En el video de lanzamiento de esta función, Anthropic muestra a alguien solicitando ayuda para renovar un acuerdo comercial programado para el día siguiente. Con una sola solicitud, el usuario pide a Cowork que recopile datos de hilos de correo electrónico, canales de Slack, transcripciones de reuniones y conversaciones recientes en línea. A continuación, le pide a Cowork que utilice esa información para generar un documento de referencia para la reunión y un correo electrónico preescrito. Anteriormente, Cowork podía hacer todo esto mientras la sesión de escritorio estaba activa. Ahora, el agente puede seguir funcionando incluso después de que el usuario haya finalizado su jornada laboral, interceptando los mensajes que llegan a altas horas de la noche.
los usuarios de Claude pueden interactuar con los agentes de Anthropic en sus dispositivos móviles. Anteriormente, podían vincular la aplicación de su smartphone con su computadora mediante la función de Despacho. Esto les permitía enviar solicitudes de tareas desde su teléfono, sin importar dónde se encontraran. Sin embargo, este método tenía una limitación importante: "Tu laptop debe estar encendida y la aplicación abierta para que Claude pueda trabajar en las tareas", indica la descripción de Anthropic . Por eso, algunos usuarios dejaban sus computadoras abiertas para mantener las sesiones activas. Ahora, Cowork puede ejecutar tareas sin necesidad de una sesión de escritorio activa.Este anuncio forma parte de una tendencia más amplia y reciente en Silicon Valley hacia agentes de IA semiautónomos que funcionan de forma continua y se pueden controlar mediante mensajes de texto. Esta tendencia se originó con OpenClaw, un agente casero que se hizo viral a principios de 2026, ya que los primeros usuarios lo utilizaban las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y le cedían el control de su vida digital.
Otras empresas tecnológicas lo envidiaban. Así, en la primera mitad del año, OpenAI contrató al creador de OpenClaw y lanzó Codex, su agente adaptativo; Google lanzó Spark, su versión del agente siempre activo; y Anthropic se centró aún más en hacer que sus agentes fueran más fáciles de usar. El gran éxito de Anthropic fue Claude Code, que ayudaba a los desarrolladores a automatizar tareas. Cowork adopta un enfoque similar, lo traslada del contexto de la terminal de la computadora y pone esa potencia en forma de chatbot para el usuario promedio.
interacción de los usuarios con sus dispositivos, y no solo para desarrolladores expertos. En lugar de lanzar nuevas aplicaciones o herramientas independientes, la estrategia consiste en integrar estas capacidades directamente en los chatbots que millones de personas ya tienen en sus teléfonos.Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.