- JAIME RINCÓN
El Celta acordó en Balaídos un capítulo más de su emocionante historia en la Europa League. Lo hizo con un regalo, grandes dosis de sufrimiento y mucho, muchísimo trabajo. Porque los de Giráldez se adelantaron en el primer minuto de partido por medio de Swedberg tras un error garrafal del Lille en la salida y porque después, en el minuto 27, se quedaron con un hombre menos por la expulsión de Hugo Sotelo.