El tripulante que se quedará un año en órbita aún no ha sido designado.
Un año en el Palacio Celestial
Durante la estancia prolongada, la Agencia Espacial Tripulada de China (CMSA, por sus siglas en inglés) realizará su primer gran programa de investigación biomédica en órbita. Los científicos buscan construir una especie de “atlas” del cuerpo humano en el espacio, con la capacidad de mostrar cómo cambian distintos sistemas biológicos durante una misión extensa. La agencia también pondrá a prueba nuevos sistemas médicos y de protección para astronautas, tecnologías esenciales para viajes interplanetarios.
La estación espacial Tiangong (cuyo nombre significa “Palacio Celestial”) se ha convertido en el eje central de la estrategia espacial china. Desde que quedó plenamente operativa en 2022, el complejo ha recibido tripulaciones de manera continua y ha permitido a China mantener una presencia humana permanente en órbita terrestre baja. Shenzou-23 es la séptima misión tripulada dentro de la fase de operación de la estación y el vuelo número 40 del programa espacial tripulado chino.
Además de las investigaciones médicas, la tripulación llevará a cabo más de un centenar de experimentos científicos relacionados con biología espacial, ciencia de materiales, física de fluidos en microgravedad y nuevas tecnologías energéticas (como aleaciones ligeras y componentes basados en tierras raras, además de baterías experimentales que podrían emplearse en futuras generaciones de naves o estaciones espaciales).
La misión ocurre en un contexto de una creciente competencia internacional por la superioridad del espacio. Mientras Estados Unidos tiene su mira en la Luna mediante el programa Artemis, China avanza en paralelo con su propio plan para colocar humanos en la superficie lunar antes del final de la década. Para este fin, desarrolla nuevos vehículos, como el cohete Long March 10 y una nave tripulada de nueva generación.
El programa espacial chino también busca ampliar su dimensión internacional. Diversos reportes indican que futuras misiones podrían incluir por primera vez astronautas extranjeros, incluidos participantes de Pakistán, uno de los socios espaciales más cercanos de China.