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Xi Jinping con el fallecido Ebrahim Raisi. AFP China baja la voz ante el ataque a Irán y teme por su petróleoEl régimen ofrece una tímida respuesta a la intervención militar de Estados Unidos e Israel en un régimen amigo, como ya sucediera en Venezuela
Pekín
Domingo, 1 de marzo 2026, 19:57
... el gigante asiático, y qué está dispuesto a hacer al respecto. Como ya sucediera en Venezuela, un intervencionismo militar sin precedentes desde hace décadas ha llevado a Estados Unido e Israel a atacar Irán, realizando además un llamado explícito a un levantamiento popular. Nicolás Maduro preso y el ayatolá Alí Jamenei finado, Pekín se declara «seriamente preocupada». Así lo expresó este domingo su representante ante Naciones Unidas, Fu Cong, durante una sesión de emergencia de la institución. «China subraya que deben respetarse la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de Irán y de otros países de la región», aseguró. Unas palabras nunca empleadas, por ejemplo, en referencia a la invasión rusa de Ucrania.Noticias relacionadas
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Estas frases, por ser solo eso, frases, evidencian los límites del alcance del gigante asiático como socio y, en consecuencia, minan su credibilidad como apoyo ante una geopolítica de hostilidad creciente. «Este patrón de China de expresar conmoción y preocupación pero no tomar ninguna medida y ofrecer poca o ninguna ayuda a Irán, no cambiarán», apuntaba en redes sociales Bonnie Glaser, directora del programa Indo-Pacífico del German Marshall Fund. «Si hay un nuevo régimen, Pekín tratará de desarrollar de manera pragmática buenas relaciones independientemente de quién esté al mando».
Se trata, en resumen, de un juego de intereses que en el caso de China tienen que ver, por encima de todo, con el petróleo. El régimen importaba el 90% de la producción de crudo iraní, lo que supone un 13% de su suministro nacional, según cifras oficiales. Esta cuota, sumada al aproximadamente 4% que procedía de Venezuela y complicado por el intervencionismo estadounidense, pone en cuestión casi un quinto de sus necesidades.
Quebrantos autoritarios
Subyace también un juego de espejos autoritarios. «Como han demostrado la Primavera Árabe y otros acontecimientos, los dirigentes chinos son profundamente sensibles a las imágenes de protestas populares que conducen al colapso del régimen, más aún cuando se percibe que Estados Unidos desempeña algún papel», escribían Ryan Hass y Allie Matthies en un informe del centro de estudios Brookings publicado a finales de enero.
«La asociación estratégica integral entre Pekín y Teherán sitúa la relación de China con Irán al mismo nivel que sus relaciones con la Unión Europea, Arabia Saudí y los Emiratos Árabe Unidos. Sin embargo, queda por debajo de sus 'asociaciones estratégicas bajo cualquier circunstancia' con Rusia, Pakistán y otros países», proseguían los expertos.
90% del crudo
que produce Irán era importado hasta ahora por China, lo que supone el 13% de su suministro nacional y se suma al 4% que llegaba desde Venezuela.
«China valora su relación con Irán por tres razones principales. En primer lugar, las exportaciones iraníes de petróleo y gas respaldan su seguridad energética. En segundo lugar, la enemista de Irán con Estados Unidos desvía la atención y los recursos estadounidenses que, de otro modo, podrían eentrarse en contrarrestar a China. Y, en tercer lugar, Irán sirve como punto de entrada para que China afiance una mayor influencia en Asia Sudoccidental».
Ahora bien: todo ello aboca, más que a la defensa, al pragmatismo. «Si la actual estructura de gobierno de Irán colapsa, Pekín actuará de manera pragmática para proteger a sus ciudadanos, empresas e inversiones. Tratará de asegurar flujos ininterrumpidos de petróleo, fomentar esfuerzos rápidos para reforzar la estabilidad interna y limitar las repercusiones externas, y cultivar influencia con el Gobierno sucesor, especialmente para evitar un realineamiento hacia Estados Unidos», preveía el informe.
This pattern of China expressing shock and concern, but taking no action, and providing little if any help to Iran will not change. If there is a new regime, Beijing will seek to pragmatically develop good relations, regardless of who is in charge. https://t.co/J2BHCTvF1y
— Bonnie Glaser / 葛來儀 (@BonnieGlaser) February 28, 2026
«China insta a todas las partes a cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, a garantizar de manera efectiva la seguridad de los civiles y a evitar ataques contra instalaciones civiles», incidía este domingo Fu. En ese sentido, las autoridades chinas han urgido a sus ciudadanos a abandonar Irán, y ya ha completado el primer operativo de evacuación, conformado por una decena de personas, a través de la frontera terrestre con Azerbaiyán.
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