías de fabricación de vidrio, se apuntó lo siguiente:

”La tecnología LCD continúa creciendo y hay abundantes oportunidades para ampliar tanto la funcionalidad como el rendimiento de las pantallas. Por tanto, la expansión de la tecnología LCD debe ser una gran historia de éxito, ¿verdad?”
“FALSO”

En el documento, se matiza que para los consumidores es una genial noticia porque pueden acceder a mejores y más grandes televisores a una fracción del precio. Incluso otras tecnologías como la de plasma debieron adaptarse. En el mismo anuncio del Black Friday del 2003 vemos una Daewoo de 42 pulgadas con resolución 480p por 2.300 dólares. Recuerdo que a mi casa llegó una Samsung 1.080p de 50 pulgadas por 700 euros en 2007.

Sin embargo, para los fabricantes, no fue una historia tan feliz como para el consumidor.

“La plataforma LCD parece un pacto suicida a 25 años para los fabricantes de pantallas”, apuntó Corning en su informe. Es un segmento “caracterizado por la hipercompetencia, el exceso de inversión y la falta periódica de rentabilidad, pero que a su vez requiere una inversión sostenida para diferenciar un producto que tiene un bajo retorno”. 

Apuntaron que, dentro de esa cadena, los fabricantes de vidrio seguían pudiendo tener beneficios considerables, aunque cada vez había más presión.

Pero esa caída de precio no se limita a una competencia extrema entre unas pocas compañías. Hay algo más detrás, y ese “algo” es el “vidrio madre”. Conocido como “mother glass” en inglés, es un elemento principal en la fabricación de paneles LCD.

Es un proceso que se compone de varias etapas. Por un lado, se encuentra ese vidrio madre, que es una plancha de sustrato de vidrio sobre el que se van depositando otras capas. A grandes rasgos:

  • Tenemos la plancha de vidrio sobre la que se depositan capas de semiconductores. Utilizando un proceso de fotolitografía, se marcan los transistores TFT y los electrodos de píxeles en toda la lámina. Es algo que se repite varias veces hasta completar la matriz activa sobre el vidrio madre.
  • El siguiente paso es utilizar otro vidrio madre al que se aplican filtros de color RGB y los electrodos. Se limpian bien ambos vidrios, se alinean y se sellan mediante un pegamento perimetral. Es como un sandwich.
  • Ahí tendríamos una mother glass con muchas pantallas, y el siguiente paso es cortarlas para obtener módulos individuales.
  • El cuarto paso es combinar esos módulos o celdas con unidades de retroiluminación, el PCB de control y la carcasa metálica para tener el módulo LCD completo. Se somete a pruebas y, cuando está listo, se entrega a los ensambladores, que son los que ya crean monitores, televisores, móviles o cualquier cosa con pantalla.

Aquí se puede ver el proceso:

¿Cuál es la clave? Que esas grandes láminas de vidrio han ido aumentando de tamaño poco a poco. Se han ido conociendo como generaciones, y de una sola lámina pueden salir un montón de paneles finales. Cuanto más alta es esa generación, más paneles pueden salir, lo que reduce el coste por panel.

Algunos análisis exponen que pasar de un mother glass de cuarta generación a uno de quinta redujo el coste por pulgada alrededor de un 50%, siendo exponencial en generaciones más recientes. De un vidrio Gen 10 se sacan seis paneles de 70 pulgadas. De uno de Gen 10 sólo se sacarían dos.

Esto implica una brutal reducción de costes, y explica cómo podemos comprar televisores enormes a precios ridículos.

Y llegó China

Esto también hace que sea más rentable para los fabricantes producir televisores de gran pulgada LCD (los OLED juegan en otra liga), y explica por qué hay tamaños más contenidos que se están abandonando. Y un agente que ha tenido gran peso en esta transición hacia la gran pulgada es China.

Los costes se han desplomado, el requisito de equipamiento no ha crecido demasiado y el área a trabajar ha aumentado con cada generación

Fabricantes del gigante asiático empezaron a invertir en factorías especializadas en paneles de Gen 8.5 y 10.5. Ya hemos visto que cuanto más grande el vidrio madre, más televisores por plancha, y se estima que, en cierto momento, la capacidad de producción creció más rápido que la demanda.

Esto ha generado una sobreoferta de paneles que ha obligado a bajar los precios. BOE y TCL son las dos principales compañías de paneles del mundo. La cuota de mercado se estima en alrededor del 20% cada una, sobre todo para los paneles de 43 a 65 pulgadas.

En XatakaBOE está construyendo una fábrica de paneles OLED monstruosa. Es la gran esperanza de China y el horror de Corea del Sur

LG sería la tercera en discordia, y luego ya están Innolux (que alimenta a Samsung, también a LG y otros fabricantes), Sharp o HKC. Es decir, hay poquitos fabricantes de paneles, pese a que haya muchas marcas de televisores. Y ahora también vemos cómo TLC puede manejar los precios que maneja.

De hecho, esta caída de precios en el segmento LCD ha provocado que haya fabricantes que hayan dejado en un segundo plano la tecnología para centrarse en otro tipo de paneles, como los OLED.

Por tanto, aunque ese llamado “pacto suicida” con fabricantes aumentando su producción en un momento dado y sobreecargando el mercado tuvo que ver en la expansión del LCD, al final el factor determinante fue la adopción de grandes planchas de vidrio que permitió ‘sacar’ más televisores por plancha. 

Además de la llegada de fabricantes chinos, que apostaron todo por la producción de paneles de gran pulgada, asfixiando a la competencia y, curiosamente, beneficiando a los consumidores.

Es curioso cómo en el informe de Corning ya apuntaban a paneles OLED flexibles para 2014. Lo cierto es que no se equivocaron mucho en esas previsiones.

El lado oscuro

Pero no todo es competencia, economía de escala y nuevos jugadores en el mercado. Aunque son los factores más importantes, en un artículo de CNN publicado hace unos años encontramos una reflexión interesante. 

Los televisores inteligentes han traído un montón de opciones inimaginables hace no tanto. Ya no hace falta tener dispositivos conectados al televisor gracias a procesadores más potentes y sistemas más capaces. 

En XatakaCada vez es más difícil encontrar una tele tonta. Y es porque los fabricantes quieren ser cada vez más listos

Pero claro, eso implica que introducimos nuestros datos y, en televisores que cuentan con sistemas de terceros es posible que el televisor sea más barato porque son esas compañías las que los cofinancian.

Cuanta mayor sea la base de televisores con ese sistema instalado, más datos obtienen las compañías, datos que pueden vender y con los que ganan dinero. Y casos más oscuros, como el miedo a la monitorización o hasta al espionaje por parte de la CIA estadounidense.

Imágenes |TCL,  Corning

En Xataka | La próxima gran crisis de los chips está empezando. Y esta vez los responsables son el cobre y el agua

Fuente original: Leer en Xataka
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