- JAVIER MANCEBO
El fútbol es tan impredecible que una sola acción, una, es capaz de cambiar un partido por completo. Eso es lo que ocurrió en Balaídos. El Celta mandaba en el marcador y tenía el encuentro bajo control. No sufría. Había dominado gran parte de la primera mitad. Y todo saltó por los aires en el minuto 48.