Sábado, 05 de septiembre de 2026 Sáb 05/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Continúa la búsqueda del sospechoso del crimen de Guipúzcoa, aún sin rastro tres días después

Continúa la búsqueda del sospechoso del crimen de Guipúzcoa, aún sin rastro tres días después
Artículo Completo 1,066 palabras
La Ertzaintza mantiene la búsqueda del hombre de 43 años, mientras trata de reconstruir sus movimientos y esclarecer el enfrentamiento que mantenía con Alex Aizpuru
Continúa la búsqueda del sospechoso del crimen de Guipúzcoa, aún sin rastro tres días después

La Ertzaintza mantiene la búsqueda del hombre de 43 años, mientras trata de reconstruir sus movimientos y esclarecer el enfrentamiento que mantenía con Alex Aizpuru

Regala esta noticia Añádenos en Google Nagusia Plaza de Azpeitia, este viernes, tres días después del crimen. (Iñigo Royo)

Ion M. Taus y Jorge Napal

04/09/2026 a las 22:43h.

Tres días después del ... , permanece en paradero desconocido desde que el martes por la tarde el joven taxista de 31 años fue abatido de cinco disparos en pleno centro de la localidad. Tampoco ha aparecido el arma utilizada en el ataque y los investigadores no descartan que el fugitivo pueda disponer de otras armas de fuego, una incógnita que preocupa mientras continúa un dispositivo que desde la noche del crimen ha movilizado a diferentes unidades de la Policía vasca.

La unidad de investigación de la Ertzaintza con base en Oiartzun dirige las pesquisas y desde la comisaría de Azkoitia se coordina el dispositivo para encontrar al presunto autor de los disparos. Los investigadores trabajan con varias incógnitas abiertas. La más inmediata es dónde se encuentra el fugitivo y si ha podido abandonar la comarca durante estas jornadas. A ella se suma el paradero de la pistola empleada en el asesinato y la posibilidad de que el hombre tenga acceso a otras armas.

Móvil del crimen

Pero la investigación trata también de resolver una cuestión esencial para esclarecer el crimen. ¿Qué había ocurrido entre el sospechoso y Aizpuru antes del martes? Ambos se conocían y algunas informaciones apuntan a la existencia de un enfrentamiento previo. La víctima habría sido llamada a declarar en un procedimiento judicial en el que estaba implicado el ahora fugitivo, una circunstancia que ha llevado a los investigadores a analizar un posible móvil de venganza relacionado con esa causa.

Fuentes cercanas al caso indican que el sospechoso habría responsabilizado a varias personas, entre ellas al propio Aizpuru, de la situación judicial a la que se enfrentaba. Siempre según estas fuentes, habría expresado anteriormente su intención de vengarse de quienes consideraba responsables de una posible entrada en prisión y habría llegado a proferir amenazas contra varias personas. Los agentes tratan ahora de determinar el alcance real de esas manifestaciones y si existen otras personas que pudieran encontrarse amenazadas por el fugitivo.

La posibilidad de una venganza es una de las líneas que maneja la Ertzaintza para explicar un ataque cuya secuencia apunta a que el agresor fue directamente a por la víctima. Según los testimonios recabados, el martes por la tarde el sospechoso embistió con su vehículo el coche que conducía Aizpuru. Después se apeó y abrió fuego contra él. El joven trató de regresar a su vehículo para refugiarse de los disparos, pero el intento resultó inútil. Recibió cinco impactos, uno de ellos en la cabeza, y falleció en el lugar de los hechos pese a que varios vecinos y los servicios de emergencia trataron de socorrerle.

Condena de once años

El pasado del fugitivo constituye otra de las piezas que los investigadores tienen sobre la mesa. La Audiencia Provincial de Gipuzkoa le condenó en 2009 a once años de prisión por tráfico de drogas junto a quien entonces era su pareja. Permaneció siete años en la cárcel de Martutene. La sentencia consideró probado que ambos almacenaban importantes cantidades de estupefacientes destinadas a su distribución, y la Ertzaintza trata ahora de establecer si aquel pasado puede aportar alguna clave para entender el origen del enfrentamiento que desembocó en el asesinato de Aizpuru.

Aquella investigación había comenzado un año antes. En la madrugada del 27 de enero de 2008, agentes de la Ertzaintza interceptaron en la GI-631, a la altura de Zestoa, el vehículo que conducía la pareja del ahora fugitivo cuando se dirigía hacia la discoteca Txitxarro, en Deba. Entre sus prendas fueron encontrados 20,53 gramos de anfetamina, 16,86 gramos de ketamina y una pequeña cantidad de marihuana. La intervención condujo a los agentes hasta el domicilio que ambos compartían en Azkoitia.

El registro permitió descubrir más de un kilo de marihuana distribuido entre plantas en proceso de secado, tarros y macetas. Una de las habitaciones había sido acondicionada para el cultivo y contenía 400 tiestos y 144 pequeñas cubetas. Los agentes encontraron también una báscula digital con restos de anfetamina y cafeína. La mayor parte de la droga, sin embargo, apareció fuera de la vivienda.

En un armario destinado a útiles de limpieza situado junto al acceso al trastero fueron localizadas dos bolsas selladas que contenían cerca de dos kilos de anfetamina. La sentencia cifró su valor en 72.341 euros. Los agentes hallaron además restos de unos 800 gramos de anfetamina mezclada con cafeína en uno de los inodoros. La resolución judicial consideró probado que el ahora buscado había arrojado la sustancia al váter después de percatarse de la presencia policial y de que su pareja había sido detenida.

Durante el juicio sostuvo versiones diferentes sobre la cantidad de droga que había tratado de eliminar. Inicialmente reconoció haber arrojado unos 800 gramos, pero posteriormente redujo la cifra primero a 40 y después a entre 15 y 20 gramos. La Audiencia descartó estas últimas explicaciones y razonó, entre otras cuestiones, que cantidades tan pequeñas difícilmente habrían provocado el atasco del inodoro que encontraron los agentes. El tribunal consideró asimismo que las dos grandes bolsas de anfetamina localizadas en un espacio comunitario pertenecían a la pareja y concluyó que ambos eran responsables de un delito de posesión de drogas para el tráfico.

Ese antecedente forma ahora parte del contexto que analizan los investigadores, aunque todavía queda por establecer qué relación, si alguna, guarda con el asesinato cometido esta semana. La investigación debe determinar también el alcance del procedimiento judicial más reciente en el que estaría implicado el fugitivo y comprobar la información sobre las amenazas que habría dirigido contra distintas personas.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir