El grupo de militares de Berrioplano en el momento en el que los radicales encapuchados irrumpen en el bar. E.E.
Reportajes Con bates y barras de hierro a la caza de los 9 militares de 18 y 26 años que veían a la Selección en Berriozar: "No tenemos miedo"EL ESPAÑOL habla con uno de testigos de la agresión a los militares de la Unidad de Regimiento Infantería 'América 66' de Berrioplano.
Más información: Una decena de radicales agrede a un grupo de militares que veía la final del Mundial en la localidad navarra de Berriozar
Iranzu G. VergaraDavid G. Maciejewski Publicada 21 julio 2026 02:39hNueve militares de la Unidad de Regimiento Infantería 'América 66' se encontraban viendo la final del Mundial animando a la Selección con una bandera de España colgando de la mesa.
"Había acabado la primera parte del partido y estábamos tomando algo, de risas", explica uno de los testigos del incidente a EL ESPAÑOL.
Eran pasadas las 22.20 de la noche, "estaba todo tranquilo" en la terraza del bar Eatalian -un establecimiento que es sabido por la gente de Berriozar que suele ser frecuentado por militares porque está cerca del cuartel de Aizoain- cuando irrumpieron entre 15 y 20 encapuchados que "claramente venían a por nosotros", cuentan.
En el bar había tres o cuatro mesas ocupadas por un grupo de chicos jóvenes, y otro con un matrimonio. Pero, los encapuchados se dirigieron hacia la mesa de los militares.
Con bates, extensibles, tirando mesas, sillas y lanzando vidrio irrumpieron los radicales de "no más de 20 años" que arrasaron con la terraza en "unos 15 segundos y dejan todo patas arriba".
Directos al hospital
Después del ataque a este grupo de militares hubo "mucho descontrol" por la magnitud de lo sucedido.
Dos compañeros tuvieron que recibir asistencia en el Complejo Hospitalario de Navarra. Uno de ellos con traumatismo craneoencefálico, que sufrió un "batazo en la cabeza", le han tenido que poner grapas.
El otro de los jóvenes heridos tiene las costillas rotas, agresiones en la pierna y el brazo.
Desde La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) remarcan a EL ESPAÑOL que han "elevado el caso al Ministerio de Defensa para que tome nota de la agresión e intervenga de oficio".
Porque lo que no están dispuestos es "a volver al año 95 cuando teníamos que esconder la ropa por ser militares y eran tiempos oscuros", señalan.
Justicia y actuación
Desde ATME hacen un llamamiento a la calma, pero confían en que los agresores no queden impunes y en que las autoridades policiales y judiciales identifiquen y detengan a los responsables lo antes posible.
Algo que también desean las propias víctimas de este incidente. De hecho, solo quieren justicia y "poder salir a la calle con normalidad", aseguran a EL ESPAÑOL.
Por ahora no se han producido detenciones. Aunque de los afectados ya han formalizado sus denuncias, inicialmente ante otros cuerpos policiales, aunque previsiblemente será la Guardia Civil la que asuma las pesquisas, al tratarse de un ataque contra personal militar.
De hecho, es que tal y como señalan desde ATME, el problema está en que Pamplona es una ciudad pequeña "donde todo el mundo se conoce" y los radicales "iban con pasamontañas", por lo que "ellos sí que pueden reconocer a los militares, pero no a la inversa".
"Nunca vamos a ir con miedo, eso no es ninguna opción", pero sí que quieren "vivir tranquilos" como cualquier otra persona. Pero, después de esta agresión tienen claro que ahora tendrán "ojos abiertos y en todos los lados", algo que aprenden en el cuerpo.
Lo que no pueden tolerar es que les "den una paliza o apuñalen por el simple hecho de ser militares". Por eso, reiteran que "no es normal estar viendo un partido de fútbol tranquilamente y recibir una agresión" de estas características.
Así, esperan que se "haga justicia" porque lo de menos es "la ideología política que tengan, lo que vemos son los actos y no pueden salir impunes", sentencian.
"Ser militar es objeto de agresión"
Los más veteranos remarcan a EL ESPAÑOL que los tiempos han cambiado. En los años 90 era una "época difícil en la que había atentados, compañeros asesinados como el subteniente Casanova por un tiro", al final "una época mala".
"Aunque lo quieren blanquear en Navarra y el País Vasco seguimos sufriendo agresiones", denuncian.
Lo que lamentan es que "por ser militar o llevar indumentaria militar seas objeto de agresión", algo que escapa del tema político.
Desde ATME explican que "no tienen conocimiento" de que hubiese alguien de Núcleo Nacional en el entorno, después de la polémica surgida: "No podemos afirmarlo, ni negarlo".
Pero, lo que sí tienen claro es que "son compañeros que frecuentan los bares de esa zona y van a por ellos claramente porque los tenían identificados".
Por eso, señalan que el modus operandi es claro y es el de "la kale borroka, el de los abertzales que actúan desde la impunidad y con una brutal agresión que condenamos".
Malestar en Berriozar
Después de estos incidentes desde el Partido Popular de Berriozar han solicitado a la alcaldía una junta de portavoces para emitir una condena rotunda.
"Queremos solidarizarnos con las víctimas, exigir una profunda investigación de esta acción organizada", señala Daniel Cuesta, del PPN de Berriozar.
Y lo que lamentan es que se hayan encontrado "con la negativa de EH Bildu" para condenar estos hechos aferrándose a que "la Policía Local dice que uno de ellos llevaba una camiseta con simbología neonazi".
Cuesta remarca que "hay un grupo de militares muy asiduo a este local, los tenían localizados y es un grupo organizado".
Además, que "la máxima autoridad de la localidad no materialice transmitir una condena y justifique estos hechos es gravísimo porque parecen otros tiempos y hay 800 víctimas en los cementerios".
Desde Unión del Pueblo Navarro (UPN), Cristina Ibarrola, rechazan "este nuevo acto de la Kale Borroka a cargo de radicales y fascistas de la Izquierda Abertzale" y señalan que es "intolerable que la convivencia y la expresión de opiniones sean atacados una y otra vez por los mismos de siempre".
"Que caiga todo el peso de la ley y no quede impune", sentencia Ibarrola.