«No me imaginaba algo así en absoluto. Ni participar en la celebración, ni todo lo que ha supuesto la preparación. Podía haber sido otro compañero que seguramente lo haría infinitamente mejor que yo». Celso González Concepción aún no se lo cree. Este viernes asistirá al papa León XIV en la Santa Misa que se celebrará en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, uno de los puntos centrales de su histórica visita a Canarias y la despedida de su viaje por España. Celso será una de las personas que se sienten a su lado... y al evento estarán muy atentos su mujer y sus cuatro hijos.
«Fui el primer diácono permanente ordenado en la Diócesis Nivariense», recuerda. Ocurrió el 21 de diciembre de 1997. Ahora son 15. «Al principio llamaba muchísimo la atención que un hombre casado con hijos accediese a un ministerio ordenado. Era una cosa un poco extraña. Ahora se vive con más normalidad, hay muy buena acogida en las comunidades en las que trabajamos», dice el diácono, natural de La Palma.
Celso habla desde el centro de acreditaciones para la visita del Pontífice en la isla del Teide, situado en la casa Mesa de La Laguna. Levantada en el siglo XVII por descendientes de los conquistadores de Tenerife, la edificación albergó durante décadas el Colegio de Nava La Salle. Y desde que se fueron los alumnos no se recordaba un bullicio igual. «Este es un acontecimiento único. Noto en la gente muchísima ilusión, como si fuese una especie de revulsivo. Es una sensación curiosa que espero que ayude a reafirmar nuestra identidad, lo que somos y lo que queremos ser», detalla.
La Diocésis Nivariense ha apostado por una misa en la que destaque la participación de profesionales y pequeñas empresas tinerfeñas a la hora de acondicionar el espacio. El mantel del altar ha sido confeccionado por las monjas del monasterio de Santa Clara en La Laguna y del arreglo florar se ha encargado un equipo de floristería de la parroquia de la Concepción del Realejo Bajo, que han dado el protagonismo a la esterlicia.
Una estola y una dalmática para la ocasión
El escenario contará también con un millar de plantas autóctonas como dragos, pinos canarios, tabaibas o acebuches, rodeadas de picón, una arena volcánica muy porosa y ligera formada por gotas de magma proyectadas al aire durante las erupciones. La Santa Misa coincide con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, día en el que se celebra la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes, por lo que toda la liturgia girará en torno a ella. La estola y la dalmática que vestirá Celso, igual que la de los sacerdotes, obispos y cardenales, ha sido confeccionada para las celebraciones de Madrid, Gran Canaria y Tenerife en unos talleres litúrgicos de la Península. La estola, la casulla y la mitra de León XIV tendrán un diseño exclusivo elaborado en Italia.
Pero Celso no es muy de altares. «A veces se le da demasiada importancia a lo litúrgico, pero el diácono es un servidor. La imagen de servicio en la Iglesia. Recuerda a toda la comunidad que la Iglesia está para servir, no para ser servida», detalla.
Durante los preparativos, la única queja que le han trasladado es el poco tiempo que pasará León XIV en la isla. «Mucha gente me repite "¡hombre, tanto trabajo para tan poco tiempo!". El Papa va a estar en la isla siete horas como máximo. Pero el hecho de que visite el Campamento de Las Raíces, después tenga un encuentro con las entidades eclesiásticas y laicas que trabajan con la migración en la Plaza del Cristo de La Laguna y culmine con una misa en la que habrá tres cayucos junto al altar me parecen gestos importantes. Es valioso para recordarnos a los canarios que somos gente de acogida y debemos seguir siéndolo. No estamos para rechazar ni para juzgar, sino para recoger e integrar», sentencia.